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Economía

Hacienda gasta un millón de euros al año en destruir tabaco de contrabando

Cada año se retiran del mercado millones de cajetillas incautadas, así como cigarros y envases de picadura

Hacienda gasta un millón de euros al año en destruir tabaco de contrabando

Tabaco de contrabando incautado por la Guardia Civil en una imagen de archivo. | Guardia Civil

La destrucción de tabaco incautado ha supuesto un coste de 10,8 millones de euros al Ministerio de Hacienda en la última década. Cada año, el Comisionado para el Mercado de Tabacos tiene que retirar millones de cajetillas interceptadas que no son legales, y aunque el volumen varía de forma muy significativa según el ejercicio, el gasto para su retirada se mantiene estable en el entorno del millón de euros.

En 2025, el coste anual correspondiente a la adjudicación del contrato de servicios para destruir tabaco ascendió a 1,2 millones, por encima de los 988.565 euros de los ejercicios anteriores, entre 2021 y 2024. Así se refleja en datos oficiales consultados por THE OBJECTIVE y compartidos por el ministerio en respuesta a una petición de acceso a la información pública a través del Portal de Transparencia, que detalla que durante 2015 y 2025 han estado en vigor tres contratos de servicios y han existido dos adjudicatarios distintos.

Asimismo, el Gobierno señala que el ejercicio 2021 existían dos contratos diferenciados para el almacenamiento y destrucción de labores del tabaco decomisadas por un lado, y maquinaria y material auxiliar por otro. A partir del citado ejercicio, se licita un nuevo contrato de servicios que incluye ambas prestaciones.

En 2015, el coste ascendió a un millón de euros, cifra que se elevó hasta 1,3 millones el año siguiente. En 2017, destruir tabaco supuso un gasto de 1,2 millones, muy similar al de 2018. En 2019 Hacienda destinó 920.531 euros a este fin y en el año de la pandemia el coste fue de 1,1 millones.

Según estos datos, en 2025 se llevaron a cabo siete destrucciones de 7,6 millones de cajetillas de cigarrillos, además de 8.414 cigarros, 122,3 millones de envases de picadura y 9.571 elementos de maquinaria o material auxiliar. En comparación, 10 años antes pasaron por este proceso 8,5 millones de cajetillas, 83.585 cigarros y 176.340 envases de picadura en un total de ocho destrucciones.

En 2019, se llevaron a cabo nueve destrucciones que en total abarcaron 14,9 millones de cajetillas de tabaco, 70.938 cigarros y 4,6 millones de envases de picadura. En el año de la pandemia solo se llevaron a cabo dos destrucciones de un total de 6,1 millones de unidades de cigarrillos, cigarros y picadura, cifra que ascendió el ejercicio siguiente a 25,8 millones de cigarrillos y cigarros, además de 2.246 elementos de maquinaria en cinco procesos distintos. En 2022 se registró una más, con el siguiente balance: 10,8 millones de cajetillas, 9.147 cigarros, 41,1 millones de envases de picadura y 277.098 máquinas y objetos auxiliares.

Ya en 2023, se registraron siete destrucciones de 2,6 millones de cajetillas, 316 cigarros, 271 millones de envases de picadura y 46.957 unidades de material o maquinaria. Finalmente, en 2024 se registraron 11 destrucciones con un volumen total superior al del año anterior; 14,7 millones de cajetillas, 41.479 cigarros, 243,9 millones de envases de picadura y 95.842 elementos adicionales.

El contrabando de tabaco sigue siendo una realidad contra la que el Estado lucha a través de Hacienda, las aduanas y los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado. Las incautaciones de la ruta de Andorra se han reducido significativamente desde la década de los 90 y los 2000, aunque siguen existiendo. Recientemente, tanto la Guardia Civil como la Agencia Tributaria han detectado una transformación en la actividad de los contrabandistas procedentes del principado pirenaico hacia productos de lujo como relojes de alta gama.

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