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Economía

Emilio Botín incorpora a sus hijos a un 'holding' que participa en Banco Santander

Cada uno de ellos es nombrado administrador en cuatro filiales de Puente San Miguel de reciente creación

Emilio Botín incorpora a sus hijos a un ‘holding’ que participa en Banco Santander

Emilio Botín.

Emilio Botín ha incorporado a sus cuatro hijos al holding con el que participa en el pacto de sindicación familiar del Santander. El hermano de la presidenta de la entidad ha decidido dar entrada a sus vástagos a través de distintas filiales de su sociedad Puente San Miguel, que fueron constituidas a finales del año pasado. Este holding tiene 7,8 millones de títulos del banco.

El banquero ha nombrado a cada uno de sus hijos administradores mancomunados de las diferentes firmas de reciente creación, según los datos del registro a los que ha accedido THE OBJECTIVE. La denominación de todas estas compañías cuenta con la referencia del nombre y apellidos de los hijos en cuestión. Así, a Puente San Miguel LB ha accedido Luis Botín; a Puente San Miguel EB, Emilio Hubert Botín; a Puente San Miguel HB, Humberto Botín, y a Puente San Miguel DB, Daria Botín.

El hermano de Ana Botín comparte el mismo cargo en las cuatro empresas a través de Puente San Miguel, el vehículo inversor con el que tiene parte de su participación en el Santander, entre otras acciones, y que explota una finca en Cantabria en la que toda la saga celebra una parte importante de sus celebraciones familiares.

Los hijos de Emilio Botín suelen mantenerse al margen de la esfera pública, aunque algunos han protagonizado reportajes en el papel cuché a raíz de sus matrimonios y, de manera puntual, por sus negocios. No son los primeros de la familia que asumen mando en la gestión de las actividades privadas de la saga de banqueros ni de las firmas que forman parte de la alianza accionarial sellada en torno al Santander.

Ya a principios de 2022, Tatiana Shin se convirtió en administradora única de Nueva Azil, firma que forma parte del pacto y que controla 9,132 millones de títulos del banco. Los diferentes miembros de la familia —entre ellos Ana Botín— tienen suscrito un acuerdo que impide la venta libre de un total de 93,45 millones de acciones, representativas de un 0,54% del capital. En dicha sindicación participa también Emilio Botín a título individual, con otros 9,04 millones de títulos.

La reconfiguración de Puente San Miguel, con el lanzamiento de las cuatro filiales, coincide en el tiempo con el traspaso de acciones de Santander que hizo Javier Botín, otro de los hermanos de la presidenta, de una de sus sociedades a otra de nueva creación. En concreto, transfirió 13,1 millones de títulos de una a otra.

Y también se produce en un momento en que buena parte de la saga está expandiendo sus actividades particulares y reforzando sus proyectos. A principios de este año, el propio Emilio Botín triplicaba el capital de otro de sus patrimoniales, Miralta Holding, con el que administra un banco con el mismo nombre que ofrece servicios de inversión y productos para empresas.

Puente San Miguel, según las últimas cuentas disponibles a las que ha accedido este periódico a través de Insight View, tenía unos activos valorados en 30,2 millones de euros. En 2024 esta sociedad ganó 1,6 millones de euros, lo que supone un aumento del 233% con respecto a 2023.

Esta compañía, además de disponer de la plena propiedad de las anteriormente citadas acciones del Santander, también posee 1,86 millones de títulos de Bankinter y la misma cantidad de Línea Directa. Tanto este último banco como la aseguradora están controlados por otra rama Botín, los descendientes de Jaime Botín, que falleció en el verano de 2024, y primos de Emilio y el resto de sus hermanos.

A precios de mercado, solo la participación de Puente San Miguel en el Santander tiene un valor de 93,5 millones de euros. La de Bankinter alcanza los 25,5 millones; y la de Línea Directa, 2,17 millones. Por tanto, solo con los títulos de estas acciones la fortuna de Emilio Botín supera los 120 millones a los precios actuales de cotización. Si se suman las acciones que atesoran a título individual, la cantidad ronda los 220 millones. Un patrimonio que únicamente tiene en cuenta las inversiones en Bolsa y que ahora podrán empezar a administrar sus hijos de manera mancomunada a través de las cuatro filiales creadas tras la reconfiguración societaria.

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