Confirmado por Ley: te pueden subir el precio de alquiler si el casero hace una reforma para mejorar la vivienda
Incluso si las obras no son consideradas urgentes el propietario podría aumentar tu renta si cumple estos requisitos

Aumento en el precio de una vivienda | Canva Pro
Cambiar ventanas, reformar el baño o mejorar la eficiencia energética del piso puede tener consecuencias en el alquiler. La Ley de Arrendamientos Urbanos establece que hay ciertas ocasiones en las que está justificado que el propietario suba el alquiler de un piso tras realizar en este ciertas obras de mejora; sin embargo, esto no siempre es así y es necesario que se cumplan ciertos requisitos para poder hacerlo.
¿Cuándo puede el propietario subir el alquiler?

Según establece el artículo 19 de la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU), si el propietario realiza alguna obra de mejora en el piso que, aunque no sea de urgencia, sirve para aumentar la comodidad del inquilino, este podrá subir el alquiler, pero solo si se cumplen una serie de requisitos:
- Deben haber pasado al menos 5 años desde el inicio del contrato, o 7 años si el propietario es una persona jurídica
- La subida se calcula sobre lo que el casero ha gastado en la reforma, aplicando el interés legal del dinero vigente más tres puntos.
- El alquiler no puede superar más del 20% de lo que el inquilino ya pagaba: el casero puede calcular la subida del alquiler respecto a lo que haya costado la reforma, pero esta subida nunca puede superar el 20% previamente mencionado en el alquiler del inquilino (incluso si la reforma ha sido cara).
- Para calcular el coste de la obra, deben descontarse las subvenciones públicas que haya recibido el propietario, ya que estas no pueden ir incluidas en la subida del alquiler.
¿Qué pasa cuando la reforma se hace en un bloque con varios pisos?
Si las mejoras afectan a varias viviendas de un mismo edificio, hay que tener en cuenta si este está en régimen de propiedad horizontal o no.
- Si lo está: el coste debe repartirse según la cuota de participación de cada piso.
- Si no lo está: el reparto debe hacerse mediante un acuerdo entre el propietario y los inquilinos. Pero si no se llega a un acuerdo, el reparto se hará teniendo en cuenta el tamaño de cada una de las viviendas.
Aun así, hay que tener en cuenta que la subida del alquiler tras una mejora no puede ser inmediata. Esta solo puede realizarse un mes después de que el propietario notificara por escrito al inquilino de las siguientes cosas:
- El importe exacto del aumento.
- Los cálculos realizados.
- Los documentos oficiales que muestren el coste de las obras.
¿Qué se considera una obra de mejora?
La ley considera obras de mejora aquellas que no son estrictamente necesarias ni urgentes para la conservación de la vivienda, pero que sí pueden aumentan su valor, calidad, comodidad o eficiencia. Algunos ejemplos de esto pueden ser:
- Ampliaciones de la vivienda
- Instalación de aire acondicionado o sistemas de calefacción mejorados
- Mejoras en el aislamiento de las ventanas
Por otro lado, según establece el artículo 21 de la LAU, las obras de mantenimiento o conservación obligatorias no justifican una subida del alquiler: «El arrendador está obligado a realizar, sin derecho a elevar por ello la renta, todas las reparaciones que sean necesarias para conservar la vivienda en las condiciones de habitabilidad para servir al uso convenido».
Además, el artículo 19.4 de la Ley de Arrendamientos Urbanos establece que tanto el propietario como el inquilino pueden acordar entre ellos en que momento realizar las obras y realizar esa subida del alquiler.
