Daniel Lacalle: «El socialismo siempre fracasa porque es un sistema basado en el robo»
El economista defiende junto a Esperanza Aguirre el liberalismo frente al socialismo y la burocracia europea
Daniel Lacalle (Madrid, 1967) economista liberal y analista financiero, pasa por El rincón de Espe para hablar sin rodeos de socialismo, inmigración, energía, Trump, Milei y el nuevo orden mundial. Quinta generación de una familia políticamente diversa —con un abuelo ministro del Aire y un padre comunista—, reivindica el espíritu de la Transición y la libertad de pensamiento como herencia personal. En esta conversación defiende que el problema no es solo económico, sino moral: el Estado no es la solución, sino parte del problema, y el socialismo «siempre fracasa» porque, a su juicio, está basado en el expolio y el control.
PREGUNTA.- Daniel, muchísimas gracias por haber querido venir a El rincón de Espe. Sé que nos conocemos hace mucho y que compartimos muchas cosas, sobre todo desde el punto de vista de la ideología liberal, pero para mí es un grandísimo honor que hayas aceptado venir.
RESPUESTA.- Bueno, para mí un placer.
P.- Y antes de hacerte ninguna pregunta, yo quiero que los espectadores sepan algo que para mí siempre me ha impresionado, y es que Daniel Lacalle es la quinta generación de Lacalles. Su padre, miembro del Partido Comunista de España. Su abuelo, ministro del Ejército de Franco, del Aire, donde hay una anécdota: La policía fue a buscar a su padre cuando tenía 20 años, sería estudiante universitario. Le va a buscar a donde vivía, en el Ministerio del Aire. Lo detienen, se lo llevan por ser comunista. Y entonces inmediatamente su abuelo va a ver a Franco a las seis de la mañana. Lo está esperando a Franco y le dice como se diría entonces «Excelencia, vengo a presentar la dimisión porque he fallado en lo más importante». Y por lo visto, Franco le dijo algo así como «No se preocupe, Lacalle; es corrientísimo».
R.- «Lacalle no te preocupes, mi hermano. Eso es tipiquísimo cuando son jóvenes. Cuando son jóvenes…», decía.
P.- Total, que tenemos que remontarnos no al abuelo, sino al bisabuelo, que se llamaba Tirso, creo, para encontrar en esta familia al liberal del que Daniel bebe.
R.- Efectivamente. Mira, ¿sabes lo que pasa? Lo maravilloso, que yo siempre le agradeceré tanto a mi abuelo como a mi padre, es que a nosotros se nos ha educado en la libertad de pensamiento, y sobre todo en el pensamiento crítico, que es algo que es tan poco frecuente ahora mismo. Y yo siempre digo que mi padre y mi abuelo son el ejemplo de lo que fue el espíritu de la Transición. Porque mi padre y mi abuelo se adoraban, y que en paz descansen los dos, estarán juntos ahora.
P.- Yo le conocí a tu padre en una presentación de un libro tuyo.
R.- Efectivamente.
P.- ¿Tu madre vive?
R.- Mi madre vive. Y yo siempre digo eso, que eran en el espíritu de la Transición. Dos personas que desde posiciones ideológicas claramente opuestas, que no solo querían que su país fuese mejor, sino que además se llevaban maravillosamente, y sobre todo, que eran increíblemente respetuosos en cuanto a lo que es un debate, que hoy en día parece imposible tener. Pero es que esos debates tranquilos sobre cosas que son incluso opuestas, los hemos tenido en mi familia y en mi casa con mi padre muchísimas veces.
«La izquierda ha abandonado los intereses de agricultores, clase media, obreros y ganaderos para difundir los intereses de los multibillonarios»
P.- Evidentemente, porque eran patriotas como lo eres tú y lo era tu bisabuelo.
R.- Y mi padre no era sectario; fue la primera persona que me dijo aquella frase de que la izquierda había abandonado completamente los intereses de agricultores, clase media, obreros y ganaderos para dedicarse a difundir los intereses de los multibillonarios. Y eso me dejó a mí muy, muy sorprendido.
P.- Creo que es verdad. Para ser comunista ahora hay que ser muy rico.
R.- Bueno, es que efectivamente, él, que era una persona preocupada de verdad por los parados —escribió muchos libros al respecto—, estaría absolutamente indignado ante la la política de maquillaje del desempleo que se está llevando a cabo ahora, con la denominación de fijos discontinuos a los contratos de obra y servicio. Él, que escribió tanto sobre la precariedad, estaba —porque lo hablamos más de una vez— completamente indignado con las políticas que lleva siempre, desde México hasta España, la izquierda, cuyo objetivo no es mejorar las condiciones de los ciudadanos, sino disfrazar las estadísticas, que es lo que vivimos ahora.
P.- El otro día me comentaste eso, que había más gente cobrando el subsidio de paro que personas apuntadas en el paro.
R.- En nueve regiones, en nueve provincias.
P.- ¿En nueve regiones españolas?
R.- En nueve provincias. Esa evidencia, ya de entrada a alguien que de verdad le preocupan las condiciones de los trabajadores… Luego puedes discutir los métodos que defiende, como mi padre y yo, pero estábamos mucho más de acuerdo en muchas cosas de las que discutíamos. En algunos de los parámetros de solución, no. Pero, por ejemplo no ya el fracaso, sino la demolición de ese castillo de naipes que era la Unión Soviética y esa visión tan edulcorada sobre la Unión Soviética, es uno de los factores claramente que a muchos intelectuales de izquierda les aparta del día a día de la política.
P.- Una de las cosas que más puede interesar a nuestros espectadores es algo en lo que Daniel y yo estamos de acuerdo, pero que tenemos a media España en contra, por ejemplo, que es nuestra admiración por Milei y nuestra admiración, exceptuando los modales, por el presidente Trump, claro. Haz una defensa de ambos.
R.- Mira, cuando yo hablo con la gente sobre los presidentes Milei y Trump y lo que están haciendo, la inmensa mayoría está de acuerdo con las acciones y con los objetivos, pero les molestan las formas. «Ay, es que las formas…»
P.- «Es que claro, es que Milei…». Oiga, Milei no hubiera ganado las elecciones si hubiera hablado con normalidad.
R.- A mí me molestan. Pero, por otro lado, a mí me molestan las formas de algunos líderes de la Unión Europea que con ese tono melifluo y además como…
P.- Perdonavidas.
R.- Paternalista y condescendiente, lo que van es inexorablemente destruyendo a los…
P.- Poniendo la energía más cara, haciendo imposible comprarse un coche nuevo… El mío ya tiene 14 años. Todas esas regulaciones que han hecho, yo como ganadera y agricultora consorte, te puedo decir que eso ya es terrorífico.
R.- Entonces que no gusten las formas, pues lo entiendo, pero también, sin esas formas no hay resultados. Es verdad que el presidente Trump tiene una forma de ser como empresario, como dando el puño en la mesa y forzar una negociación que te molesta. Bueno, a mí me molesta, por ejemplo, que nos impongan desde entes que nadie ha elegido —yo recuerdo haber ido al Foro de Davos y escuchar, «porque lo que nosotros decimos, porque nosotros decimos…» ¿Cómo que usted? Pero usted opinará, que tiene todo el derecho a opinar, pero usted no está elegido por nadie para decidir el futuro de los países.
P.- Fíjate en la Unión Europea. Ayer pasaba yo por la calle Velázquez y había una manifestación de pescadores, porque la Unión Europea, después de decirles que no podían pescar más, que veinti-no-sé-cuántos días, una cosa ridícula, ahora ha tragado por 143 y les ha puesto una regulación que todo lo que pesquen en cada una de las modalidades de pesca que utilicen, los kilos, etcétera, todo, lo tienen que comunicar estando ellos en el barco antes de llegar a puerto. Y en todos estos se han explicado ya. «¿Oiga, pero usted sabe cómo está el barco? Que nosotros tenemos que hacer…». Bueno, pues es que… ¿Pero por qué tienen que regular eso? ¿Pero por qué no nos dejan en paz?
R.- Mira, el burócrata siempre piensa que los problemas se solucionan con más burocracia.

P.- Y más intervención, y más regulación.
R.- Y cuando ve que no funciona, piensa que es porque no ha habido suficiente. Ya decía Thomas Sowell que la burocracia es un animal que se da a luz a sí mismo y exige baja por maternidad. Lo que pasa es que con los presidentes Trump y Milei nos hemos despertado de un montón de cosas que nos habían llevado a la autocensura. Una de las mayores aberraciones del wokismo es esa, la autocensura, el número de veces que cualquier persona de ustedes que nos está viendo ahora se habrá planteado a lo largo de una semana: «Mejor me callo por si acaso». Entonces, ¿qué es lo que pasa? Que de repente salen unos líderes que no solamente no se callan, sino que además dicen las cosas de sentido común, que el Estado no es la solución, sino que es parte del problema, que la iniciativa privada es la que crea riqueza, que disparar la inmigración ilegal es negativo para la economía, para la sociedad y para la sociedad…
P.- Que solo hay dos sexos, como ha dicho Trump, y que no pueden ir los que se perciben como mujeres a los campeonatos deportivos de mujeres.
R.- Fíjate una cosa que ocurrió en un audiencia, en una sesión en el Congreso de los Diputados en Estados Unidos, le preguntaron a una médico si los hombres pueden tener hijos.
P.- Lo he visto. Y contestó ocho veces para no contestar nada.
R.- Una y otra vez, una y otra vez, para no contestar. Eso viene de una imposición de una neoinquisición.
P.- Porque si dices lo que está prohibido por la nueva religión woke que practican, te cancelan. Porque todas las universidades o muchas de las universidades más prestigiosas de los Estados Unidos se han vuelto woke.
R.- Lo que pasa es que tenemos esa neoinquisición que ha ido imponiendo la censura y un pensamiento único que además es aleatorio, con el objetivo de ir cancelando, pero aparecen estos líderes que dicen lo que todo el mundo piensa y que han tenido razón. Porque todos recordamos cuando el presidente Trump le dijo a la delegación alemana que estaban locos cerrando las nucleares, que les iban a llevar a depender mucho más de Rusia y a un desastre económico. Hoy todo el mundo le da la razón. Pasa el tiempo y aquello que te decían que era antieuropeo, antidemocrático, que eras un extremista, pues ahora…
«La inmigración ilegal no paga ni las pensiones, ni te soluciona los problemas sociales, ni te soluciona los problemas económicos»
P.- ¿Por ejemplo?
R.- Yo he recibido todo tipo de ataques por hablar sobre la energía nuclear, por hablar sobre la inmigración ilegal, por decir la evidencia empírica de que la inmigración ilegal no paga ni las pensiones, ni te soluciona los problemas sociales, ni te soluciona los problemas económicos.
P.- Porque somos un país que hemos sido inmigrantes, pero hemos sido legalmente. A Alemania, a Suiza, a América, a Inglaterra… Pero legalmente, sin hablar el idioma.
R.- Por eso esa neoreligión, esa neoinquisición te tiene que crear palabros diferentes. Ya no son inmigrantes, son migrantes. No, migrantes, son los Rolling Stones, que van por todos lados, van y vienen, van y vienen. Inmigrantes: que van a un sitio, primero. E ilegales, porque es muy importante, porque cuando dices: «Es que usted está en contra de la migración», ¿cómo voy a estar en contra de la migración si yo soy inmigrante? Lo que no soy es un inmigrante ilegal. Y ningún español. Cuando te dicen. «¿Cómo puede usted hablar de la inmigración cuando nosotros somos un país de inmigrantes?» Sí, pero de inmigrantes legales.
P.- Lo que tendríamos que hacer es poner en los consulados y en las embajadas de aquellos países en los que viene más inmigración ilegal, una posibilidad hacerlo legalmente. Si aquí se necesitan camareros… Se necesita mucha gente.
R.- Lo más importante es que eso no lo tienen que decidir los Gobiernos, sino la evidencia empírica. Lo que pasa es que la inmigración ilegal no es una fatalidad ni es una casualidad, es una política. Es una política que han llevado muy evidentemente desde Canadá, Trudeau, en Reino Unido… Y da igual la adscripción ideológica del partido, etc., o el Partido Demócrata, con un objetivo.
P.- Pero la adscripción ideológica, casualmente…
R.- Siempre cae por el mismo lado.
P.- Siempre cae del mismo lado.
R.- Pero también ha habido, digamos, algunos autodenominados, incluso se ponen la palabra «liberal».
P.- Pero es que liberal en los Estados Unidos es lo contrario.
R.- Claro, tú sabes aquello, a mí me dijeron una vez estos del consenso plañidero, me decían: «Es que usted ha puesto en dificultad la posibilidad de crear un modelo liberal europeo». Y yo le decía: «Liberal europeo significa socialista».
P.- Claro. Te he retuiteado yo. Hoy has dicho algo así como «el socialismo no deja de fracasar», o algo así.
R.- Bueno, es que ahora te dicen no, es que el socialismo fracasa por los bloqueos y porque le quitan el petróleo. El socialismo…
P.- Ni con petróleo gratis…
R.- Ni con petróleo gratis funciona. El socialismo no ha funcionado nunca, ni con petróleo gratis. Tú piensa que te dicen que es que Cuba, cómo sufre no sé qué, no sé cuánto. Cuba es la economía más subvencionada del mundo.
P.- Era una de las primeras economías del mundo antes de que llegara Fidel Castro.
R.- Le regalan petróleo, 50.000 barriles al día de Venezuela y otros cincuentaitantos de México. Regalado. Y la economía está en el desastre más absoluto, con tratados comerciales con China, con Rusia, con India, con la Unión Europea, con todas las grandes economías. Esto demuestra es la profunda inmoralidad del socialismo, porque no hay que criticarlo desde el punto de vista exclusivamente económico, sino desde el punto de vista moral. El socialismo siempre fracasa porque es un sistema basado en el robo.
P.- Y en la envidia.
R.- Y en la envidia. En el robo y en la envidia, y la propaganda.
P.- Eso sí, de la propaganda son maestros.
R.- Por supuesto. Porque la izquierda no funciona como un debate entre visiones diferentes, sino como una secta. Hablas con una persona que es muy defensora de los derechos de las mujeres y a la vez te tiene que defender a una teocracia como la de Irán, donde se ejecuta a las mujeres, y donde se ejecuta a homosexuales. Y entonces eso es algo que…
P.- No depende de qué hacen, sino de quién es el que lo hace.
R.- Depende del concepto más importante para la izquierda, que no existe en la derecha: el enemigo de mi enemigo es mi amigo. Esto es muy importante, es una gran diferencia. En la derecha no existe eso, en la derecha siempre se está peleando todo el mundo por las diferencias, por dos grados de separación, porque es que tú eres más liberal y otro no es liberal, poniéndose etiquetas… En la izquierda occidental que, al darse cuenta del fracaso del comunismo y la caída del muro, entonces se reúne en el foro de Sao Paulo el grupo de Puebla, todo esto.
P.- Y cambia. Ya no es obrero contra empresario.
R.- Es progresismo y es dividir a la sociedad en colectivos cada vez más pequeños y cooptar todos los diferentes elementos de distintas causas que todos defendemos, pero que las cooptan ellos. El respeto al medioambiente solamente lo defienden ellos, pero curiosamente cuando gobiernan son los que menos respetan el medioambiente.
«Dese un paseíto por el lago de Maracaibo y vea lo que ha hecho con el medioambiente el chavismo»
P.- Hay que ver lo que fue cuando se cayó el muro y vimos lo que había pasado.
R.- No hace falta irse tan lejos. El otro día, uno de los miembros de uno de los partidos de ultraizquierda españoles, que es parte de esa coalición que es verde, estaba tuiteando sobre el régimen de Chávez, el chavismo, como las maravillas que tenía y todo eso, etc. Y yo decía: «¡Este es el del medioambiente! Dese un paseíto por el lago de Maracaibo y vea lo que ha hecho con el medioambiente el chavismo». Pero como para la izquierda lo importante no es el progreso sino el control, entonces, una vez que entiendes que la izquierda lo que busca es el control y no el progreso, entonces entiendes por qué esas contradicciones, que parecen aparentemente tan divertidas, tienen una lógica aplastante que es la de unirse, como está ocurriendo en España. Tienes a la ultraizquierda unida con lo que el propio Pedro Sánchez llamaba la ultraderecha xenófoba de Junts per Cat. Es decir, es una cosa…
P.- Pero es que yo estaba en un programa de televisión el otro día hablando de Irán, y estaba Pablo Echenique, en concreto, y dijo que es que los ayatolás lo que son es la ultraderecha.
R.- ¡Claro! ¿Por qué? Casualmente —fíjate qué casualidad—, eso lo sacó creo que fue la presentadora de Televisión Española, no me acuerdo como se llama.
P.- ¿Intxaurrondo?
R.- Sí. Que decidió, como ya la narrativa no funciona, vamos a pasarlos a la ultraderecha. Vamos a ver. El régimen de los ayatolás ha financiado a todas las dictaduras comunistas, a todos los regímenes socialistas, a todos los partidos de ultraizquierda, porque hay vídeos en los que Pablo Iglesias explica que tiene que «cabalgar las contradicciones».
P.- Creo que a sus presentadoras les ponía un imperdible para que no enseñaran demasiado.
R.- Y por supuesto, el velo.
P.- Este no les ponía velo.
R.- Pero en HispanTV sí. En HispanTV, en aquella cadena, que no sé si todavía existe, las presentadoras, también, las españolas.
«El socialismo es el sistema de destrucción de la iniciativa empresarial privada por parte de un colectivo represor; hay socialistas de derechas también»
P.- Yo es que no llegué a ver esa cadena.
R.- Pero mira, si la evidencia empírica, además, es que hoy es muy sencillo. El socialismo es el sistema de destrucción de la iniciativa empresarial privada por parte de un colectivo represor. Eso es el socialismo, y hay socialistas de derechas también. Si tú miras lo que hace, lo que ha hecho la dictadura del régimen de los ayatolás, es una política completamente socialista. La destrucción de la moneda. La destrucción de la moneda, no es algo…
P.- Que con el sah no existía.
R.- ¿Y por qué los regímenes comunistas siempre tienen hiperinflación y destruyen el poder adquisitivo de la moneda hasta empobrecer?
P.- A todos les interesan los pobres. Pero si Chávez lo dijo: «Es que si tenemos clase media y se hacen ricos, no nos votan».
R.- Claro, porque necesitas una clase dependiente-rehén. Creo que lo dijo el propio asesor económico este, el gurú de Maduro, que decía: «Expropiar la riqueza de un país es muy difícil y te puedes ir a arbitrajes y todo eso, pero destruir la moneda hace lo mismo». ¿Y qué es lo que pasa a la vez? ¿Cómo puede tener una depresión económica e hiperinflación un país como Irán, que exporta 1,5 millones de barriles al día a China todos los días y que tiene todo el apoyo financiero, económico y político de China y de Rusia, y no solamente de China y de Rusia, sino de la Unión Europea. ¿Cómo puede estar en depresión económica e hiperinflación? Porque es un sistema de robo, expolio, represión y enriquecimiento.

P.- ¿Pero son los ayatolás, son ricos?
R.- El concepto no es rico.
P.- ¿Megamillonarios?
R.- Lo que nosotros conocemos por «rico», Esperanza, lo que nosotros conocemos, los ricos que conocemos algunos, eso no son ricos. O sea, al señor Maduro le han congelado 700 millones de dólares de activos, 700 millones de dólares, con una fortuna estimada de 3.800 millones. Es decir, toda esta gente que habla de «¡Hay que ver a Amancio Ortega!», que lo que se ha hecho rico creando empleo, creando riqueza y creando bienestar.
P.- Y llevando el nombre de España por el mundo.
R.- Claro, y llevando el nombre de España por el mundo. Toda esta gente, unos señores que se han hecho multimillonarios robando a su pueblo, son a los que defienden, ¿no?
P.- Oye, en Davos ha dicho Trump que los venezolanos van a recibir mucho más dinero y les va a ir muchísimo mejor con él vendiendo el petróleo que van a ganar más en meses de que él venda el petróleo que con los últimos 20 años.
R.- Te hago el cálculo: Venezuela producía 3,5 millones de barriles al día. Con el desastre de politización y de robo y expolio que ha llevado a cabo el chavismo, ahora no llega al millón de barriles al día. Pero es que de ese casi millón de barriles al día, entre lo que le regalan a Cuba para mantener a las avispas negras y todo eso, entre lo que le regalan a Cuba, a Irán, a Rusia y a China, al ciudadano de Venezuela no le llega nada.
P.- Bueno y lo que roban.
R.- Eso es lo primero. Ese es el top line. Eso va por arriba. Yo estoy hablando de a partir del robo chavista. Entonces, en el momento en el que tú en Venezuela instaures un sistema normal de regalías, como existía en Venezuela, pero como existe en todos los países petroleros, ¿qué es lo que va a pasar? Que los ciudadanos de Venezuela van a pasar de recibir miseria y represión a recibir una enorme cantidad de dinero, que va a ser lo que financie los servicios públicos de verdad, los servicios públicos en Venezuela.
P.- Bueno, creo que es una broma.
R.- No es que sea una broma.
P.- Oye, yo no quiero que se nos acabe el tiempo sin que tú expliques a nuestros espectadores por qué es necesario hacer algo en Groenlandia.
R.- ¿Por qué es necesario hacer algo en Groenlandia?
P.- Lo que dice Trump no es ningún disparate.
R.- No primero, lo que dice Trump es exactamente lo mismo que decía Biden, pero no lo decía de la misma manera. ¿Qué es lo que pasa en Groenlandia ahora? Groenlandia tiene frontera con siete países de la OTAN y con un octavo: Rusia. De acuerdo. Rusia y China son socios estratégicos sin límites. El avance de Rusia y China en Groenlandia no es un debate. Los propios líderes del Gobierno chino explican el concepto de lo que se llama la ruta de la seda ártica. ¿Y cuál es la forma de entrada? La forma de entrada es la de siempre, igual que ha hecho con tantos otros países. Primero construye proyectos megalománicos de infraestructuras que se pagan con deuda, que luego no le pueden pagar, y cuando no le pueden pagar, entonces lo que pide es que le den los recursos naturales y que le den el acceso. Eso es China. Que las decenas de barcos y submarinos que hay rodeando alrededor de Groenlandia rusos no están ahí para estudios científicos.
P.- Eso es lo que dicen, pero por lo visto lo que hacen es pinchar lateralmente para llegar al subsuelo de Groenlandia.
R.- Rusia, obviamente es un gran productor de petróleo, produce más de 10 millones de barriles al día y tiene un excepcional conocimiento en cuanto a la perforación.
P.- ¿Rusia produce 10 millones de barriles al día? ¿Y sin embargo tiene que conseguir más petróleo en Venezuela y en Irán?
R.- Rusia ha puesto decenas de miles de millones para financiar al régimen de Chávez y de Maduro y no le pagan, así que pide petróleo, porque el crudo venezolano es petróleo pesado, que les viene mejor para las refinerías, tiene más azufre y por lo tanto bueno, es un trading. Pero bueno, Rusia produce 10 millones de barriles al día, exporta aproximadamente 4,5 millones. Pero Rusia tiene un conocimiento excepcional de la perforación en aguas profundas y en lugares inhóspitos e imposibles, como Yamal, en Siberia. Lo que pasa es que un montón de líderes del sector energético saben que Rusia puede perfectamente estar a siete kilómetros de la frontera con Groenlandia. Y como salía en la película, —no sé si la has visto, de Paul Thomas Anderson, There will be blood [Pozos de ambición]. ¿La has visto? Pues la deberíais ver, y los que están viendo. «Me bebo tu batido».
P.- ¿Dónde está?
R.- Es una obra maestra con Daniel Day-Lewis. No sé cómo se llama en España. Se llama There will be blood. Y lo que explica es eso. Entonces, una de las cosas que todo el mundo se teme es —y no solamente se teme; lo acaba de decir Mark Rutte, lo ha dicho el Alto Mando danés, etc.— es la entrada lenta, silenciosa e inexorable de China con Rusia en Groenlandia, o Dinamarca. Así que o Groenlandia y la OTAN hacen algo contundente y decisivo, o va a ser inevitable. Eso lo sabe todo el mundo en el sector energético sabe que si los recursos naturales de Groenlandia no los desarrolla de manera seria, respetuosa con el medio ambiente y positiva para los ciudadanos de Groenlandia y de Dinamarca, lo va a hacer Rosneft o cualquiera de sus empresas de Rusia. Y lo va a hacer de manera indirecta, porque no es la primera vez que ocurre. ¿Y sabes lo que pasa? En todo el debate económico y político, lo que está ocurriendo ahora es que vivimos un maniqueísmo y una estereotipación, si se puede decir la palabra, un estereotipo de Estados Unidos. «Estados Unidos es el malo».
«Ha dicho China que hay que volver a la cooperación. ¿Quién es el socio estratégico sin límites, firmado, escrito, de Rusia en Ucrania?»
P.- Estados Unidos es malo, es un horror, Trump está loco…
R.- Y China pasa por ahí…
P.- Ah, no, China es maravillosa.
R.- Hoy ha dicho China que hay que volver a la cooperación. ¿Quién es el socio estratégico sin límites, firmado, escrito, de Rusia en Ucrania? Bueno, vamos a ser un poco realistas, porque estamos viviendo, tú y yo, que lo hemos vivido, yo era un chaval ¿Tú te acuerdas las ridiculeces que se decían sobre Ronald Reagan y sobre Gorbachov? ¿Te acuerdas cuando los medios de comunicación hablaban de la Unión Soviética como cooperación, como si estuviesen por ahí con florecitas, etc.? En el mundo hay que ser consciente de que o llevamos a cabo el desarrollo de nuestras economías con nuestros aliados, y eso no significa que no comercies con…
P.- Y acorde con nuestros principios, o sea, el imperio de la ley. Es muy evidente.
R.- O lo haces con tus aliados y luego comercias. Por supuesto que no estoy diciendo que no se comercie, que no haya inversiones con China… No estoy diciendo nada, pero espero tener esa visión edulcorada.
P.- En resumen, para mi pregunta, que no hay más remedio, que poner pie en pared en Groenlandia.
R.- No hay otra opción. En Groenlandia, en Venezuela, en Cuba, en Nicaragua, o estás con Estados Unidos o estás regalándole la entrada a Occidente a China y a Rusia. Y el que piense lo contrario no tiene nada más que ir allí, si es que no es tan difícil. Obviamente si no vas con ojeras, con orejeras.
P.- Con orejeras.
R.- He dicho con ojeras, también alguno que tenga jet lag. En Groenlandia solamente hay dos opciones. La opción que no es válida es la que nos están intentando decir, la que existía hasta ahora: la inacción. No es válida porque ya ha metido su interés China con el aeropuerto, el megaeropuerto que nadie necesitaba en Groenlandia.
P.- ¿Ha hecho un megaeropuerto China? Yo no lo sabía.
R.- Claro. Pero está haciendo un megaeropuerto que tiene que pagar Groenlandia con unos ingresos fiscales que no tiene.
P.- ¿Pero por qué tiene que pagar? Será al revés, tendría que pagar China por el terreno que le han dado.
R.- Pero la estrategia de China, legítima te diría incluso, en casi todos los países en los que ha entrado con eso que se llama la Ruta de la Seda, es esa: hacer unas infraestructuras brutales, brutales. Vas a Guinea Ecuatorial y parece aquello Las Rozas, con unos chalets tremendos donde no vive nadie, hechos por empresas chinas. Y después, cuando toca pagar, «Ay que no tenemos dinero». Así que China dice: «no se preocupe. ¿Eso que tiene usted debajo del suelo? ¡Petróleo! Para mí. ¿Eso que tiene usted debajo del suelo?¡Molibdeno! Para mí. ¿Eso que tiene usted debajo del suelo? ¡Tierras raras! Para mí». Entonces la opción de decir «Bueno, pero eso es lo mismo que hace Estados Unidos» es falso, porque Estados Unidos nunca ha hecho eso. Lo que hace Estados Unidos es decir, «No, vamos a poner un sistema de concesiones en el que, efectivamente, las empresas privadas y cotizadas, como lo tienen que hacer, desde la transparencia absoluta, le dan a ustedes un nivel de ingresos muchísimo mayor, y además se desarrollan con mucho mayor respeto al medioambiente», claro.
P.- Muy bien, Daniel. Pues muchísimas gracias por estar aquí. Muchas gracias. Yo creo que además de ser un sabio en la materia económica, tienes la virtud de explicarlo muy claro, y por eso yo creo que va a tener mucho interés este rincón.
R.- Muchísimas gracias por invitarme, un placer.
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