Fiebre por invertir en el campo: la tierra cambia de manos como no ocurría desde 2008
Las cifras de compraventa crecen por encima del ritmo de las transmisiones hereditarias

Explotación rural.
El campo está de moda; al menos, invertir en fincas. La compraventa de fincas rústicas en España consolidó en 2025 un ciclo de máxima actividad, con 167.453 operaciones, un 7,1% más que en 2024, según los datos de la Estadística de Transmisiones de Derechos de la Propiedad (ETDP). Se trata del mejor registro anual desde 2008, lo que confirma un mercado cada vez más dinámico y con demanda real. A este dinamismo se suma el peso creciente de los compradores internacionales, muchos de ellos propietarios de una segunda residencia en España, especialmente en enclaves como la costa de Valencia.
La pandemia marcó un punto de inflexión en esta ‘fiebre de lo rústico’. La búsqueda de más espacio, contacto con la naturaleza o proximidad al mar impulsó a numerosos compradores a salir de las grandes ciudades. Aunque el teletrabajo no se ha consolidado en España con la intensidad que se anticipaba tras el estallido de la covid-19, sí se ha extendido un modelo laboral más flexible que, en determinados sectores, permite pasar más tiempo en estas viviendas.
En otros países europeos, el trabajo en remoto sí ha arraigado con mayor fuerza gracias al desarrollo tecnológico, favoreciendo la expansión de los llamados ‘nómadas digitales’. España, por su clima y calidad de vida, se ha convertido en uno de sus destinos preferentes para estancias prolongadas. Esta tendencia ha tenido un impacto significativo en el mercado inmobiliario, impulsando la compra de segundas residencias por parte de extranjeros.
Herencias y ventas
El mercado de fincas rústicas cerró 2025 con 458.148 transmisiones, un 2,1% más que el año anterior. La cifra consolida un ciclo expansivo que contrasta con la tradicional rigidez de este segmento. Aunque las herencias siguen siendo la principal vía de transmisión -179.404 operaciones, un 1,4% más-, el dato relevante está en la compraventa: 167.453 operaciones, con un crecimiento del 7,1%.
La brecha entre ambos ritmos apunta a un cambio estructural. El relevo generacional —habitual motor estadístico del suelo rústico— ya no se traduce únicamente en transmisiones intrafamiliares. Una parte creciente de esa oferta acaba en el mercado abierto y encuentra comprador, lo que incrementa la rotación y la liquidez. El resto de transmisiones se repartió entre donaciones (16.172), permutas (2.574) y otros títulos (92.545), aunque el avance del ejercicio descansa claramente en el dinamismo de las ventas.
Nuevo perfil
Cocampo, un portal especializado en este tipo de fincas, señala que el perfil del comprador también está cambiando. A la demanda vinculada a la actividad agraria se suman inversores patrimoniales que buscan activos reales como cobertura frente a la volatilidad financiera, así como particulares interesados en fincas para uso recreativo o residencial fuera del entorno urbano. «El cierre de 2025 confirma un mercado más activo. La compraventa crece por encima de las herencias, lo que indica que parte de la oferta que entra por relevo generacional se está movilizando y encuentra comprador», apunta Regino Coca, fundador de la plataforma.
Este comportamiento se produce en un contexto de envejecimiento del campo español y concentración de explotaciones en el que la transmisión intergeneracional convive con una progresiva profesionalización del mercado. Además, la evolución de los tipos de interés y la creciente demanda de activos tangibles —por parte de inversores nacionales y extranjeros— refuerzan la percepción de la tierra rústica como un refugio seguro, consolidando un mercado cada vez más dinámico y susceptible a la rotación.
Castilla y León, a la cabeza
Castilla y León fue la comunidad autónoma con el mayor número de operaciones de compraventa de fincas rústicas en el conjunto del año 2025, con 25.014 transacciones. Le siguieron Andalucía (24.827), la Comunidad Valenciana (21.392) y Castilla-La Mancha (20.884), que concentraron conjuntamente el 55,0% de la actividad nacional. Por el contrario, la Comunidad de Madrid (2.862 operaciones), La Rioja (3.218), Cantabria (3.266) y Canarias (3.612) registraron los menores volúmenes de actividad. En términos interanuales, la compraventa de fincas rústicas aumentó en 15 comunidades autónomas. Los mayores incrementos se produjeron en La Rioja (+39,0%), País Vasco (+33,6%) y Navarra (+29,4%).
