Las grietas del «cohete» de Sánchez: menos poder adquisitivo y más pobreza y burocracia
Expertos, directivos, empresariado y políticos valoraron la marcha de la economía española en el foro EL LIBERAL
El «cohete» económico del que presume el Gobierno de Pedro Sánchez por un rápido crecimiento que ya muestra señales de agotamiento tiene letra pequeña. Este modelo esconde un aumento de la pobreza y una merma en el poder adquisitivo de la mayoría de españoles, todo ello acompañado de un incremento de la presión fiscal y en la generación de burocracia, que conlleva a su vez mayores costes regulatorios. Estos factores fueron destacados por algunos de los principales directivos, expertos en economía y finanzas, representantes empresariales y dirigentes políticos del país, en el marco de la tercera edición del foro EL LIBERAL, el digital económico de THE OBJECTIVE.
Los ponentes valoraron de este modo las grietas tras la política económica impulsada por el Gobierno durante el evento celebrado este jueves en la Fundación Ortega-Marañón, con el patrocinio de Abante, BBVA y el Consejo General de Gestores Administrativos y con mesas redondas moderadas por los periodistas Miguel Ors Villarejo, Rocío Regidor y Fernando Tadeo. Los participantes recogieron así el guante lanzado por el director de TO, Álvaro Nieto, que les pidió en el arranque de la jornada «aclarar si es verdad que España va como un cohete o no», tras constatar que «hay cosas que no funcionan y tenemos que arreglar».

Alejandra Kindelán, presidenta de la Asociación Española de la Banca, aseguró que «Europa lleva 20 años sin crecer» y reclamó «reformas» y «menos burocracia» para incentivar la inversión. Asimismo, pidió una mayor integración del mercado común europeo y una «simplificación normativa» para poner fin a las «90.000 páginas de regulaciones europeas», una carga «inabarcable» para las empresas. Jaime Pérez Renovales, secretario general y del consejo de Santander, también reivindicó la seguridad jurídica y criticó el exceso de normativas, subrayando que tiene «un coste» para las empresas desde el punto de vista de la competitividad, teniendo en cuenta que «al otro lado del Atlántico una empresa está sometida a menos burocracia».
El 90% de los españoles pierde poder adquisitivo
Francisco de la Torre, inspector de Hacienda y exdiputado, señaló que el PIB per cápita ha aumentado menos de un 0,7% anual desde 2018 y que «se pierde poder adquisitivo aunque has ganado en términos reales un poquito porque se pagan más impuestos». Por su parte, Juan Bravo, vicesecretario general de Hacienda del PP, se preguntó «por qué hay que hacer tantos escudos sociales si esto va tan fantásticamente bien», destacando que el crecimiento se basa en el endeudamiento y en la llegada de millones de personas extranjeras. «Si sumásemos a España el PIB de Portugal, la economía crecería, pero a ninguno le mejoraría su situación económica», reflexionó Bravo, que citó estudios de Funcas y del CIS para recordar que el 90% de los españoles declara haber perdido poder adquisitivo desde 2018 y que el 18% se considera pobre, frente al 3% anterior.

El presidente de CEOE, Antonio Garamendi, alertó del impacto económico de las «medidas que se toman en España» y que «van en contra del sentido de las agujas del reloj de lo que necesitan las empresas y el empleo». En particular, identificó la elevada presión fiscal, la inseguridad jurídica, el elevado absentismo laboral, el distanciamiento estratégico del Gobierno con respecto a Estados Unidos y el intento de controlar los consejos de administración de las compañías privadas como factores que convierten a España en «un país no fiable» para la inversión extranjera. Valoró negativamente que la población que vive de lo público ya esté prácticamente en los mismos niveles que quienes están «creando riqueza», aunque tampoco pasó por alto que muchos jóvenes manifiesten actualmente su deseo de ser influencers cuando antiguamente aspiraban a ser funcionarios, lo que para el representante de la patronal supone un antes y un después con respecto a la cultura del esfuerzo. Además, pidió modificar la normativa para permitir extraer hidrocarburos mediante el fracking en España y reducir la dependencia energética.


Juan Manuel López Zafra, doctor en Económicas, analizó el alza en la cotización del oro, la plata, el uranio y el paladio, apuntando que «la clave está en la transformación que va a suponer la inteligencia artificial» más allá de los activos refugio tradicionales. Ricardo Palomo, decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad CEU San Pablo, celebró que los criptoactivos hayan permitido «aumentar las opciones de diversificación para pequeños porcentajes en cartera» y apostó por el dólar o las nuevas alternativas para invertir en oro en pequeñas cantidades.

Natalia Aguirre, directora de Análisis y Estrategia de Renta 4 Banco, incidió en las «implicaciones que puede tener en los tipos» de interés y en la inflación la crisis energética, que «puede empeorar si la guerra dura más tiempo». José Ramón Iturriaga, gestor de fondos de Abante, se mostró optimista, ya que «a ninguno de los actores» implicados, entre los que ha citado a China, los países del Golfo y Estados Unidos, «les interesa» que el estrecho de Ormuz «siga cerrado mucho más». Fernando Jesús Santiago Ollero, presidente del Consejo General de Gestores Administrativos, defendió la importancia de la competitividad y recordó que «una economía depende y mucho de cómo funciona una Administración» más allá del talento de sus empresas y la capacidad de atraer inversiones.

Isabel Díaz Ayuso aseguró en la clausura del acto que la política exterior del Gobierno de Pedro Sánchez es «de patio de colegio», y auguró que su actitud en la escena internacional conllevará consecuencias de larga duración para la economía española. «Intentar tapar tus problemas para dividir coaliciones internacionales va a asestar un duro golpe, por no decir enorme, a los intereses de España a medio y largo plazo», dijo la presidenta de la Comunidad de Madrid, que también expresó su preocupación por la posibilidad de que las próximas elecciones generales no sean limpias. «No permitamos ni una sola trampa».
