BBVA compra el 8,4% del fabricante sueco de coches eléctricos Polestar
La participación, valorada en unos 150 millones de euros, no es estratégica para el banco

Uno automóvil de la marca Polestar. | EP
BBVA ha entrado en el capital del fabricante de coches eléctricos de origen sueco Polestar. El banco español ha adquirido hace unos días una participación del 8,4% en el marco de una operación de financiación para aportar liquidez y recursos a la compañía, según la información recabada por THE OBJECTIVE en el regulador bursátil de EEUU (SEC, por sus siglas en inglés).
Fuentes del mercado indican que la transacción no supone una inversión estratégica para BBVA y que no tiene previsto formar parte de la gestión, ya que se trata de una transacción puramente financiera y de negocio con uno de sus clientes, Geely Sweden Automotive, que es el holding de Polestar y otras marcas de automóviles, como Volvo, perteneciente a un conglomerado chino. Fuentes oficiales del banco no quisieron hacer comentarios al respecto.
BBVA tiene previsto en el medio plazo traspasar las acciones adquiridas. De hecho, ha sellado un acuerdo de opción de venta de la participación con Geely con un plazo de tres años, prorrogable por uno más, sujeto a consentimiento mutuo. El pacto suscrito permite a la entidad realizar dicha venta al final del periodo a un precio predeterminado o con anterioridad si se producen ciertos eventos. Además, el grupo de coches puede optar por ejecutar dicha opción en todo el periodo bajo determinadas circunstancias.
La participación de BBVA está valorada en unos 150 millones de euros y supone una entrada de dinero para sanear la situación financiera de Polestar. La inyección forma parte de una reestructuración más amplia del capital del fabricante de coches. El francés Natixis también ha desembolsado otros 150 millones y Geely ha convertido unos 300 millones de deuda en títulos.
El banco español ha tomado 2,75 millones de acciones clase A de la compañía, representadas por 91,5 millones de ADS. Cada uno de estos últimos agrupa 30 títulos ordinarios. Además, se ha hecho con 29,88 millones de acciones clase B, que suponen 996.419 ADS de la misma tipología que se pusieron en circulación el 23 de diciembre. BBVA puede convertirlas en cualquier momento en A.
No es la primera vez que la entidad con sede en Bilbao ayuda al grupo chino Geely. En febrero de 2024, actuó como coordinador principal del conglomerado de automóviles de su primer préstamo verde sindicado. Esta financiación, a tres años y por importe de unos 1.000 millones, iba a ser utilizadas por Polestar para actividades ecológicas elegibles, como inversiones y gastos en el diseño, fabricación y venta de vehículos eléctricos.
La entrada en la automovilística se produce en un momento en que BBVA, como otras entidades, están impulsando los segmentos de banca de inversión y corporativa. Hace unos meses, por ejemplo, el banco se coló en un mega crédito para la mayor franquicia del mundo de McDonald’s, en el que participó también el Santander. A principios de octubre, ambas entidades sellaron, junto a otros cinco bancos internacionales, la concesión de una línea de financiación de 200 millones de dólares con Arcos Dorados Holdings, un grupo que opera en una veintena de países en Latinoamérica con 2.400 restaurantes de la cadena de hamburguesas y más de 100.000 empleados.
Además, BBVA ha reforzado su estrategia en sostenibilidad. En cinco años, pretende financiar proyectos sostenibles por un importe de 700.000 millones de euros en todos los países en los que está presente. En febrero del año pasado elevó hasta esa cantidad a iniciativas verdes entre 2025 y 2029, después de haber rebasado sus estimaciones antes de tiempo con su plan anterior.
Este compromiso del banco llegó antes de que concluyera su oferta pública de compra del Sabadell, en la que fracasó en octubre y antes de que este verano anunciara sus objetivos económicos para los próximos ejercicios. BBVA confía en ganar hasta 2028 unos 48.000 millones de euros y repartirá entre sus accionistas unos 36.000 millones, incluyendo recompras de acciones.
Tras la fallida opa, ha acelerado los programas de adquisición de títulos propios con el objetivo de evitar un castigo bursátil. Hace unas semanas anunciaba el inicio de un desembolso de hasta 4.000 millones para este fin. Asimismo, está poniendo el énfasis en crecer en otros países, como en Italia, donde quiere llegar al millón de clientes a través de su plataforma digital y compensar la debilidad de sus franquicias en México y Turquía.
