Emilio Botín triplica el capital de su patrimonial tras sanear pérdidas por Miraltabank
El ‘holding’ refuerza sus fondos en 2,84 millones en plena expansión de los negocios de la familia de banqueros

Emilio Botín, dueño de Miraltabank | Europa Press
Emilio Botín, hermano de la presidenta del Santander, ha reforzado el capital de su holding patrimonial con el que controla Miraltabank de manera significativa. La operación, registrada a principios de este año, se ha producido después de que el banquero saneara parte del agujero que le estaba ocasionando su participación en la entidad.
Los datos recabados por THE OBJECTIVE reflejan que los fondos propios de Miralta Holding han pasado de 1,3 millones de euros a 4,1 millones después de un aumento de 2,84 millones. La sociedad de Emilio Botín refuerza con ello sus capacidades y lo hace no solo después de la limpieza del balance, sino tras haber triplicado sus ganancias en 2024. En dicho año, de acuerdo con la última memoria disponible, los beneficios de este vehículo inversor crecieron un 202%, hasta los 1,8 millones. A través de él, administra el 69,9% del banco especializado en el negocio de altos patrimonios y empresas.
En 2024, elevó las reversiones de provisiones relativas a las acciones que tiene en Miraltabank como consecuencia de la evolución positiva de la actividad, que llevaron a la entidad a aumentar sus resultados hasta los 3 millones. No obstante, aún mantiene un deterioro por los títulos de la entidad de 3,2 millones.
Emilio Botín llevó a cabo la limpieza una vez que tomó las riendas del holding al hacerse administrador único de dicha sociedad y liquidar el consejo existente hasta entonces, en el que participaban José Rodríguez Pérez y José María Morencia Calvo. El primero es el director general del banco, mientras que el segundo es uno de los colaboradores y gestores de las empresas que tiene la familia de banqueros cántabros desde la etapa de su padre.
Ya desde hace tiempo, Emilio Botín Jr. decidió emprender su proyecto en solitario y alejarse del Santander. En junio de 2022 dio un giro a sus planes y se hizo banquero, compitiendo así con el grupo cántabro, capitaneado por su hermana Ana, y con Bankinter, controlado por su primo Alfonso. Transformó entonces su gestora de fondos y valores Rentamarkets en una entidad para ampliar el abanico de servicios bajo en nombre de Miraltabank.
Poco a poco, tras el giro, está extendiendo su oferta comercial. En verano de 2023, por ejemplo, la entidad constituyó la filial Credit Oportunidades, una firma que se especializa en las operaciones de financiación y estructuración de deuda, las emisiones de bonos de renta fija para el mundo corporativo y el asesoramiento para inversiones. Y cada cierto tiempo diseña nuevos productos para los usuarios.
Por el momento, la intención de Emilio Botín y sus socios no pasa por dirigir su catálogo a los particulares a través de depósitos, hipotecas u otros productos. Miraltabank cuenta con dos sucursales, una en Madrid y otra en Barcelona, en las que tiene más de 21.000 clientes.
Pese a estar desvinculado del Santander, Emilio Botín aún conserva acciones del grupo cántabro y forma parte del pacto familiar para conservar una participación mínima en el mismo. Precisamente, a finales de diciembre de 2025 creó cuatro sociedades, todas ellas vehículos de inversión, para distribuir una parte de los títulos que ostenta en el banco que preside su hermana a través de otro de sus holdings patrimoniales, Puente San Miguel.
Esta última empresa administra unos 7,8 millones de títulos en total del Santander y forma parte de la sindicación que tiene la saga para mantener su participación mínima en el banco. Además, dispone a título individual de otros 9,04 millones de acciones de la entidad cántabra. Por tanto, a precios actuales de mercado, ambos paquetes alcanzan un valor de unos 170 millones de euros.
El movimiento de Emilio Botín es posterior a uno similar que había hecho otro de sus hermanos, Javier Botín, que hace unas semanas informaba a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que había traspasado 13,1 millones de acciones del Santander de Agropecuaria El Castaño a Agropecuaria el Castaño Ibérica, ambas bajo su control. Esta última empresa ha sido constituida recientemente.
Todas estas operaciones coinciden en un momento en que buena parte de los miembros de la familia Botín están expandiendo sus negocios particulares con la constitución de nuevas sociedades para emprender nuevos proyectos, entre los que sobresalen los impulsados por Ana Botín.
