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De los 37 países en los que opera, el Santander solo sufre pérdidas en Emiratos Árabes Unidos

Registra números rojos de 24 millones de euros en este mercado que está en plena ebullición para la banca

De los 37 países en los que opera, el Santander solo sufre pérdidas en Emiratos Árabes Unidos

Un cartel del Santander | Europa Press

El Santander gana dinero en todos los países en los que opera —37— salvo en uno: Emiratos Árabes Unidos, un mercado en el que pretende crecer desde hace dos años y en el que la banca española ha centrado sus miradas recientemente. Las pérdidas ascendieron a 24 millones de euros, una cuantía poco significativa para las cuentas del grupo, pero un 60% superior a las de 2024.

Los datos recabados por THE OBJECTIVE reflejan que este balance negativo es el resultado de una todavía pequeña actividad y un aumento de los costes por el crecimiento de la estructura del banco en el país, desde donde da servicio a clientes de Catar y Arabia Saudí. En concreto, el Santander contaba con 143 trabajadores dedicados sobre todo a la banca corporativa y grandes fortunas. El volumen de negocio es aún residual, ya que solo alcanza los 12 millones. Fuentes del banco no quisieron hacer comentarios al respecto, pero sí insinuaron que las pérdidas eran «muy reducidas».

La entidad abrió en 2024 su primera oficina en Emiratos Árabes. Ahora tiene tres sucursales y opera a través de varias filiales para el mundo de los pagos y las divisas (Pagonext y Ebury). En los últimos meses, otras entidades han puesto sus ojos en este territorio, debido a su entorno fiscal y a una política muy favorable para el mundo de las empresas, especialmente las tecnológicas.

Uno de los bancos que ha desembarcado allí es el rival histórico del Santander, el BBVA, que puso en marcha en diciembre pasado una oficina tras obtener licencia para ofrecer su banca de inversión y privada. Se estableció en Abu Dabi, uno de los siete emiratos que componen el país.

Las oportunidades para ambos son claras, ya que se espera que en los próximos diez años haya una transferencia de un billón de dólares de padres a hijos, lo que supone un auténtico caladero para captar clientes ricos. Hace unos años, además, el país puso en marcha una iniciativa para atraer a grandes fortunas de todo el planeta.

Los pioneros de la banca española en llegar a la zona fueron el Sabadell y Caixabank, que hace más de quince años se establecieron con oficinas de representación para explorar vías de crecimiento y llevar a cabo algunas operaciones para clientes, sobre todo empresariales.

Las pérdidas en Emiratos Árabes para el Santander son muy poco relevantes, ya que el año pasado alcanzó un beneficio total de 14.100 millones de euros, una vez descontados 5.000 millones que paga en impuestos en todas las zonas. El grupo cántabro ha lanzado un nuevo plan estratégico con el que pretende llegar a unas ganancias de 20.000 millones en 2028. Para ello, confía en escalar en su negocio y sumar otros 30 millones de clientes en todo el mundo. Una parte importante de estos provendrá, según sus estimaciones, de Openbank, la franquicia online que aglutina los préstamos al consumo.

Del total de beneficios, España, que incorpora los servicios centrales, es el país que más contribuye, con 4.625 millones operativos. Tras un coste de 792 millones en gravámenes —entre ellos la tasa extraordinaria impuesta por el Gobierno—, obtuvo 3.833 millones netos. Otros, en cambio, son poco relevantes para sus cuentas. Este es el caso de Países Bajos, por ejemplo, cuyas ganancias operativas alcanzan los 94 millones. Tras un hachazo fiscal en el país, el resultado neto de sus franquicias es negativo. En el resto de territorios gana dinero, incluso descontando el impuesto de sociedades.

El Santander opera desde Estados Unidos —donde se va a fortalecer con la reciente adquisición de Webster— hasta Hong Kong y Australia. En los últimos tiempos, como buena parte del sector, está poniendo el foco en los grandes patrimonios y los fondos de inversión con el fin de mejorar los ingresos por comisiones. Desde mediados de 2024, el BCE ha venido recortando los tipos de interés, lo que impacta de lleno en los ingresos por la concesión de préstamos. A partir de ahora, se espera que el precio oficial del dinero se mantenga estable en la zona comunitaria, por lo que podría haber una subida de esta partida de facturación para el grupo cántabro y el resto de entidades.

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