The Objective
Banca

Turquía abre una investigación a la filial de BBVA por una presunta violación de la competencia

Suma un nuevo litigio en un mercado que está sufriendo la elevada inflación y la subida de los impagos

Turquía abre una investigación a la filial de BBVA por una presunta violación de la competencia

El consejero delegado, Onur Genç. | EP

Las autoridades de Turquía han abierto una investigación a la filial de BBVA, Garanti, ante un presunto delito relacionado con la competencia. Un litigio que llega en un momento en el que se han disparado las dudas sobre la marcha de la franquicia, afectada por la elevada inflación del país. Una incertidumbre creciente que ha aumentado tras el ataque de Estados Unidos e Israel sobre Irán y las represalias del régimen de los ayatolás.

Según ha podido saber THE OBJECTIVE, la Junta de Competencia ha iniciado dicha investigación para determinar si la división de BBVA ha violado el artículo 4 de la normativa vigente por una cuestión laboral y de participación en acuerdo de no captación de clientes con intercambio de información sensible. Este punto hace referencia a los acuerdos y prácticas concertadas entre empresas, así como las decisiones y prácticas de asociaciones de empresas que tengan por objeto o efecto, o puedan tener por efecto, impedir, falsear o restringir la competencia, directa o indirectamente, en un mercado determinado de bienes o servicios, que son «ilegales y están prohibidos».

El proceso está en curso y Garanti se ha comprometido a dar cuenta del posible impacto en caso de que el regulado turco concluya que ha cometido algún tipo de irregularidad. Fuentes oficiales del grupo no quisieron hacer comentarios al respecto a este periódico, pero remarcaron que la investigación afecta a otras compañías, desde otros bancos a tecnológicas y aseguradoras. Se han visto afectadas una treintena de firmas.

La filial del grupo vasco es el quinto mayor banco de Turquía y acumula una cuota de entre el 9,5% y el 11%, en función de los segmentos, por lo que su peso es relevante en el sector y sus actuaciones pueden influir y afectar al resto de rivales, entre los que se encuentran las cuatro entidades estatales que controlan en conjunto un tercio del mercado.

No es el único proceso en el que se ha visto envuelto BBVA en los países en los que opera en los últimos meses. El pasado septiembre, el Banco Central de Argentina le impuso una sanción de unos 4,11 millones de euros por saltarse la normativa en materia de cambio de divisas. La entidad ha armado su defensa al entender que se ha cumplido en todo momento con la legislación. Con anterioridad, Venezuela le obligó a cancelar un depósito que tenía en el paraíso fiscal de Curazao y hace unas semanas la Audiencia Nacional reactivó el caso Villarejo, por el que la entidad se enfrenta a una condena como responsable jurídico de las supuestas escuchas ilegales a periodistas, empresarios y políticos.

Turquía es el tercer mercado para BBVA y se ha convertido en pozo sin fondo por tener que contabilizar sus resultados bajo el criterio de hiperinflación. Desde 2022,  ha dejado de ganar por este motivo 5.905 millones en el país; si se suma el impacto argentino, el agujero roza los 7.700 millones. Además, está teniendo que incrementar la venta de préstamos morosos debido a que la morosidad se ha disparado.

La situación es compleja, sobre todo después de la invasión de Irán, que ha incrementado la prudencia en todo el mundo. Las bolsas sufrieron este lunes, con un petróleo y un gas que experimentaron fuertes subidas por las consecuencias que podría tener una guerra más duradera de lo previsto. La normalización de los precios en Turquía podría ralentizarse o irse al traste en función de los acontecimientos. La cotización de BBVA en España, por ejemplo, llegó a hundirse en bolsa más de un 5%, pero el castigo para su filial turca fue más significativo. Garanti llegó a bajar en la sesión más de un 8%.

Los directivos del grupo español han retrasado sus propias estimaciones en varias ocasiones sobre el desempeño de esta franquicia. Para este año esperan que pueda aportar la mitad de su potencial, unos 1.000 millones. No prevén que alcance su máximo nivel hasta 2028, cuando podría abandonar la contabilidad por hiperinflación.

Tanto el presidente, Carlos Torres, como su consejero delegado, Onur Genç, ya se muestran menos optimistas sobre las perspectivas de BBVA en Turquía. Hasta ahora, siempre habían hablado de la capacidad del país y de las oportunidades a medio plazo, pero hace unas semanas no hicieron referencia al hablar de su filial, que podría contribuir dentro de tres años con entre el 10 y el 12% de los resultados del grupo.

Publicidad