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La banca inicia el año con la mayor subida del precio de las hipotecas desde mitad de 2023

Con el repunte, la concesión cayó en enero en tasa interanual a la espera de las consecuencias de la guerra de Irán

La banca inicia el año con la mayor subida del precio de las hipotecas desde mitad de 2023

Sucursales de distintos bancos | Efe

Los bancos, como el resto de empresas, están en guardia por las consecuencias que pueda tener la guerra de Irán. El sector, antes del estallido de la contienda, ya había aplicado la mayor subida de las hipotecas desde mediados de 2023 para poner fin a una batalla que algunas entidades consideraban irracional. Pese a las alertas, a finales del año pasado el conjunto del sistema siguió aplicando rebajas en sus tipos de interés, pero el inicio de 2026 ha traído un giro en la estrategia con encarecimiento de cierta magnitud.

Los datos recabados por THE OBJECTIVE en el Banco de España indican que en enero las tasas de los nuevos préstamos para la adquisición de viviendas por parte de los hogares repuntaron ocho puntos básicos. Un alza que no se producía desde la primavera de hace tres ejercicios, cuando el BCE aún estaba elevando el precio oficial del dinero para contener la inflación como consecuencia de la invasión de Ucrania por parte de Rusia. Tras este movimiento, exigen un 2,72%.

Los banqueros ya anticipaban hace unas semanas que este año habría una moderación en la batalla comercial para captar hipotecas con un ajuste de los tipos de interés. Y que esperaban un menor dinamismo en la concesión, que en 2025 fue de récord desde 2008, tras haber avanzado un 22% debido al boom del sector inmobiliario y la falta de oferta de pisos. Dos hechos que han disparado el coste de las viviendas.

Caída de la concesión a la espera de los efectos de la guerra

Los primeros datos de 2026 indican que este dinamismo se ha atenuado por completo. Tanto es así que en enero el volumen otorgado por los bancos ha bajado por primera vez en un mes comparado con el mismo del ejercicio precedente desde diciembre de 2023. En concreto, descendió un 1,4%, hasta los 5.962 millones de euros.

Estas cifras confirman las sensaciones que tenían ya otras partes intervinientes en el negocio inmobiliario. Los notarios han advertido recientemente de una ralentización en el número de compraventas desde la recta final del pasado año. En este último periodo, el precio medio del metro cuadrado alcanzó los 1.902 euros, un 7,5% más que en 2024, superando el máximo histórico de 2007 (1.832 euros el metro cuadrado).

A partir de ahora, no se descarta que el coste de las hipotecas se encarezca de manera relevante. Todo dependerá de la evolución de la guerra de Irán, que ha disparado desde este lunes las cotizaciones del petróleo y el gas y que está poniendo en tensión la cadena de suministros. De alargarse el conflicto, la inflación podría desbocarse de nuevo y obligar al BCE a incrementar los tipos oficiales.

Las subidas que pueda materializar el BCE dependerán de la dimensión y el periodo de las hostilidades entre EEUU e Irán, que afectan a todo Oriente Próximo, y del impacto sobre la inflación. El sector inmobiliario ya está en alerta, porque esto podría provocar una caída de las operaciones al encarecerse la financiación.

¿Próxima subida de las cuotas y la morosidad?

Algunos empresarios ya se han pronunciado sobre las consecuencias que podría tener una guerra duradera. Por ejemplo, el presidente de Mutua Madrileña, Ignacio Garralda, ha calificado como «catastrófico que el petróleo pueda llevar a los 100 dólares» y que se mantenga sobre ese nivel un determinado tiempo.

Los bancos, de extenderse el conflicto bélico, no solo se enfrentarán a una caída más significativa de las nuevas hipotecas, sino que podrían afrontar un crecimiento de la morosidad al elevarse las cuotas que tienen que abonar los clientes con préstamos ya firmados. Casi la mitad de la cartera está a interés variable, a pesar de que las fijas que se venden ahora son la práctica totalidad. Los impagos, por el momento, están bajo control y en descenso desde hace tiempo, pero de complicarse la situación, la tendencia podría cambiar. Por tanto, las entidades analizan con atención la sucesión de hechos para anticipar medidas con las que minimizar los posibles impagos.

Al tiempo que han aumentado los tipos de las hipotecas nuevas, los bancos no han modificado prácticamente lo que pagan por los depósitos a los clientes. A inicios de 2026, desembolsan un 1,67% por las imposiciones a plazo, frente al 1,68% de diciembre. Doce meses antes ofrecían algo más de un 2%, pero desde entonces el euríbor ha retrocedido y se ha estabilizado.

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