La estadística del INE desmiente al Gobierno: no hay récord de empleo industrial en España
El ministro Hereu saca pecho de los tres millones de ocupados en el sector, cifra inferior a la de hace 20 años

El ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, este jueves en la sede de CEOE. | EP
El Gobierno afirma que la industria española da trabajo a más personas que nunca, proclama que no se sostiene con los datos oficiales en la mano. El ministro del ramo, Jordi Hereu, «ha destacado que el empleo industrial superó en 2025 por primera vez en la historia los tres millones de ocupados», tal y como recoge una nota de prensa publicada este miércoles en la web de la Moncloa. El exalcalde barcelonés pronunció estas declaraciones en el foro Industria en transformación: hacia la doble transición ecológica y digital, organizado por la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE). En él, destacó la buena evolución del sector, a pesar de que, según denunció, determinadas voces traten de difundir mensajes negativos. Sin embargo, el Instituto Nacional de Estadística (INE) no ha registrado ningún récord histórico en puestos de trabajo en este ámbito, sino más bien lo contrario: los niveles son inferiores a los de la década de los 2000.
Según la estadística oficial, la industria manufacturera superó los tres millones de empleos de forma ininterrumpida al menos entre el primer trimestre de 2002 y el segundo de 2008. Desde principios de ese año, cuando trabajaban en el sector 3,4 millones de personas, se inició una caída que se prolongó hasta 2014 (2,1 millones de ocupados), para emprender entonces una tendencia alcista hasta los 2,5 millones de 2019. Posteriormente, tanto la pandemia como los cierres de factorías como la de Nissan en Barcelona propiciaron la pérdida de 180.000 puestos hasta 2021. Desde entonces, se ha vivido una progresiva recuperación, aunque el dato de cierre de 2025 queda lejos de las cifras de hace dos décadas, con solo 2,7 millones de trabajadores.
De hecho, la industria española ha vivido históricamente dos grandes periodos de desindustrialización. Primero, el de la electrónica, y más recientemente, el de la automoción, mientras que otras economías europeas como Polonia logran atraer más fábricas y presentan una proporción significativamente superior de empleados industriales sobre el total. En el último trimestre de 2025, la sangría productiva alcanzó tal ritmo en España que se perdieron 413 empleos al día de media. Una situación que ha generado preocupación, porque se trata del sector mejor remunerado del país y el que solía ofrecer más estabilidad laboral.
En respuesta a THE OBJECTIVE, el Ministerio ha aclarado que el dato que ha destacado Hereu procede también de la Encuesta de Población Activa (EPA) del INE, que en uno de los anexos de la estadística cifra en 3,03 millones los ocupados en el conjunto del sector industrial en el último trimestre de 2025 —300.000 menos que en 2008—. Los analistas consultados explican que se trata de una «trampa» estadística, puesto que este número no contabiliza a los trabajadores del ladrillo, pero sí a algunos no estrictamente relacionados con la fabricación, como la minería o la energía. Sin embargo, incluso teniendo en cuenta este parámetro, resulta imposible afirmar que se superan los tres millones de puestos «por primera vez en la historia», ya que, tanto si se tiene en cuenta solo la manufactura como el conjunto del sector secundario, el nivel sigue estando por debajo del de hace dos décadas.
Durante el foro, el ministro también ha anunciado un nuevo Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica (Perte), los instrumentos mediante los cuales el Gobierno canaliza los fondos europeos Next Generation, destinado al coche eléctrico. Estará dotado con 100 millones de euros ampliables, de los cuales 3,3 millones recaerán sobre la joint venture Ebro en la que participa la china Chery, y que ha generado alarma en el sector puesto que, al fabricar en Barcelona, permite eludir los aranceles y obstáculos comerciales que Bruselas impone al gigante asiático por competencia desleal contra la automoción europea. El ingeniero español Pedro Calef es el consejero delegado de la compañía, vicepresidida, según el Registro Mercantil, por Xu Jiangsheng, de la mano de otros cargos directivos, algunos de ellos chinos, como Li Hao, Xiao Longbin o Wang Jingzhi.
Por su parte, el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, ha reclamado «más agilidad administrativa», «menos burocracia» y que se apoye «con más ímpetu» a la industria para poder competir con grandes potencias como Estados Unidos, China e India. Además, ha afirmado que «no es momento para estar hablando de si tiene que desaparecer la energía nuclear». Teresa Rasero, presidenta de la Comisión de Industria y Transición Ecológica de la patronal, ha pedido que la sostenibilidad «sea una palanca para reindustrializar y no lastre» un sector donde algunas empresas están «pasando por situaciones realmente complejas», y por ello ha reclamado «que la industria quede fortalecida y no se quede la mitad por el camino», manifestando «temor» porque se hagan «las cosas a corto plazo sin tener en cuenta el contexto».
Julio Linares, presidente de la Comisión de Sociedad Digital de la organización empresarial, ha señalado que España está «en una posición muy avanzada en Europa» en cuanto a infraestructuras tecnológicas, pero ha alertado de que la escala «lastra mucho» la digitalización de las pymes, un aviso que va en la línea de los que ha difundido el FMI: las corporaciones europeas tienen más dificultades para crecer que las estadounidenses, algo que lastra la productividad. «No podemos resignarnos a ser suministradores de datos y consumidores de tecnología, tenemos que ser líderes».
Alejandra Kindelán, presidenta de la Asociación Española de Banca, defendió la necesidad de la colaboración público-privada, la simplificación regulatoria, la integración del mercado, la educación financiera y los incentivos fiscales «para que las empresas se puedan financiar mejor». En la Conferencia Cesce 2026, celebrada el pasado lunes, también se abordaron los desafíos de la industria y varios representantes sectoriales y directivos instaron a reducir la carga burocrática para evitar quedarse atrás frente a sus rivales estadounidenses y chinos. Además, el economista Dani Rodrik, de la Harvard Berkeley School, aseguró que el empleo industrial ni se ha recuperado ni se va a recuperar en ninguna parte del mundo teniendo en cuenta las tendencias económicas actuales, sino que se va a transferir hacia otros sectores como el logístico.
