The Objective
Energía

La energía sube seis veces más de precio en España que en la UE a las puertas del invierno

En el mes de octubre este indicador se disparó hasta el 6,3% de crecimiento interanual, el más elevado desde febrero

La energía sube seis veces más de precio en España que en la UE a las puertas del invierno

Sara Aagesen, ministra de Transición Ecológica.

Los precios de la energía en España vuelven a desbocarse. Y lo hacen a las puertas del invierno, cuando la población más utiliza la calefacción, y con estimaciones de que habrá meses más fríos de lo habitual. Los datos de la oficina comunitaria de estadísticas, Eurostat, armonizados y analizados por THE OBJECTIVE indican que durante el mes de octubre este indicador se disparó hasta el 6,3% de crecimiento interanual, el más elevado desde febrero (8,6%) y sin previsión de alcanzar todavía su pico del curso si nos atenemos a años anteriores.

El dato es malo desde todos los puntos de vista. En primer lugar, porque casi duplica el 3,2% de crecimiento general del IPC en España y el precio de los alimentos que en este mismo periodo aumentó un 2%. El HICP (harmonised index of consumer prices) en la categoría «energía» mide la subida de los bienes no duraderos que se consumen como electricidad, el gas, combustibles, calefacción térmica, gasolina y lubricantes para transporte personal. En definitiva, unifica las subidas de los precios de la electricidad y el gas doméstico con la subida de los carburantes en los coches.

De esta manera, los precios de España superan de largo los de nuestros vecinos del continente. Solo en el mes de octubre (el último con datos armonizados), la media de la Unión Europea (UE) fue de 0% y la de eurozona, los países con los que compartimos moneda y una estructura económica similar, cayó en casi un punto (un 0,9%). Esto indica que la energía en nuestro país sube seis veces más que la media de la UE, una tendencia que arrastra todo el año, pero que ahora se ha agudizado.

Precios de la energía

Esto supone que España ya es el cuarto país de la UE con la mayor subida de precios de la energía en octubre, solo por detrás de Rumanía (15%), Austria (12%) y Suecia (9,2%). Por otro lado, en la comparación con las grandes economías del continente, las diferencias son más significativas. En Alemania cayeron un 0,9%, en Francia un 5,5% y en Italia un 4,4%. En cuanto a países de un tamaño económico similar, en Países Bajos subieron un 2,2%, en Polonia se elevaron un 1,3% y en Portugal cayeron un 1,2%.

¿Qué ha pasado en España? Expertos consultados por este diario advierten de que la subida se explica por una combinación de factores que van desde la volatilidad y las particularidades de nuestro sistema energético hasta la retirada de algunas subvenciones a particulares activadas en pandemia como el IVA y el peaje de la factura de la luz. Unos factores a los que se ha sumado la nueva configuración del mix energético tras el apagón registrado el pasado 28 de abril.

Esto ha hecho que en España haya una nueva escalada en los precios que podría seguir creciendo hacia finales de año y continuar a comienzos de 2026, a medida que hay más demanda por la llegada del invierno. Por si fuera poco, la Comisión Nacional de los Mercados de la Competencia (CNMC) plantea subir la factura de la luz en 2026 para reforzar la red eléctrica, lo que presionaría aún más los precios al alza. En países como Alemania, Portugal, Francia e Italia la factura de la luz ha caído, e incluso algunos pagan precios más bajos que hace un año.

«Excepción ibérica»

En el caso español, la «excepción ibérica» hace que la estructura energética tenga mayores oscilaciones. En España se produjeron las primeras bajadas del precio de la luz en plena crisis, durante 2022, pero también ahora está habiendo las mayores subidas. Un desacople con Europa buscado por el Gobierno español que durante el último año está pasando factura.

Por otro lado, los precios de la energía se han visto afectados por el final de las rebajas del impuesto sobre el valor añadido (IVA), al impuesto especial de la electricidad y al impuesto sobre el valor de la producción de la energía eléctrica, que volvieron en enero al 21% tras verse reducidos desde 2020 por sucesivos recortes para paliar los efectos de la pandemia y luego la crisis energética generada por la invasión de Ucrania por parte de Rusia. La tarifa regulada del gas para particulares subió un 10% al comenzar 2025, al mismo tiempo que se incrementó el peaje de la factura de la luz, componente fijo del recibo destinado a cubrir costes del sistema.

Apagón de abril

Finalmente, la puntilla en esta escalada de los precios de la energía fue el apagón de finales de abril. Desde entonces, Red Eléctrica (REE) utiliza más centrales y una mayor diversificación de las fuentes de energía, de forma que se equilibra el uso de renovables y de la solar y eólica con la nuclear. El objetivo es evitar que se produzca otra crisis de similares características con un mix más compensado que, sin embargo, genera un mayor coste general en la producción de energía. Y las comercializadoras lo trasladan a sus clientes.

REE, empresa participada por el Estado que gestiona la red de electricidad, ha dicho que mantendrá este mayor coste hasta que se tomen otras medidas de control. De hecho, ha advertido de que es muy posible que se pueda producir otro apagón de estas características si no se toman acciones concretas. El problema es que el decreto anti apagón del Gobierno en el que se establecían algunas soluciones fue tumbado en el Congreso el pasado mes de junio y la parálisis parlamentaria ha hecho que sea imposible retomarlo.

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