Alarmante colapso de la red eléctrica en España: el 88% de los nudos están saturados
Las eléctricas denuncian que el 12% logra acceso a la red y que hay proyectos que ni lo solicitan por la falta de capacidad

La ministra de Transición Ecológica, Sara Aagesen. | Europa Press
El problema que arrastra la congestión de la red eléctrica desde el pasado año sigue presente en 2026, pero con más presión. No solo los últimos datos de las distribuidoras confirman que el colapso de la red aumenta con el 88% de los nudos saturados en España, sino que además ocurre en un momento sensible, porque las energéticas amenazan con abrir un frente judicial a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) por la circular que aprobó sobre la metodología del pago de las redes.
Desde el pasado mes de septiembre —y por orden de una circular de la CNMC— las eléctricas publican los datos de congestión de la red. El pasado noviembre, el 87% de los nudos tuvieron cero por ciento de capacidad disponible, lo que supuso un 2% más que en el mes de octubre y un 4% más que en el mes de septiembre. Si se analizan las principales provincias del país se observa una tendencia ascendente: Madrid ha pasado en los últimos meses del 82% al 84%, Barcelona del 76% al 90%, Sevilla del 91% al 99%, mientras que Málaga y Vizcaya se sitúan en el 100%.

Según los datos de enero, el 88,20% de los nudos tienen cero capacidad disponible. Otras provincias que han incrementado los nudos ocupados han sido Pontevedra (más de un 5%) y Santa Cruz de Tenerife (más de un 5%). Cabe señalar también que Burgos, caracterizada por ser una provincia con una fuerte presencia de la industria en el norte de España, ha alcanzado el 100% de los nudos ocupados.
Preocupación de las eléctricas
La patronal eléctrica, Aelec, denunció hace unas semanas que «solo el 12% de los que se solicitan acceso a la red eléctrica lo obtienen» y que «el porcentaje de solicitudes concedidas se mantiene en niveles similares a los de 2024». Por otro lado, argumentó que es posible que «haya proyectos industriales que ya ni siquiera soliciten acceso, al tener información de que no hay capacidad disponible alguna en su zona de conexión. En 2025 se han solicitado en torno a 40 gigavatios (Gw) de acceso y conexión, de los cuales solo un 12% (4,5 Gw) ha sido concedido, el 66% (25 Gw) no han podido ser atendidos, mientras que el 22% restante (8,5 Gw) continúa en tramitación».
«Estos datos evidencian que el problema ya no es de información ni de procedimiento, sino estructural. La falta de capacidad en la red española de distribución sigue siendo una barrera que impide a nuevos proyectos implantarse allí donde realmente lo necesitan, obligándolos a desplazarse a zonas que, aun contando con capacidad disponible, no siempre responden a criterios industriales, logísticos o económicos adecuados», sentenció la patronal a finales de diciembre.
Conflicto con la CNMC
Las eléctricas recurrirán la nueva metodología de retribución de las redes aprobada por la CNMC, donde se ha impuesto un controvertido modelo que pone en peligro las inversiones de las empresas. Una vez que se ha aprobado tanto la tasa como la metodología a través de una circular de la CNMC ha quedado agotada la vía administrativa, y ahora las energéticas preparan una impugnación a través de un recurso contencioso-administrativo ante la Sala de lo Contencioso Administrativo de la Audiencia Nacional. La última instancia sería el Tribunal Supremo. Este proceso es largo y puede durar varios años.
La nueva metodología de retribución de la red eléctrica que recibió luz verde por parte de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), para el periodo 2026 a 2031 retrasará, según fuentes del sector, una década el principal objetivo del país en materia energética: la digitalización de la infraestructura. Con el nuevo esquema —que trata sin éxito de parecerse al modelo totex— se lanzan señales que alejan la inversión por la transformación de la red, y se incentiva la clásica apuesta por sustituir los transformadores.
Las eléctricas han mostrado su enfado con la CNMC y no se descartan denuncias, porque esta decisión ha sido la suma de diversos votos individuales que ha provocado un cisma en la cúpula del regulador. La división se tradujo de la siguiente forma: cinco a favor, tres en contra, una abstención y un voto no emitido.
