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Energía

El Gobierno lleva dos años sin poner en marcha la prometida Comisión Nacional de Energía

Las enmiendas a este proyecto de ley se han ampliado en el Congreso de los Diputados hasta en 49 ocasiones

El Gobierno lleva dos años sin poner en marcha la prometida Comisión Nacional de Energía

La vicepresidenta y ministra de transición Ecológica, Sara Aagesen. | EP

Este viernes se cumplen dos años desde que el Ministerio de Transición Ecológica, en ese momento dirigido por la ministra Teresa Ribera, anunciara el restablecimiento de la Comisión Nacional de la Energía (CNE). Desde el Gobierno esperaban tener el nuevo organismo «plenamente constituido y operativo en un plazo máximo de cuatro meses desde la aprobación de la ley de creación». Pero fue pasando el tiempo, y el proyecto de ley para la puesta en marcha de esta institución se ha diluido.

El objetivo es despojar a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) de su función como regulador energético. Hoy, el trámite continúa, «sin avances», en la Comisión de Transición Ecológica y Reto Demográfico del Congreso de los Diputados. De hecho, se ha ampliado recientemente el plazo de enmiendas hasta el 25 de febrero. Una fecha que no parece que vaya a ser la definitiva porque en los últimos meses —desde finales de 2024— se han ampliado las enmiendas en hasta 49 ocasiones.

En su momento, el Gobierno justificó el nuevo organismo aludiendo a «la lucha contra el calentamiento global». Un fenómeno que «está provocando una profunda transformación de los mercados energéticos, con nuevas soluciones, como el hidrógeno y otros gases renovables, con un nuevo marco regulatorio europeo, y con nuevos desafíos, como la integración de nuevos modelos de negocio o el refuerzo de la protección de los consumidores».

Un escenario que, según el Ejecutivo, «hacía indispensable reinterpretar la figura del regulador energético para incrementar su especialización y ampliar su ámbito de actuación. Así, y en línea con lo que ocurre en muchos de los principales países del entorno de España, el restablecimiento de una CNE de naturaleza independiente, con objetivos, funciones, estructura y presupuesto propios, resulta fundamental para hacer frente a la bifurcación de las funciones de los reguladores energéticos, que afrontan el reto de garantizar el cumplimiento de la senda de descarbonización».

En septiembre de 2024, unos meses después de que se aprobara iniciar la audiencia pública del anteproyecto de ley para el restablecimiento de la Comisión Nacional de la Energía (en febrero de 2024), el Consejo de Ministros —a petición del Ministerio para la Transición Ecológica— aprobó el anteproyecto de ley de restablecimiento de este organismo. Desde entonces se ha especulado con su llegada, sobre todo tras el apagón que tuvo lugar el 28 de abril de 2025, pero no se ha concretado nada. Unas semanas después de este incidente, el Foro Industria y Energía (FIE) pidió «abrir una reflexión estratégica sobre el papel y el futuro de la Comisión Nacional de la Energía en la configuración del sistema energético español».

Paradójicamente, este asunto no preocupa en la CNMC, mucho menos en la cúpula. De hecho, han subsistido con consejeros sin cubrir (como en la actualidad) y con otros con mandatos caducados sin aparentes problemas. Además, la carga de trabajo para la CNMC en materia energética no ha parado: recientemente aprobaron, con la cúpula dividida, una polémica retribución de las redes eléctricas que tiene al sector en pie de guerra.

Por otro lado, ultiman los procedimientos sancionadores por el apagón, mantienen cambios en los procedimientos de operación tras este suceso y se estudia la futura retribución en el sector del gas. En medio de este escenario, el próximo 17 de junio la presidenta del regulador, Cani Fernández, concluirá su mandato tras seis años al frente. Junto con la presidenta, también concluyen mandato tres consejeros más. Uno de estos, en concreto la consejera Pilar Sánchez, dimitió hace unas semanas por sus discrepancias con la presidenta.

Aagesen, en París

Mientras tanto, la ministra de Transición Ecológica, Sara Aagesen, se encuentra en París (Francia) en una cumbre de la Agencia Internacional de Energía (AIE). Allí, la vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica ha respondido al presidente de Francia, Emmanuel Macron, que hay informes «muy claros» que confirman que las renovables «no tienen ni tuvieron nada que ver» con el apagón eléctrico. Unos días antes, el mandatario francés las culpó de ser las responsables del apagón.

En declaraciones a la prensa, Aagesen instó así a Macron a mirar los informes tanto del Comité de Investigación como de organismos como la Red Europea de Gestores de Redes de Transporte de Electricidad (Entso-E). Asimismo, defendió que el sistema energético español es «un sistema ganador que ha apostado por una transformación y que ha dado resultados», mientras que el francés se ha decantado por otras tecnologías.

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