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Macroeconomía

La inversión de China en España alcanza en 2025 su récord en siete años

Las empresas del gigante asiático han invertido 632,7 millones de euros entre enero y septiembre de este año

La inversión de China en España alcanza en 2025 su récord en siete años

El presidente chino, Xi Jinping, en su último encuentro con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez | Huang Jingwen / Xinhua News

La inversión de empresas chinas en España se disparó en los primeros nueve meses del año. Los últimos datos de la Secretaría de Estado de Comercio indican que el capital foráneo procedente del gigante asiático llegó a los 632,7 millones de euros en este periodo, lo que supone multiplicar por seis los 96,4 millones que se registraron el año pasado en estas mismas fechas. El cribado realizado por THE OBJECTIVE refleja además que estamos ante el mayor dato de todo el Gobierno de Pedro Sánchez, incluso a falta de conocer las cifras del último trimestre de 2025.

El dato contrasta con una caída del 28% en la inversión extranjera directa bruta en España en este mismo periodo, situándose en los 18.896 millones. Es decir, mientras la llegada de capital foráneo flaquea en el resto de los países del mundo, las empresas chinas siguen la tendencia inversa aumentando sus flujos de capital en un 555% respecto de los primeros nueve meses del año 2024.

Una coyuntura que se produce en plena polémica del caso Huawei y con la Comisión Europea cuestionando las estrechas relaciones comerciales y políticas entre Madrid y Pekín. Este diario reveló antes del verano que España volvía a confiar al suministrador chino la custodia de las escuchas. Posteriormente, se iría conociendo que el fabricante también tenía a su cargo datos sensibles de la Agencia Tributaria o de la Seguridad Social en una estrecha relación comercial cultivada al calor de la intermediación del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero y asesores vinculados a su figura.

Contratos de Huawei

Este 2025 también se han reforzado las relaciones económicas de España con China. En abril, Pedro Sánchez visitó por tercera vez Pekín durante su mandato y firmaba una serie de acuerdos comerciales y alianzas económicas. Del mismo modo, representantes oficiales y empresarios han viajado en varias ocasiones a Madrid para reunirse con ministros españoles y con compañías locales. Una relación «privilegiada» como reconoce la propia embajada de Pekín en nuestro país.

Sin embargo, esta relación es vista con recelo por la Unión Europea, tanto por sus vínculos comerciales que contradicen las directrices de Bruselas que pide desconectar de China para evitar que aumente el desequilibrio de nuestra balanza comercial; como desde el punto de vista de la seguridad estratégica. Las relaciones con Huawei preocupan porque -según Bruselas- ponen en riesgo la autonomía tecnológica del continente en plena «guerra fría» con Rusia, de la que Pekín es su principal aliado.

Los datos oficiales indican que en 2018 -con Mariano Rajoy la mitad del año en Moncloa- la inversión de China se situó en los 1.191 millones, la mayor hasta este año, donde se ha llegado hasta los 632,7 millones. Esto supone que la segunda economía del mundo se convirtió en el séptimo inversor durante los primeros tres trimestres de este año, después de que en 2024 se quedara en el puesto 24. Desde el punto de vista histórico (con datos desde 1993), es el país número 14 en origen de inversión extranjera directa.

Sánchez y China

Esto indica que este 2025 se está convirtiendo en el mejor año para la inversión china en España en siete años y, por tanto, el mejor durante el Gobierno de Pedro Sánchez. Los expertos consultados coinciden en que estamos ante el fruto de los esfuerzos que se llevan realizando más de un lustro de Moncloa, no solo adjudicando a Huawei una serie de contratos públicos en sectores estratégicos y sensibles, sino que además abriendo las puertas a la inversión de Pekín con una serie de ventajas, ayudas públicas e incentivos fiscales.

Esto ha generado que durante 2025 se consolidara la inversión de Chery en Ebro con la fábrica en Cataluña para producir coches chinos en España. Una operación también en el punto de mira de la Unión Europea porque Bruselas cree que está diseñada para eludir los elevados aranceles a los vehículos de la segunda economía del mundo aprobados por el club comunitarios, acusados de competencia desleal al recibir ingentes ayudas públicas de Pekín.

Chery y Ebro

De hecho, el Gobierno español concedió 25,2 millones de fondos europeos Next Generation a la empresa Ebro SUV SL, participada por Chery y a través de la cual se montan coches de origen asiático en la exfábrica de Nissan de Barcelona. Pero los intereses chinos no están solo en el sector de la producción de coches, también tienen intereses en la fabricación de componentes y baterías eléctricas, las energías renovables (principalmente el sector eólico) y sectores estratégicos como agroalimentario y cosmética.

La inversión China en España entre enero y septiembre de 2025 ya es la primera fuera de Europa tras América y solo es superada por los históricos socios de nuestro país como Estados Unidos (con 6.893 millones), Francia (2.022), Reino Unido (1.615), Alemania (1.178), México (825,2) y España -con inversiones que pasan por otros países antes- que se queda en los 824,2 millones.

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