La dependencia de China y EEUU deja el déficit comercial en el segundo peor dato desde 2011
El nuevo escenario marcado por los aranceles de Trump ha afectado duramente los intercambios de nuestra economía

El ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo. | Eduardo Parra (EP)
El déficit comercial de la economía española cerró en 45.799 millones de euros al finalizar octubre, según el dato actualizado de la Secretaría de Estado de Comercio. Esto supone que —según el cribado realizado por THE OBJECTIVE— a falta de los datos de los últimos dos meses, 2025 ya registra el segundo mayor desequilibrio entre importaciones y exportaciones de los últimos 14 años. Y si se mantiene el ritmo de crecimiento estaría cerca de los 55.000 millones, el récord desde 2008, en pleno estallido de la burbuja inmobiliaria y de la crisis económica.
Una coyuntura que se produce en el marco de un comercio internacional todavía intentando adaptarse a la nueva realidad marcada por el presidente de Estados Unidos (EEUU), Donald Trump, que en enero emprendió una guerra de aranceles en todo el mundo y que en el caso de la Unión Europea estableció una tasa fija del 15%. En este nuevo escenario, España está registrando un comportamiento plano de las exportaciones mientras sus importaciones crecen cuatro veces más que los envíos.
Los últimos datos indican que en los primeros diez meses del año, los envíos al exterior llegaron a los 324.772 millones de euros, esto es un 0,8% más, tras un importante crecimiento del 3,3% precisamente en octubre. Por su parte, las importaciones se dispararon en este mismo periodo hasta los 370.572 millones, un 4,9% de aumento después de un alza equivalente en el último mes computado.
Déficit comercial
Esto indica que entre enero y octubre el déficit comercial se situó en 45.799 millones, un 48% más que en igual periodo del año pasado. A falta de dos meses para que cierre el año a efectos estadísticos, este dato es el segundo peor de los últimos 14 años, ya que en 2011 se registró un desequilibrio de 47.910 millones. Y si se mantiene este ritmo de crecimiento (unos 4.500 millones al mes), es probable que el déficit supere los 53.000 de 2010, en plena crisis económica. En 2022 se superaron, eso sí, los 71.000 millones.
¿Y cuál es el riesgo? La balanza comercial mide la diferencia entre lo que compramos al exterior (bienes y servicios) y lo que vendemos. Hay déficit cuando compramos más de lo que enviamos al exterior, lo cual no es necesariamente negativo. El problema es cuando el desequilibrio se dispara, se vuelve estructural y se convierte en un riesgo para el crecimiento económico. Un umbral que muchos economistas marcan en el 5% del PIB para comenzar a preocuparse y en el 10% cuando la situación es crítica.
Por ejemplo, en 2022 se registró un déficit comercial de 71.604 millones, el más alto desde 2008, aunque por circunstancias extraordinarias como la crisis energética que obligó a España a abastecerse de gas y de combustible muy por encima de sus necesidades ante la previsión de desabastecimiento por la guerra en Ucrania. Se llegó al 5,2% del PIB, aunque sin riesgos ya que se trató de un contexto coyuntural que fue corregido en los siguientes años.
China y EEUU
Por el contrario, en pleno estallido de la burbuja inmobiliaria se registró un déficit de 100.000 millones en 2027 y de unos 94.000 millones en 2028. Esto supuso que ese desequilibrio se disparara hasta un 9,2% y un 8,5% del PIB, respectivamente. En el caso de 2025 la situación no es peligrosa, pero sí creciente. Es así como en 2023 y 2024 se llegó a un déficit del 2,6 y el 2,5% del PIB, pero las proyecciones de este curso indican que podría estar cerca del 3,5%. Un dato que se produce además con España siendo uno de los países de mayor crecimiento de la Unión Europea, lo que evita que estemos ante un alza más preocupante.
Con todo, el desequilibrio de la balanza comercial en este 2025 está claramente marcado por la guerra comercial. España está teniendo problemas para colocar sus exportaciones al mismo tiempo que aumenta sus importaciones en una tasa cuatro veces superior. Y es aquí donde los desequilibrios más importantes se producen con las dos mayores economías del mundo, China y EEUU; y con nuestros principales socios comerciales de la Unión Europea como Alemania.
En el caso de China, en los primeros diez meses del año el déficit se disparó hasta los 35.053 millones, un 14% más que hace un año. Lo que además le convierte en el responsable del 29% de todo el nuevo desequilibrio acumulado. Entre tanto, Estados Unidos llegó a los 12.018 millones, un 42% más que igual periodo del año anterior (23% del total); y Alemania a los 9.205 millones, un 36% de aumento (el 7% del total). En total, estos tres países explican casi dos terceras partes de todo lo que creció el desequilibrio de la balanza comercial en el periodo.
