The Objective
Macroeconomía

España es el país que más empleos crea de la UE, pero dos de cada tres son de inmigrantes

La nueva ocupación está impulsada por contratos de corta duración y por extranjeros, que ganan un tercio menos

España es el país que más empleos crea de la UE, pero dos de cada tres son de inmigrantes

Un trabajador durante la vendimia en Málaga en una imagen de archivo. | EP

España lidera la creación de empleo en la Unión Europea, pero los puestos de nueva creación son mayoritariamente de corta duración y en los que se contrata a trabajadores inmigrantes. Un dato significativo si se tiene en cuenta que los empleados de nacionalidad extranjera tienen, de media, salarios un 33% inferiores a los de nacionalidad española, puesto que el grueso de esta población desempeña actividades de menor cualificación. Según la última encuesta de población activa del Instituto Nacional de Estadística (INE), el mercado laboral español alcanzó en 2025 un récord de 3,6 millones de trabajadores extranjeros, cifra que supone el 16% del total.

Fuentes sindicales celebran el crecimiento del empleo en el último año, pero no pasan por alto los motivos de alarma recogidos en la misma estadística, ya que «la población extranjera ha duplicado a la española en el acceso a la ocupación». Especialmente preocupantes son los datos del último trimestre del año: en este periodo se requirió un gran volumen de entradas y salidas del mercado laboral (cerca de 1,3 millones de personas en ambos casos) para lograr un aumento mucho más reducido, en el entorno de los 70.000 trabajadores.

Esto puede explicarse en parte por el hecho de que a finales de verano muchos estudiantes dejan su trabajo para volver a las clases, y que muchos nuevos puestos vuelven a crearse justo antes de la campaña de Navidad. Sin embargo, el elevado volumen de altas y bajas en comparación con el saldo neto indica una gran prevalencia de los empleos de muy corta duración, conocidos como «contratos cerilla». En estos tres meses, los extranjeros ocupados aumentaron en 52.500, frente a solo 23.700 con pasaporte español o doble nacionalidad.

Además, el trabajo a tiempo completo decreció en 115.600 personas, mientras que el de tiempo parcial protagonizó la tendencia contraria y aumentó en 191.800. También evolucionó a la baja el empleo privado, mientras que el sector público lo compensó, y su subida permitió cerrar el periodo en términos positivos. El principal incremento de la ocupación se dio en la Comunidad de Madrid, escenario de la mayor parte del empleo creado en el país en el trimestre, mientras que Baleares sufrió el descenso más acusado, probablemente relacionado con la elevada exposición de esta región al turismo en un momento del año que coincide con el fin de la temporada alta.

«La EPA [Encuesta de Población Activa] dice que la ocupación es del 58% y la de los extranjeros es del 69%, están mucho más ocupados los extranjeros que los nacionales, en casi en 10 puntos», asegura el economista José Ramón Riera. Añade que «el empleo está creciendo porque no se cuentan los fijos discontinuos», pero aunque no existen datos oficiales al respecto, se estima que «hay 892.000 no parados con contrato laboral» que «son fijos discontinuos», lo que elevaría el paro real al 13,3% y a un total de 3,3 millones de personas. «Las estadísticas están manipuladas».

Otro detalle distinto sobre la precariedad del empleo que genera España lo aporta Javier Santacruz, economista, analista financiero y profesor universitario: con la reforma laboral de 2021, «los contratos temporales pasaron a ser indefinidos, pero ‘indefinido’ se convierte en un eufemismo, porque lo rompes a lo mejor el mes siguiente y la dualidad se convierte entre contratos que duran más de un año y los que duran menos. […] Esto se ve de manera clara en la EPA con la duración media de los nuevos contratos y el volumen de contratos que se rompen en el periodo prueba». A esto, añade que aunque la puerta a la temporalidad se cerró en cierto modo, se abrió otra, de forma que sale más caro despedir, pero menos de lo que costaría mantener un contrato durante un año, haciendo que muchos no superen el periodo de prueba.

El Gobierno ha presumido en distintas ocasiones de que España concentre «la mitad» del empleo de nueva creación en la zona euro. Esta afirmación está basada en estimaciones a futuro, y ha sido desmentida por servicios de verificación como Newtral o EuroVerify de Euronews, que recuerdan que la cifra oficial de Eurostat está más cercana al 25%. Lo que sí es cierto es que esta es la economía que más nuevos puestos aporta a la Eurozona, por delante de Francia, Italia, Alemania y Portugal, que completan la lista de los más dinámicos. Una primera posición que hay que matizar si se observa la calidad del empleo creado o el hecho de que, por mucho que se reduzca el paro en España, sigue siendo de los más elevados de Europa.

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