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Telecomunicaciones

Avatel anuncia su segundo ERE en tres años por su «delicada situación económica»

A mediados de 2024 la compañía de telecomunicaciones ya despidió a 674 empleados, un tercio de su plantilla

Avatel anuncia su segundo ERE en tres años por su «delicada situación económica»

Sede de Avatel en Madrid. | Agencias

Avatel Telecom ha comunicado este miércoles a la representación legal de los trabajadores su intención de iniciar un período de consultas para la negociación de un procedimiento de despido colectivo que afectará a la compañía. Será el segundo Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que presentará la operadora de telecomunicaciones en menos de tres años y que a mediados de 2024 ya se cobró la salida de 674 empleados, casi un tercio de la plantilla con la que contaban por entonces.

La noticia se conoce pocos días después de que se cerrara el nuevo ERE de Telefónica con un total de 4.525 salidas y abre la puerta a un nuevo proceso de despidos en el sector de las telecomunicaciones, que ha perdido al menos una tercera parte de su plantilla en la última década y que sigue con problemas para mejorar sus márgenes, rentabilizar sus infraestructuras y mejorar de forma sostenida sus ingresos. En abril del año pasado se cerró un ERE en MasOrange con 609 salidas y en julio de 2024 Vodafone despidió a otros 667 trabajadores.

En el caso de Avatel -adquirida por Víctor Rodríguez y Josep Maria Echarri (ex MásMóvil) hace poco más de un año- indica que adopta esta decisión «en un contexto marcado por la delicada situación económica que atraviesa Avatel Telecom y por un entorno de mercado especialmente complejo y altamente competitivo, que está impactando de forma significativa en la sostenibilidad del negocio». Durante las próximas semanas, la operadora y los representantes de los trabajadores abordarán un proceso de negociación «cuyo objetivo prioritario es alcanzar un acuerdo que permita garantizar la viabilidad y sostenibilidad del proyecto empresarial a largo plazo».

ERE de Avatel

A mediados de 2024, los sindicatos UGT, Fetico y CCOO alcanzaron un acuerdo en el ERE que afectó a un máximo de 674 empleados de los 1.886 que la empresa tenía en España. Esto representó un 21% menos de afectados que los 849 planteados. El acuerdo también contempla la adhesión voluntaria de los trabajadores al proceso.

El acuerdo se cerró con unas condiciones compensatorias de 33 días por año trabajado (y 35 para las personas que se adhieran voluntariamente), con un máximo de 24 mensualidades. Las salidas voluntarias se incentivaron con una prima de adscripción de 1.200 euros. La empresa y los sindicatos acordaron también un plan de empleabilidad para facilitar la recolocación de los afectados. Se incluyó además un conjunto de garantías con aquellos colectivos que por su especial condición puedan estar en una situación de vulnerabilidad al acudir al mercado de trabajo.

Es así como no se vieron afectados los dos miembros de una pareja (matrimonio o pareja de hecho comunicada a la empresa), las personas con familiares a cargo con una discapacidad reconocida de un 65% o más, las mujeres embarazadas comunicadas antes del 13 de mayo, las personas con permiso por maternidad/paternidad y lactancia generados antes del 13 de mayo o aquellas con reducción de jornada o adaptación por guarda legal en un porcentaje igual al de salidas.

Compra en 2024

A finales de 2024, Víctor Rodríguez y Josep Maria Echarri compraron el 100% de Avatel, la quinta empresa de telecomunicaciones española, en una operación que se valoró en 500 millones de euros sin incluir su deuda. Según informó THE OBJECTIVE por entonces esta era la primera piedra de la creación de una «nueva MásMóvil», pero esta vez con el objetivo de integrar junto a fondos de inversión una gran red de fibra óptica que pueda situarse, al menos, como la segunda en importancia después de Telefónica.

El problema es que el año pasado no fue bueno para Avatel. La compañía compró centenares de operadoras regionales tras la pandemia, pero desde entonces ha tenido problemas para ganar clientes de manera orgánica y sus cuentas siguen registrando pérdidas y un importante desequilibrio patrimonial que les ha obligado ahora a realizar un nuevo ERE, el segundo en menos de tres años.

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