Hallan una parte del tren que puede ser clave para saber el motivo del accidente en Adamuz
La Guardia Civil ha identificado y reseñado la pieza este miércoles, pero el análisis técnico corresponde a la CIAF

Agentes fotografían la pieza del tren. | Guardia Civil
Agentes del Equipo Central de Inspección Ocular (ECIO) de la Guardia Civil, encargados de las pesquisas sobre el siniestro mortal de Adamuz (Córdoba), han realizado durante la mañana de este miércoles la identificación y reseña de una pieza del eje de un vagón que ha sido localizado, medio sumergido, en un arroyo a casi 300 metros del lugar donde se produjo el choque entre ambos trenes. Este hallazgo ha generado polémica porque The New York Times ha publicado que fue un fotógrafo quien encontró la pieza el pasado martes, y que esta no formaba parte todavía de la investigación.
Fuentes de la Guardia Civil han aclarado que los agentes tenían localizada esa pieza desde el pasado lunes a través de sistema de infografía forense 3D que se obtienen de drones. El ECIO ha realizado diferentes comprobaciones sobre el bogie, la parte del chasis interior de uno de los vagones —se cree— que descarrilaron del Iryo. Otras fuentes, en cambio, sostiene que podría tratarse de una pieza del Alvia porque este tren llevó la peor parte tras el impacto, quedando sus dos primeros vagones totalmente destrozados y a 180 metros de distancia del lugar del accidente mortal. En cualquier caso, podría tratarse de un elemento clave para las pesquisas.
Debido a su volumen y peso, los agentes han decidido dejar la parte del tren en el lugar del hallazgo. Se trata de una de las cientos de evidencias que se están recopilando en el lugar, entre las que destacan las marcas de frenado, el cableado, las roturas de vía o el rastro que estas últimas dejaron en diferentes vagones del tren siniestrado. Para evitar controversias, además, la Guardia Civil ha señalado que «el análisis técnico lo realiza la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), que depende del Ministerio de Transportes y que se encarga de dilucidar, en paralelo, qué es lo que puedo desencadenar el choque mortal que por ahora ha dejado un balance de 43 muertos y 122 heridos, de los que una veintena permanece con pronóstico grave.
Marcas en otros trenes
Respecto a las pesquisas de la CIAF, un órgano independiente del MITMA, su titular, Óscar Puente, ha confirmado hoy que hay «marcas» en los bogies de los cinco primeros coches del Iryo, los que no descarrilaron, y marcas «similares» en otros trenes que pasaron por el tramo de la vía en Adamuz, Córdoba, donde se produjo el accidente.
«La cuestión ahora es ver por qué se han producido esas marcas, qué es lo que las ha hecho, si había algo sobre las vías, si era la propia vía que estaba empezando a romperse. Es decir, en este momento no es posible establecer una conclusión. Ese es un dato que ha aparecido y que forma parte del cúmulo de pruebas que se están en este momento acumulando, pero no podemos en este momento extraer una conclusión de qué es lo que produce esa marca en los bogies», ha asegurado Puente en una entrevista en Telecinco, recogida por Europa Press.
«Sin acordonar»
El New York Times destacaba en su noticia este miércoles que un fotógrafo encontró esta estructura y que «no había sido marcada ni acordonada por los investigadores del Gobierno y tampoco había sido dada a conocer anteriormente por las autoridades». Desde la Guardia Civil, las fuentes consultadas explican la imposibilidad de acordonar la zona, habida cuenta de la ubicación de la pieza, en medio de un arroyo.
Sobre este extremo, el Instituto Armado insiste en que tenía localizada la pieza a través del sistema de infografía forense 3D con drones y que ahora mismo está en poder de los agentes, a la espera de que la investigación de la CIAF determine de qué pieza se trata y a cuál de los trenes pertenece.
No obstante, The New York Times recoge versiones contradictorias por parte de la Guardia Civil y asegura que primero dijeron «que habían estado buscándola, y luego que sabían de su existencia, pero que no podían hacer comentarios sobre una investigación que estaba abierta». Por otra parte, ADIF también ha comentado al diario que «la pieza había sido localizada por los investigadores», pero «no respondió a la pregunta sobre dónde se había encontrado».
El profesor asociado y experto ferroviario en el Center for Transportation Research in Knoxville (Tennessee), David B. Clarke, consultado por el diario estadounidense, ha asegurado que el hallazgo de esta pieza «va a ser realmente importante si resulta ser la causa del accidente».
Por otra parte, el abogado especialista en transporte Andrew Maloney ha afirmado que «la localización donde se han encontrado las partes puede ser muy relevante en la reconstrucción de la secuencia del accidente». En caso de que la pieza estuviera lejos del lugar del choque, «puede significar que fue la causa del descarrilamiento»: «Si se encuentra con los demás restos o cerca de los mismos, puede ser que se separó después del descarrilamiento y la colisión».
