Técnicos de ADIF apuntan a que la causa de Adamuz estuvo en el carril y no en la soldadura
El presidente de la Comisión, Ignacio Barrón, señaló hace un mes que todo apuntaba a la rotura de una soldadura

El lugar del accidente. | EP
¿Soldadura o carril? En los círculos más especializados del sector ferroviario se debate cuál fue la causa del accidente que tuvo lugar en Adamuz (Córdoba) el pasado 18 de enero y que provocó 46 muertos. Desde finales del pasado enero, se ha impuesto la hipótesis de que ha sido culpa de la soldadura, después de que así lo confirmara la comisión investigadora. Sin embargo, la discusión sigue abierta y, según ha podido saber THE OBJECTIVE, los técnicos de ADIF tienen pruebas que demostrarían que la causa de ese accidente no fue la soldadura, sino el carril.
Según las mismas fuentes, existe material documental —que los especialistas tienen en su poder— que revela «claramente» que la culpa fue del carril y no de la soldadura. Aunque reconocen que es «difícil» que un carril se rompa, remarcan que las muestras se hacen sobre trozos de carril de gran magnitud. Una afirmación que rebate las declaraciones del pasado 26 de enero del presidente de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), Ignacio Barrón: «Todo parece evidenciar que la causa principal, el origen de toda esta tragedia, ha sido la rotura, no tanto del carril como de una soldadura».
Días antes ya se había puesto el foco en el carril —señalando a la empresa ArcelorMittal—, y previamente en uno de los trenes afectados, perteneciente a la compañía Iryo. El choque de los trenes ha provocado también que se ponga en la diana a diversas empresas, aunque el gestor de la red ferroviaria, ADIF, es la más salpicada porque entre sus múltiples funciones está el mantenimiento de la vía.
La Guardia Civil lo desconoce
El pasado jueves, se desveló el atestado de la Guardia Civil sobre el accidente ferroviario. En este, los investigadores afirman que desconocen por el momento la causa de lo ocurrido el pasado 18 de enero. «Teniendo en cuenta que se produjo la rotura de un riel (carril) y de la soldadura, y con los datos recabados hasta la fecha, no somos capaces de determinar si fue la rotura del riel quien dio lugar a la de la soldadura o viceversa».
Los investigadores describen el posible origen: «Un carril o riel de fabricación defectuosa o una soldadura defectuosa». Sobre lo primero, explican: «Una de las causas del descarrilamiento del tren Iryo pudo ser una rotura del riel, marcado con la inscripción Ensidesa del año 2023, del carril sentido Madrid. El 26 de enero se requirió a ADIF —y se volvió a reiterar tres días después— para que aportase datos del lote de los rieles utilizados en el tramo afectado por el accidente».
Sobre lo segundo, los mismos investigadores relatan que «una de las causas del descarrilamiento del tren Iryo pudo ser la rotura de la soldadura que unía en ese punto el riel con la inscripción Ensidesa del año 2023. A tal efecto, por parte de esta unidad se solicitó el pasado 26 de enero la filiación de los operarios que llevaron a cabo la soldadura de los rieles afectados. El 29 de enero se reiteró la solicitud y un día después se fotografió soldaduras en la zona de descarrilamiento. El 3 de febrero se puso a disposición judicial todas las soldaduras retiradas por ADIF y al día siguiente se solicitó a la empresa pública el parte de las soldaduras realizadas entre el kilómetro 316 y 318 del tramo Guadalmez-Córdoba». Por último, la Guardia Civil incluye un tercer escenario: «El estado general del conjunto, consistente en traviesas, balasto, carril, clips y soldaduras».
La CIAF
El 23 de enero, semanas antes de que se conociera el informe de la Guardia Civil, la CIAF despejó las primeras dudas sobre el accidente y apuntó a la vía tras un análisis de las marcas en las ruedas del tren y el carril en unas pesquisas preliminares, aunque añadió que esto debería ser corroborado por cálculos y análisis detallados posteriores. Este documento, de seis páginas, dio carpetazo a las especulaciones de algunas voces autorizadas del sector, que señalaban que podía haber sido culpa del tren Iryo.
Sin embargo, si se analiza ese informe, la palabra «carril» aparece en 26 ocasiones, mientras que la palabra «soldadura» solo tres. Un escenario que provocó que ese mismo día el ministro de Transportes, Óscar Puente, pusiese el foco en un posible defecto de fábrica del carril por parte de la empresa ArcelorMittal y ordenase la revisión de todos los lotes de ese carril. No obstante, tres días después, en una entrevista, Ignacio Barrón concretó más la investigación y pusocel foco sobre la soldadura en lugar de sobre el carril.
