El Estado Islámico amenaza con atacar Israel para "recuperar lo que robaron a los musulmanes"

Política y conflictos

El Estado Islámico amenaza con atacar Israel para "recuperar lo que robaron a los musulmanes"
Foto: Ammar Awad| Reuters

El grupo terrorista Estado Islámico (EI) ha asegurado que planea lanzar una «nueva fase» de ataques contra Israel para «luchar contra los judíos». En un mensaje de audio de 37 minutos difundido por internet, el nuevo líder de EI, Abu Ibrahim al Hashemi al Qurachi, ha dicho estar «determinado» a comenzar una «nueva fase que no es otra que luchar contra los judíos y recuperar todo lo que robaron a los musulmanes».

El llamamiento tiene lugar en un momento clave en el que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, espera presentar su plan de paz regional para Oriente Próximo, considerado «histórico» por Israel pero rechazado ‘a priori’ por los palestinos.

«Los ojos de los soldados del califato, dondequiera que se encuentren, están siempre fijos sobre Jerusalén», ha amenazado el portavoz del EI. «En los próximos días, si dios quiere, verás lo que te hará olvidar los horrores del pasado».

Antes de su derrota en los territorios conquistados, en marzo de 2019, la organización yihadista había administrado un vasto autoproclamado «califato», a caballo entre Siria e Irak, que contó hasta con siete millones de habitantes. Allí emitió su moneda propia, recaudó impuestos e impuso programas escolares.

Como consecuencia de las operaciones militares combinadas por las fuerzas sirias e iraquíes, apoyadas por sus respectivos aliados, este vasto territorio quedó reducido a una mínima expresión, para luego ser prácticamente borrado del mapa.

Sin embargo, EI mantiene aún cierta presencia significativa en Siria e Irak, en las márgenes del río Éufrates y en el desierto adyacente. El grupo cuenta también con varias ramas locales en África y Asia, que continúan operando.  Además, se encuentra muy presente, entre otros, en la península egipcia del Sinaí, limítrofe con Israel.

Plan de paz en Oriente Próximo de Trump 

El portavoz del EI también ha fustigado el «plan de Trump» para la paz en Oriente Próximo. «Para los musulmanes de Palestina y de todo el mundo (…) será el meollo de la lucha contra los judíos».

Abu Ibrahim al Hashemi al Qurachi ha exhortado a los combatientes del EI, en particular de Siria y del Sinaí, a convertir las colonias judías en un «campo de pruebas» para sus armas y «cohetes químicos». Unos 600.000 colonos israelíes viven actualmente en asentamientos en Jerusalén Este y en la Cisjordania ocupada, junto a aproximadamente tres millones de palestinos.

Estados Unidos presentó en junio el capítulo económico de su plan de paz, que prevé aproximadamente 50.000 millones de dólares de inversiones internacionales en los Territorios Palestinos y países árabes vecinos durante una década.

Según los palestinos, el plan-Trump comprende la anexión por Israel del valle del Jordán, una zona agrícola y estratégica que representa alrededor del 30% de la superficie de Cisjordania ocupada, y las colonias israelíes en ésta, así como el reconocimiento oficial de Jerusalén como única e indivisible capital de Israel. 

Precisamente, los dirigentes palestinos han cortado todo contacto formal con la Casa Blanca desde que Trump reconociera, en diciembre de 2017, a Jerusalén como capital de Israel.

El primer ministro palestino, Mohamed Shtayeh, ya ha instado a la comunidad internacional a boicotear el plan estadounidense.

Este plan «no pasará», e incluso podría llevar a los palestinos a una «nueva etapa» en su lucha, ha advertido Ismail Haniyeh, jefe del movimiento islamista Hamas.

Trump anunció el 27 de octubre la muerte del ex líder del EI, Abu Bakr al Baghdadi durante un ataque aéreo en noroeste de Siria. Poco después, el EI designó a Abu Ibrahim al Hashemi al Qurachi como nuevo «califa de los musulmanes». Pero, incluso los analistas lo desconocen por completo y hasta dudan de su existencia. Un alto funcionario estadounidense lo tildó de «ilustre desconocido».

La organización está dirigida actualmente por  Mohamad Abdel Rahman al Maula al Salbi, según afirmó recientemente el diario británico The Guardian, citando a funcionarios de dos servicios de inteligencia no precisados.