María Jesús Espinosa de los Monteros

El arte de ser libre

«Me preguntaba si alguien se había parado a escudriñar la palabra 'libertad' durante la campaña. Una palabra manoseada y castigada, masticada y casi vomitada por todos los partidos políticos»

Opinión

El arte de ser libre
Foto: | EFE
María Jesús Espinosa de los Monteros

María Jesús Espinosa de los Monteros

Apasionada de la radio, los podcasts, la literatura y el cine. Una vez hice una tesis doctoral sobre R. W. Fassbinder. También tengo dos Premios Ondas.

En época de incertidumbre y grandes conflictos conviene volver a los clásicos. Nos lo ha enseñado muy bien Irene Vallejo con su best-seller El infinito en un junco, publicado por Siruela y con decenas de miles de ejemplares vendidos. Al calor de esta recuperación de lo clásico, una pequeña pero interesantísima editorial llamada Koan está publicando una colección de libros bajo el título Sabiduría clásica para lectores modernos. Su idea no es otra que «presentar las ideas atemporales y más oportunas de los pensadores clásicos en nuevas traducciones, adaptadas a nuestro tiempo».

La casualidad hizo que la víspera de las elecciones en la Comunidad de Madrid yo estuviera leyendo uno de estos cuadernillos: El arte de ser libre, de Epicteto. Me pareció que la idea de leer a propósito de la libertad me ayudaría a entender mejor los resultados electorales. La introducción del libro corre a cargo de Anthony Long, profesor emérito de Estudios Clásicos y profesor afiliado de Filosofía en la Universidad de Berkeley. Esa introducción comienza así: «¡¿Cómo ser libres?! ¿Pregunta o exclamación? ¿Es un manifiesto político, un anhelo de volver a los orígenes, una aspiración a la autonomía o una hoja de ruta para liberarse del yugo de la opresión?». Me preguntaba, mientras leía este comienzo, si alguien se había parado a escudriñar la palabra ‘libertad’ durante la campaña. Una palabra manoseada y castigada, masticada y casi vomitada por todos los partidos políticos. ¿Qué significa ser libres en el mes de mayo de 2021 tras una pandemia global?

Explica Epicteto que no son las cosas las que perturban a las personas, sino los juicios que se forman sobre ellas. Y no puedo dejar de pensar en el famoso cartel de VOX señalando a los MENAS como elementos de perturbación. Nos recuerda este libro que de las cosas que existen en el mundo, unas dependen de nosotros y otras no. Según Epicteto, las que dependen de nosotros son «por naturaleza libres», mientras que las que no dependen de nosotros son «débiles, serviles, llenas de impedimentos y ajenas». Votar depende de nosotros y, por tanto, votar es un acto por naturaleza libre.

Epicteto nació como esclavo en Roma y, por tanto, algo sabía de servidumbres y de libertad. Para él, la libertad mental era suprema porque la podíamos alcanzar en cualquier lugar, en cualquier tiempo. La libertad tiene menos que ver con tomarse una cerveza o con llevar una pulsera que diga libertad; quizás, coincidiendo con Epicteto, se parezca más a una suerte de meta psicológica y ética, un regalo que nos damos a nosotros mismos si sabemos priorizar nuestros deseos, juicios, reacciones o motivaciones. Finalmente, pienso en los políticos madrileños que han tenido la palabra libertad en la punta de la lengua todo el tiempo respondiendo así, como Long en su introducción a Epicteto, a la pregunta «¿Qué es para usted la libertad?». «Ser libres significa vivir en armonía con la naturaleza, ser dueños de nosotros mismos, saber controlarnos, convertirnos en ciudadanos del mundo y comportarnos como tales, y desear exclusivamente aquello que esté en nuestra propia mano conseguir».

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