José María Albert de Paco

El jardín prohibido

"Saquen su rosario de nuestros ovarios, saquen su doctrina de nuestra vagina. / Ni amo ni Estado ni partido ni marido." Tal es el estribillo de 'Mi cuerpo es mío', del dúo cubano Kruda Cubensi, cuyas componentes, Odaymara y Olivia, militan en el feminismo negro (lo he buscado y no es ninguna perversión recreativa), el veganismo y la cultura 'queer'. 'Mi cuerpo es mío' es la primera de las 200 canciones del playlist 'no sexista' que ha elaborado el Instituto Vasco de la Mujer para que suene en los bares y txoznas de los pueblos durante las fiestas patronales. Entre los hits del Beldur Barik Playlist, que así se llama el bando, figuran también 'Antipatriarca' (Ana Tijoux), 'Ella' (Bebe), Jodida pero contenta (Buika); Mi barba (también de Kruda Cubensi), 'I'm not your toy' (La Roux) y 'Machirulo escóndete' (Tongo). Esta última (una cumbia arrebatadora) dice así: "Llámame loca del coño, no me puedes detener. / Feminazi me han parido, machirulo escóndete".

Opinión Actualizado:

El jardín prohibido
Foto: Francois Mori
José María Albert de Paco

José María Albert de Paco

De pequeño, en la playa, solía entretenerme yendo y viniendo de lo hondo con algo que demostrara que había estado allí. Fue aquella mi primera escuela de periodismo.

«Saquen su rosario de nuestros ovarios, saquen su doctrina de nuestra vagina. / Ni amo ni Estado ni partido ni marido.» Tal es el estribillo de ‘Mi cuerpo es mío’, del dúo cubano Kruda Cubensi, cuyas componentes, Odaymara y Olivia, militan en el feminismo negro (lo he buscado y no es ninguna perversión recreativa), el veganismo y la cultura ‘queer’. ‘Mi cuerpo es mío’ es la primera de las 200 canciones del playlist ‘no sexista’ que ha elaborado el Instituto Vasco de la Mujer para que suene en los bares y txoznas de los pueblos durante las fiestas patronales. Entre los hits del Beldur Barik Playlist, que así se llama el bando, figuran también ‘Antipatriarca’ (Ana Tijoux), ‘Ella’ (Bebe), Jodida pero contenta (Buika); Mi barba (también de Kruda Cubensi), ‘I’m not your toy’ (La Roux) y ‘Machirulo escóndete’ (Tongo). Esta última (una cumbia arrebatadora) dice así: «Llámame loca del coño, no me puedes detener. / Feminazi me han parido, machirulo escóndete».

El Beldur Barik es una sugerencia, no una imposición. Se trata de que las txoznas pinchen de vez en cuando alguna de esas canciones para, de ese modo, promover «comportamientos basados en el respeto y la igualdad » y «prevenir agresiones machistas». Una propuesta asertiva que, por descontado, no pretende impedir que las cuadrillas disfruten del repertorio habitual por estas fechas: el ‘Sarri Sarri’ de Kortatu, que celebra la fuga de dos etarras de la cárcel de Martutene, el ‘Jimmy Jazz’ del mismo grupo («puso veinte kilos de goma 3 / mandó a tomar por culo todo un cuartel»), ‘Aprieta el gatillo’ de Cicatriz, ‘Txibato’ de Kojón Prieto («A los chivatos y a todos sus jefes, en un paquete mandaba yo a volar. / Chivato, los días que te quedan son una cuenta atrás»), ‘El último txakurra’ de Lendakaris Muertos («Antes te echábamos un cóctel molotov / y ahora te echamos de menos»). Un playlist un pelín terrorista, de acuerdo, pero del que no se puede decir que incite a violar a la vecina, como en cambio sí hacen Bisbal, Fonsi o El Puma.

(Pero no nos pongamos dramáticos. Según consta en la wiki, Odaymara y Olivia, nuestras queer-black-feminist-vegan, huyeron de Cuba en 2006 y, a través de la frontera mexicana -y amparadas por la ley de pies secos y pies mojados-, se plantaron en Estados Unidos. Aún más tortuosa que su travesía fue la razón que les llevó a ella: «La decisión del grupo de abandonar Cuba vino motivada por su deseo de luchar por la justicia social en otras partes del mundo, sobre todo en lo que respecta a la denuncia de la marginación de las lesbianas latinas y caribeñas».)

Más de este autor

No había espejos

«Peluqueros deben hacerlo para que las mujeres que entren crean que van a recibir un corte de pelo, tomar una ducha, y después saldrán»

Opinión

Sánchez y Ayuso

«La política es inseparable de la moral, de ahí que no quepa comparar a quien sofoca el incendio con quien calcula el terreno edificable»

Opinión

Más en El Subjetivo

Jordi Amat

Fracaso institucional

«Es inimaginable que en España puede replicarse una dinámica cuyo propósito sea la colaboración crítica y constructiva entre las distintas administraciones»

Opinión