Anna Grau

Epístola de Pedro a los militares

«La aventura separatista ha devenido no ya en una república inexistente, sino en una autonomía fallida»

Opinión

Epístola de Pedro a los militares
Foto: Toni Albir| EFE
Anna Grau

Anna Grau

Anna Grau es periodista y escritora y ha sido todo eso en Barcelona, NYC y Madrid.

Estimado,

Le informo de que, por convicción y compromiso democrático, el vicepresidente declina su invitación a asistir a los actos de la Pascua Militar 2021.

Son muchas las noticias que vinculan las fuerzas armadas del Estado español con actitudes antidemocráticas y muestras de apoyo a planteamientos especialmente hostiles hacia Catalunya y el independentismo.

Ante esta realidad manifiesta, el Govern de Catalunya no puede asistir a una ceremonia de exaltación de un ejército que no solo no nos representa, sino que está dispuesto a todo para reprimir a todos aquellos que trabajamos por la República catalana siguiendo los valores más básicos de la paz, la libertad y la democracia.

Cordialmente,

Oficina del Vicepresidente

Departamento de la Vicepresidencia y de Economía y Hacienda

Generalitat de Catalunya

Lo que antecede es la traducción textual de la carta que el vicepresidente en funciones de presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, ha remitido al teniente general del Ejército, Fernando Aznar, rechazando su invitación institucional a asistir a la tradicional celebración de la Pascua Militar en el palacio de la Capitanía General de Barcelona.

Epístola de Pedro a los militares 1

Estoy por dejar el artículo aquí mismo porque yo creo que hay noticias que se comentan solas. Por si acaso alguien no se había dado cuenta: en Catalunya viven 7,5 millones de españoles que tienen el derecho de ser representados, amparados y servidos por todas las instituciones de este Estado de Derecho. El presidente de la Generalitat (más o menos en funciones o disfuncional) resulta ser el máximo representante del Estado en Catalunya. Si, pongamos por caso, el gobierno catalán se viera incapaz de apagar un incendio tremendo en Tarragona, de rescatar a los ancianos abandonados en las residencias en lo peor de la pandemia o, peor aún, Dios no lo quiera, si el gobierno catalán no fuese capaz de poner más de vacuna y media de la COVID-19 al día, la Generalitat debería ser la primera que pidiera la intervención del Ejército. Para garantizar los mínimos a la que tiene derecho toda la población de este país, independentista o no.

Porque si no, la alternativa, ¿cuál es? ¿La han pensado?

La aventura separatista ha devenido no ya en una república inexistente, sino en una autonomía fallida. En un abismo de ineficiencia, irresponsabilidad y números rojos. Por cierto, lean la letra pequeña: los cheques catalanes sin fondos los paga toda España. Y el montante sigue subiendo.

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