Miguel Herrero de Jáuregui

José Guillermo García Valdecasas, rector (y restaurador) del Real Colegio de España

«El resultado de su restauración patrimonial, estética y académica del Colegio destila las cualidades que distinguían a José Guillermo García Valdecasas: reconocer con intuición y criterio la singularidad; buscar con determinación la concreción de los resultados; y cuidar con amor la vocación para dedicarse con alegría a una misión difícil»

Opinión

José Guillermo García Valdecasas, rector (y restaurador) del Real Colegio de España
Miguel Herrero de Jáuregui

Miguel Herrero de Jáuregui

Profesor de Clásicas en la Universidad Complutense de Madrid.

El 9 de diciembre falleció en Madrid José Guillermo García Valdecasas, rector del Real Colegio de España en Bolonia entre 1978 y 2015. A veces las semblanzas de las personas queridas abundan en adjetivos encomiásticos que difuminan la realidad de los hechos conseguidos. Y para que no ocurra así con quien no lo necesita, dejemos que brillen los hechos sustantivos por sí mismos.

El Real Colegio de España fue fundado por el Cardenal Gil de Albornoz, un gigante de la política, el derecho, la milicia y la Iglesia, quien en 1364 dejó todos sus bienes para la construcción de un Colegio para los estudiantes de España (que aún no existía como tal salvo en la mente del Cardenal) en la Universidad de Bolonia. Son casi siete siglos de historia ininterrumpida de una institución que ha acogido como becarios a grandes figuras de la academia, la política y la ciencia españolas, desde Nebrija a Romanones, desde Sepúlveda a Izpisúa. Abunda por tradición el derecho, pero también las ciencias puras y las letras.

Cuando Valdecasas llegó al Rectorado, el Colegio pasaba tiempos de grave penuria económica que ponía en cuestión su viabilidad. Tres décadas después, lo dejó floreciente y próspero, con un futuro asegurado para perdurar varios siglos. La multiplicación no es un milagro, sino fruto trabajado de años de dedicación, empeño y cuidado.

Cuando llegó, el Colegio estaba recubierto de yeso pintado, como un triste pastiche neogótico propio del novecento. Valdecasas lo devolvió con determinación, estudio y constancia a su arquitectura original, marcada por los arcos de medio punto en ladrillo del siglo XIV, un edificio seminal del renacimiento reconocido como una de las joyas de la ciudad, y que recibió en 2012 el premio Europa Nostra de la Unión Europea a la excelencia en la conservación del patrimonio cultural. La singularidad del Colegio equilibra de un modo delicado pero sólido, como una clave de bóveda gótica, lo mejor del convento medieval, del palacio renacentista, de la biblioteca ilustrada.

Cuando llegó, la Universidad, en Italia y España, comenzaba una época de transformación radical, y Valdecasas pilotó la adaptación del Colegio a los nuevos tiempos para mantenerlo en su posición de punta de lanza de la academia española: el convenio firmado por él permite a los colegiales realizar su doctorado en cualquiera de los programas de doctorado de la Universidad de Bolonia. Y desde el año pasado, el programa de becas femeninas Santa Catalina de Bolonia ha dado paso a la primera promoción de «bolonias» becadas por la Fundación Albornociana. Además abrió la Casa Cervantes como sede de innúmeras actividades culturales y académicas al servicio de la Universidad, de la ciudad de Bolonia, y de la cultura española en Italia.

El resultado de su restauración patrimonial, estética y académica del Colegio destila las cualidades que distinguían a José Guillermo García Valdecasas: reconocer con intuición y criterio la singularidad; buscar con determinación la concreción de los resultados; y cuidar con amor la vocación para dedicarse con alegría a una misión difícil. Esa es la semilla que, con pasión, inteligencia y señorío, plantó en los corazones de cientos de colegiales que estudiaron en el Colegio durante sus años de Rector, «para que en nosotros su obra fructifique y florezcan las artes de la paz».

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