Laura Fàbregas

La izquierda acomplejada

La <strong><a href="http://theobjective.com/#!muere-fidel-castro-a-los-90-anos" target="_blank">muerte de Fidel Castro</a></strong> ha sacado a relucir la mezcla de reaccionarismo y cinismo en la que está instalada buena parte de la izquierda española. Desde Pablo Iglesias, con “sus luces y sombras” a Gerardo Pisarello, elogiando las “conquistas” de la revolución, o la despedida afectuosa de la CUP con su “hasta siempre, comandante!” muestran que el conservadurismo se extiende incluso en los que, a día de hoy, se autoproclaman progresistas.

Opinión

La izquierda acomplejada
Laura Fàbregas

Laura Fàbregas

Vivo entre Madrid y Barcelona. En tierra de nadie. Me interesan las causas incómodas. Pero lo importante no es lo que se dice sino lo que se hace.

La muerte de Fidel Castro ha sacado a relucir la mezcla de reaccionarismo y cinismo en la que está instalada buena parte de la izquierda española. Desde Pablo Iglesias, con “sus luces y sombras” a Gerardo Pisarello, elogiando las “conquistas” de la revolución, o la despedida afectuosa de la CUP con su “hasta siempre, comandante!” muestran que el conservadurismo se extiende incluso en los que, a día de hoy, se autoproclaman progresistas.

Muchos de la generación de mis padres eran comunistas en una época en la que serlo era una forma –comprometida– de ser antifranquista. Y en la que había muy poca información de lo que pasaba detrás del telón de acero. Si muchos de ellos siguen siéndolo es porque la creencia es más fuerte que la evidencia. Sin embargo, la defensa de estos postulados por parte de los jóvenes de hoy responde a un motivo opuesto: a la frivolidad.

Reivindicar, en libertad, y desde el invento capitalista que es Twitter, lo bien que funciona la sanidad en Cuba, es un ejercicio de expiación burguesa. A ver, luego, ¿quién es el valiente que va allí a operarse, o aguanta toda la vida sin papel del baño? Un viaje hippy en la isla, sabiendo que volvemos al confort de occidente, ¡lo aguanta cualquiera! A eso, en Italia, le llaman ser maricones con los culos de los demás.

Entre tanta frivolidad destaca el mensaje publicado en Facebook, de otro joven, Roberto Saviano, autor de Gomorra. El italiano, que tiene su libertad hipotecada por denunciar a la mafia, no vaciló en calificar a Castro de dictador. Concretamente expresó: “Muerto Fidel Castro, dictador. Encarceló cualquier opositor, persiguió a los homosexuales, echó un presidente corrupto, sustituyéndolo con un régimen militar. Fue amado por sus ideales que jamás realizó, jamás. Justificó cualquier violencia diciendo que la sanidad gratuita y la educación en Cuba eran a la vanguardia. Sin embargo, para prosperar, los cubanos, siempre tuvieron que dejar Cuba sin poder, a menudo, volver”. Saviano, hombre de izquierdas, es joven y sin complejos.

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