Jordi Amat

Máster de edición

«Así, nota tras nota, te harás respetar, pese a que el dinero, poderoso caballero, nunca podrás invertirlo en anticipos descabellados y por ello algunos, más pronto o más tarde, te abandonarán»

Opinión

Máster de edición
Jordi Amat

Jordi Amat

Filólogo, escribe biografías y ensayos. Colabora en prensa. Ha acabado devorado por los artículos de opinión sobre el Procés.

Le agradecemos que haya optado por matricularse a nuestro máster de edición. En esta ocasión vamos a dedicarlo a un caso ejemplar: Anagrama. El curso tendrá una parte teórica y otra práctica, incluyendo el comentario de momentos hilarantes o de sarcasmo homicida y la descripción de multitud de ejemplos que demuestran una capacidad de trabajo enfermiza donde incluso está permitido utilizar formas diversas de chantaje emocional como recurso empresarial patidifuso.

La parte teórica del curso la impartirá Jordi Gracia. El profesor Gracia es uno de los estudiosos más destacados de la cultura española del siglo XX y, entre sus recientes intervenciones públicas, destacan dos relacionadas con la historia de la fundamentación de la democracia (que nos dimos gracias a unos y disfrutamos entre todos): el comisariado de la exposición Los papeles del cambio. Revolución, edición literaria y democracia 1968-1988 y la publicación de una biografía del editor y editorialista Javier Pradera. Descendiendo a las minas de un archivo mítico, en el caso que nos ocupa Gracia explicará la génesis y evolución de la editorial que el jinete Jorge Herralde activó a principios de 1968 con el propósito inicial de ser un altavoz del tumulto que al cabo de pocos meses descubriría la playa bajo los adoquines y que empezó a consolidarse como un referente central de la modernidad cultural hispánica durante la década de los ochenta. Y hasta hoy. Para decirlo con sus palabras, Gracia nos contará cómo Herralde fue primero «un lector de literatura editorialmente secuestrado por la redención de las masas, la historia y la revolución» y poco a poco, sin callar conflictos públicos y privados, cerrará su parte describiendo la proeza de descubrir a algunos de los últimos clásicos contemporáneo de la literatura hispanoamericana.

La parte práctica correrá a cargo del Oficial y Comendador Herralde. Su primera lección versará sobre cómo poner en marcha una editorial. Se debe tener claro el proyecto, conocer los catálogos extranjeros, escribir cartas en diversas lenguas y ser consciente que el éxito no llegará a la primera («por el tipo de libro no le espera un futuro betselleriano»). Si es necesario intentar colarle un gol a la censura, lo intentas, y si la censura te machaca, lúcelo como la mejor prueba de tu insuperable vocación transgresora. Es útil contar con una red de amigos en el extranjero para que actúen como eficientes ojeadores. Desde el instante cero debe trabajarse la relación la prensa: primero con respeto, luego exigiéndolo. Si no estás en condiciones de competir con un gran sello, puedes tratar de convencer a un autor con otro tipo de argumentos («me gustaría tener una opción, moral, sobre sus obras posteriores»). Asume que cuando montas un premio de ensayo, de entrada no aparecerá un genio y no se lo ocultes al jurado («los originales presentados son en su gran mayoría muy mediocres»).  Si sabes que tu trayectoria de editor estará ligada eternamente a la agente que mejor controla parte de la industria, fija desde ya, con toda la sabiduría de la ironía, cuál va a ser la mecánica de la relación («debo confesarte también con toda franqueza que el estilo de tu carta, aunque retóricamente valiosa en su género, me ha parecido un tanto aparatoso y melodramático»).

La segunda lección estará dedicada a momentos de cambio y crisis. Ten claras las palpitaciones del momento. «Actualmente, en España, prácticamente solo se vende el libro político». Y ten claro que los gustos pueden cambiar de un día para otro. «Ha habido tal saturación de libro político que su venta, desde mayo pasado, es simplemente catastrófica». Aunque veas la ruina acerca, vende acciones de otras empresas y pide créditos. Si eres un buen editor, sabrás reorientar el catálogo. Viaja, visita librerías, ríe en compañía, nunca dejes de leer, pelea por tus autores, lucha para que no te los roben y, si lo hacen, no te escabullas del conflicto porque esto es un negocio. Saca partido a la Feria de Frankfurt y trama una red de confianza con colegas de otros países. Nunca con los de aquí, no lo olvides: relaciones de amistad y cortesía, vale, pero son competidores. Apuesta por lo que otros no ven porque trabajan menos o porque no arriesgan: busca literatura internacional, cataliza una nueva promoción de novelistas españoles. Más que por la chequera, tu capital es el prestigio. Mima con exigencia e inteligencia. Esa batalla te permitirá fidelizar a los autores (aunque a veces los pierdan «los delirios del yo hipertrofiado”») y no calles nunca cuando los periódicos no traten a los tuyos, que son los libros, como desearías. Así, nota tras nota, te harás respetar, pese a que el dinero, poderoso caballero, nunca podrás invertirlo en anticipos descabellados y por ello algunos, más pronto o más tarde, te abandonarán. Chilla de indignación. «ES LA NOTICIA MÁS TRISTE QUE HE RECIBIDO COMO EDITOR, LA MÁS INMERECIDA Y LA MÁS INJUSTA Y LA MÁS INESPERADA».

La tercera y última master class es sobre cómo mantener el liderazgo. Te será reconocido persistiendo y desde entonces ganarás con cada no. No importa que sean amigos o que sean recomendados o que sean insistentes. No, no y no. «Lamento decirte que me resulta imposible publicar tu libro». “«En cuanto a la novela, me parece imposible publicarla». «Lamento de veras no poder publicar tu libro por varias razones ajenas a su calidad e interés». “«Me gustó bastante más el escritor que la novela», «Alentarte en esta vía sería aún más negativo o, en todo caso, insincero». Di que no y lee. Sabes que tienes sensibilidad para lo mejor y, aunque lo lógico sería esperar que los jóvenes viniesen a ti porque ya eres el referente, no dejes nunca de buscar a los mejores. «Estimado Roberto Bolaño: si algún día viene a Barcelona, me gustaría charlar con Vd. Le agradecería que me avisara». Cada descubrimiento es la demostración de tu talento.

Estos son los contenidos teóricos y prácticos que se impartirán a lo largo del máster de edición. El éxito no está asegurado, pero no hay fórmula mejor. Si no puede asistir a clase, lo más fácil es leer el mejor manual para descubrir cómo convertirse en el mejor editor de la segunda mitad del siglo XX en España y ser así pieza fundamental de un denso01 sistema cultural transatlántico. Si no puede asistir o duda si matricularse o no, le ofrecemos una alternativa: lea el memorable festín que son Los papeles de Herralde.

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