THE OBJECTIVE
Javi Dale

Memoria presente

El verano nos ha devuelto a África, el continente que se desangra. Hemos visto como Boko Haram trae el horror a la tierra, a pesar de nuestras fotos con rostro severo y etiquetas de Twitter.

Opinión
Comentarios
Memoria presente

El verano nos ha devuelto a África, el continente que se desangra. Hemos visto como Boko Haram trae el horror a la tierra, a pesar de nuestras fotos con rostro severo y etiquetas de Twitter.

El verano nos ha devuelto a África, el continente que se desangra. Hemos visto como Boko Haram trae el horror a la tierra, a pesar de nuestras fotos con rostro severo y etiquetas de Twitter. Quien siga el trabajo de Xavier Aldekoa sabrá que Sudán del Sur supura desesperanza por todos sus rincones. El accidente del avión de Mali recuperó el interés –breve, siempre breve- por la terrible guerra que se desarrolla en el norte del país. Y el ébola nos recordó que la muerte tiene demasiadas caras y está en todas partes. 

Y pese a todo nos sorprendimos cuando volvieron las pateras y los saltos a la valla de los que huyen de las mil formas de morir que marchitan África. Y todavía quisimos verlos como una amenaza, como si se tratase de una secreción de los intestinos del mundo que nos ataca. A nosotros, a sus pulmones.

Pero no sólo la violencia, el hambre y el ébola matan en África. Otra epidemia, más silenciosa pero terriblemente tan severa, llena el continente de la más abyecta desolación. Es el primermundismo que, paradojas, nos infecta aquí y destruye allá. Sus síntomas son claros: consideración de la solidaridad como un deber ajeno, falta de piedad ante el drama, atrofia en la generosidad, sobredosis de irresponsabilidad y asunción de la tierra que uno pisa como propia, y no como pura casualidad. Debemos hacer más por África. Como debemos hacer más por los que, buscando no morir, llegan a España, a Europa, cruzando el Estrecho o saltando vallas. No conviene olvidar que son, en esencia, iguales que todos aquellos que llegaron al continente través de los Pirineos en abril de 1939. 

Quizá apelando a nuestra memoria histórica asumamos al fin nuestro deber como seres humanos. Porque la memoria también se conjuga en presente.

Publicidad
MyTO

Crea tu cuenta en The Objective

Mostrar contraseña
Mostrar contraseña

Recupera tu contraseña

Ingresa el correo electrónico con el que te registraste en The Objective

L M M J V S D