The Objective
Tadeu

Periodista a secas, Ketty Garat

«Me he sentido sola e injustamente tratada. Este premio es el final de un proceso en el que la verdad se abre camino. Para mí el premio era conseguir publicar todo lo que tenía pendiente y demostrar que todas nuestras informaciones eran ciertas»

Opinión
Periodista a secas, Ketty Garat

Ketty Garat, periodista de THE OBJECTIVE. | TO

Entrevista a Ketty Garat, premio a Mejor Periodista del año 2025 concedido por la Asociación de la Prensa de Madrid (APM).

Periodistas que premian a periodistas es algo que suele tener mucho interés siempre, porque ellos valoran lo que el público a veces no puede ni sabe entender. Una analogía: la discrepancia entre los jurados populares y artísticos en Eurovisión, salvando todas las siderales distancias. Pero en este caso, en el que la galardonada ha sido objeto de ataques, muchas veces furibundos, cuando no directamente de denigración por parte de políticos y de algunos «elementos» de la profesión, por esa misma labor que ahora se premia, el galardón ennoblece a una profesión injustamente denostada y que en muchas latitudes se paga –hoy como ayer o todavía más– en muchos países del mundo, con la propia vida. Garat no se ha jugado la vida (esperemos) pero sí ha puesto un precio alto a la suya, al menos familiar y profesional, para llevar a cabo su tarea… «contra estos y aquellos». 

Ketty Garat ha sido, no la única, pero sí uno de los principales periodistas que han destapado en los últimos años la corrupción en el entorno político del presidente Sánchez.

Esta entrevista de 11 varas se ha realizado desde un restaurante, entre la fruta y los quesos, como dicen en Francia.

1. ¿Qué supone para usted este premio de la APM de mejor periodista del año pasado?

Mucho. Llevo cuatro años dejándome la piel en estas investigaciones. Me he sentido sola e injustamente tratada. Este premio es el final de un proceso en el que la verdad se abre camino. Para mí el premio era conseguir publicar todo lo que tenía pendiente y demostrar que todas nuestras informaciones eran ciertas. El reconocimiento de la APM es un broche inesperado muy emocionante a cuatro años muy duros en el que he sido más periodista que en el resto de mi carrera.

2. Y se produce precisamente en este momento; ¿no habría sido mejor antes, cuando estaba en el foco de las críticas más duras, incluso por parte de colegas de profesión?

No. Yo sabía que esto iba a ser duro y largo. Tenía que llegar cuando saliera a la luz toda la verdad. Es el momento perfecto. A veces hay que tocar fondo para llegar al fondo.

3. En Libertad Digital, donde se bregó y trabajó muchos años, no hacía especialmente investigación, ¿por qué decidió dar ese giro a su carrera?

No lo decido. Me vi forzada a hacerlo cuando me montan una cacería tras sacar las exclusivas sobre los motivos de la caída de Ábalos. Siempre quise ser periodista política y cronista parlamentaria. Entonces la política me dio, en cierto sentido, la espalda y tuve que abrir fronteras porque decía la verdad, para defender mi credibilidad y mi reputación. Ahora tengo crisis de identidad [risas]: no sé si soy periodista política o periodista de investigación. Con periodista me basta.

4. ¿Por qué siempre ha cultivado el huerto socialista? 

Porque era más divertido. Cubrí al PP al principio en Libertad Digital, pero era más aburrido. Siempre me gustó más ir a la contra, es más estimulante. 

5. ¿Ha sido consciente de que la judicialización del entorno personal y político de Sánchez lo impulsaba en parte el periodismo de investigación que realizaba?

Absolutamente consciente. Es algo que todavía me sorprende. Hay cosas que hemos publicado en THE OBJECTIVE que han salido ocho meses después en informes de la UCO: el chalet de Marbella de Ábalos, por ejemplo… 

6. Muchos piensan que hay un claro sesgo político en su trabajo: ¿habría investigado igual las tropelías y corrupciones de un gobierno de derechas?

¿Y por qué no? Soy periodista. Investigaría a la derecha y a cualquier institución que se viera salpicada por la corrupción. Llevo 18 años cubriendo al PSOE y por eso he podido tener las fuentes que me han permitido investigar a la izquierda, pero lo haría sin dudar con la derecha si tuviera la ocasión.

7. ¿Cómo ha vivido las denigraciones que ha sufrido por parte del Gobierno y de sus terminales mediáticas por su trabajo?

Mal. Tengo mucho carácter, soy muy impulsiva y he tenido muchas broncas, pero también he tenido que morderme la lengua para no dar pistas mientras seguía investigando. 

8. ¿Cómo llevó la querella de Ábalos, cuando todo empezó? 

Muy mal. Me ha costado mucho encajar que yo estuviera en el banquillo tres años mientras parte de la prensa creía a Ábalos antes que a mí. Me la presentó estando embarazada de 6 meses, pero dediqué mi baja de maternidad a investigar. Mi hija tiene 3 años y medio y mi investigación 4 años. Imagínese…

9. ¿Se ha guardado material sensible? ¿Queda mucho por elucidar sobre “todos los hombres” del presidente?

Claro. Lo más difícil en estos cuatro años ha sido decidir el momento en que salía cada cosa, regular el tráfico.

10. ¿Piensa escribir un libro sobre su investigación y sus vivencias?

Estoy terminándolo y dará que hablar, se lo aseguro. Llevo meses con ello.

11. ¿Se ha sentido respaldada en todo momento por THE OBJECTIVE?

Es un lugar común decir que tu empresa es tu familia y no es así. Mi familia es la que odia el periódico porque le roba su tiempo [risas]; pero estos cuatro años han soldado a fuego en THE OBJECTIVE un régimen de lealtades. Álvaro Nieto y Paula Quinteros han sido los mejores jefes que se puede tener. A Álvaro le digo siempre que es el Almodóvar de los directores de periódico porque saca lo mejor de cada uno. Paula es valiente y empática a la vez. Tiene la sutileza de saber cuándo mandarte un mensaje de apoyo. Estoy muy agradecida y muy orgullosa de lo que hemos hecho juntos. Nuestro proyecto tiene una épica y es emocionante todo lo que hemos hecho en cuatro años.

***

Coda 1) La foto. El Beato Siniestro [© AE] ha ido a hacerse una foto en la Moncloa. La foto. (Y luce un tipito que demuestra que las cárceles españolas son dietéticas… y que las quejas de Quim Forn por las sobredosis de fécula eran calumniosas. En ellas, además, salió Junqueras por unos años de su cárcel mental “Catalunya”. En ellas recibió lecciones e impartió clases. Habló castellano y seguro que aprendió algo de árabe. Probablemente sean las prisiones más amables de Europa, es decir, del mundo: no en balde muchos prefieren delinquir en España. En definitiva, Junqueras las añorará cuando sea viejo y se lo cuente a los nietos, como muchos otros con la mili).

La foto, decíamos. La foto que no solo lo rehabilita políticamente, a la espera de que el Constitucional lo rehabilite judicialmente, Luxemburgo mediante, sino que pavimenta lo que puede ser el golpe de gracia al frágil equilibrio presupuestario de España. La ordinalidad es un cuento chino. No responde a ningún criterio objetivo y solvente, y encubre en realidad un nuevo concierto a lo vasco-navarro, ese lastre infamante de la Constitución Española, y que solo critica, ay, Vox.

Si se consigue esa singularidad fiscal para Cataluña, no cabría mayor victoria para un independentista de izquierdas frente a uno de derechas: lo que “Arturu” Mas no consiguió y lo echó al monte. Con este botín, Esquerra asentaría el liderazgo del independentismo frente a la partida del bandolero Puigdemont, ya desangrada por los sarracenos de Aliança Catalana. Puigdemont pide referéndums inverosímiles, mientras Junqueras desvía fondos para “hacer país”. Es cierto que para que esto se concrete, algún barón o baronet del PP tendrá que picar en el anzuelo de la ordinalidad. Pero peores traiciones genovesas se han visto.

Pero a Sánchez lo ha mirado un bizco, y la foto le va a costar nada más en Aragón un buen puñado de votos, sólo hay que ver la sonrisa de alegría que se la ha puesto a la Ídem.

 Coda 2) El hijo sha de Persia ya tiene quien le escriba. No estaba previsto que la caída de Maduro coincidiera con uno de los momentos de mayor revuelta en Irán. Pero Trump no pierde ripio, a pesar de su extravagante inanidad sonora. Lo mismo amenaza con improvisar un narcocorrido en Jalisco que marcarse una operación cumbia pétrea en Colombia o llevar al persa Guía Supremo de la Involución a visitar a las 72 vírgenes de allá arriba. Una intervención americana en Teherán, en solitario o de la mano de Israel, sería (re) sentida por la izquierda a la izquierda de la izquierda como el principio del fin. Pues por mucho que el atroz y criminal régimen de los ayatolás sea lo más opuesto a los supuestos valores del progresismo wokista caviar, su condición de enemigo mortal del Satán americano le ha servido para sobrevivir durante décadas sin tener que dar más explicaciones que las estrictamente nucleares. Si caen los ayatolás, no los hay “moderados”, como dice la prensa socialdemócrata, podría volver la libertad, incluso de la mano del hijo de Sah… pensemos en Juan Carlos. (¿Cuándo co*** volverá?)

El eje del mal se resquebraja, caen dictaduras, mañana Cuba o Nicaragua, el fin del Narco, ¿doblegar el pulso a Putin? ¿Un nuevo muro de Berlín que podría caer gracias al empuje del mundo libre? Quia. Donald Trump es un dealer, enloquecido, ciertamente, pero un dealer. Y como tal sabe que el dinero “feo e injusto” fluye mejor con la corrupción, y que esta fluye mejor sin democracia ni libertad. El de economía es el Nobel que en el fondo debería reclamar.

Europa, ya no tierra de asilo, sino asilo a secas, se juega su futuro en el peor momento: con la socialdemocracia de capa caída, la democracia cristiana y social acosada por la ultraderecha nacionalista, y un eje francoalemán muy fragilizado. Mercosur nace obsoleto, Macron tiene razón, es un tiro en el pie de Europa. Y si Groenlandia cae, de la respuesta Europea dependerá su propio futuro. Porque OTAN de salida tampoco.

Coda 3) Diez cosas. Manuel Mostaza se atreve a proponer diez medidas disruptivas, aquí, a modo de electroshock, para que la España que bosteza no muera, para decirlo machadianamente. Algunas son de puro sentido común. Ya, el menos común de los sentidos. Otra pura ensoñación, pero todas tienen la innegable virtud de apuntar a la regeneración de España en estos tiempos oscuros en que esta pinta menos que nunca en el concierto desafinado de las naciones. La semana que viene Tadeu analizará una por una sus propuestas.

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