The Objective
Martín Varsavsky

Por qué EEUU y Suiza funcionan y gran parte de Europa se estanca

«EEUU y Suiza han logrado mejores resultados que muchos países porque sus políticas inducen productividad, empleo y cohesión social»

Opinión
Por qué EEUU y Suiza funcionan y gran parte de Europa se estanca

Alejandra Svriz

La inmigración puede ser una herramienta de crecimiento o una fuente de tensiones. La diferencia está en cómo cada país la gestiona: qué tipos de inmigrantes se atraen, si se integran en el mercado laboral productivo y si existen reglas institucionales claras. Estados Unidos y Suiza han logrado mejores resultados que muchos países europeos porque sus políticas inducen productividad, empleo y cohesión social.

Estados Unidos: inmigración orientada a productividad y crecimiento real

Estados Unidos ha estructurado buena parte de su inmigración en torno a la demanda de talento. Programas como el visado H-1B permiten a empresas tecnológicas y científicas contratar ingenieros, médicos y especialistas cuando no hay oferta suficiente entre los trabajadores locales. Esto favorece la productividad y la innovación.

Los datos económicos muestran el resultado. El PIB per cápita de Estados Unidos, medido en dólares nominales, ronda los 89.600 (77.200 euros) por persona, situándose entre los más altos del mundo. Esa cifra refleja años de crecimiento más rápido que el de muchas economías avanzadas: Estados Unidos ha mantenido una expansión del PIB en torno al 2-3% anual, incluso cuando Europa crece más lentamente.

Suiza: uno de los mejores PIB per cápita del mundo

Suiza combina una inmigración elevada con una integración eficaz en su economía. Según datos recientes, el PIB per cápita de Suiza supera los 111.000 dólares (95.600 euros), una de las cifras más altas globalmente. Ese nivel no se basa solo en finanzas o turismo: Suiza atrae profesionales y trabajadores cualificados para industrias avanzadas, servicios especializados y sectores de alto valor añadido, integrándolos rápidamente en el mercado de trabajo.

Europa continental: brecha estructural

En contraste, los principales países europeos tienen PIB per cápita más bajos:

  • Alemania registra alrededor de 59.900 dólares (51.600 euros) per cápita.
  • España está significativamente por debajo, con cerca de 38.000 dólares (32.740 euros) per cápita.

Estos valores reflejan un crecimiento económico más modesto y una productividad promedio inferior a la estadounidense y suiza. El ritmo de expansión de la eurozona ha sido bajo (cercano al 1% anual), muy por debajo del registrado en Estados Unidos.

Por qué estas diferencias importan

El PIB per cápita es un indicador útil del nivel de vida y de productividad agregada de una economía. Cuando un país integra inmigración que entra directamente en sectores productivos de alta productividad, esa inmigración eleva el PIB per cápita. Estados Unidos y Suiza han logrado eso con claridad.

En cambio, cuando la inmigración no se vincula directamente a demandas laborales cualificadas y no existen reglas claras de integración económica y cultural, su impacto en la productividad y en el crecimiento per cápita es limitado.

Suiza y la integración institucional

Suiza no solo atrae talento: también mantiene reglas institucionales estrictas que refuerzan la cohesión social y la primacía del Estado de derecho. Países como Suiza han adoptado normas que:

  • imponen la ley civil como marco único,
  • restringen expresiones públicas de símbolos que pueden facilitar fragmentación social,
  • y evitan la formación de sociedades paralelas fuera del derecho común.

«La inmigración puede impulsar crecimiento o convertirse en una carga según cómo se diseñen las políticas»

Ejemplos concretos son la prohibición del minarete y la prohibición del uso de burka o nicab en espacios públicos. Estas políticas reflejan un principio básico: la integración pasa por compartir normas cívicas, no por fragmentación normativa en función de grupos. Estas decisiones están respaldadas por mecanismos democráticos directos y reflejan la voluntad de mantener un tejido social cohesionado y eficiente.

Alemania y otros grandes europeos

Alemania ha incorporado inmigración significativa, pero su mercado laboral rígido y su menor capacidad para integrar grandes grupos en ocupaciones de alta productividad se reflejan en un PIB per cápita sustancialmente menor que el estadounidense o el suizo. La rigidez institucional y regulatoria limita la contribución económica plena del talento inmigrante.

Conclusión

Los datos de PIB per cápita muestran diferencias estructurales claras entre modelos de inmigración:

  • Estados Unidos integra inmigración productiva que estimula crecimiento y eleva el ingreso per cápita.
  • Suiza combina inmigración significativa con integración en el mercado laboral y reglas cívicas claras, logrando uno de los PIB per cápita más altos del mundo.
  • Alemania y España muestran resultados más moderados por una combinación de barreras legales al talento, mercados laborales rígidos y menor alineación entre inmigración y necesidades productivas.

La inmigración puede impulsar crecimiento o convertirse en una carga según cómo se diseñen las políticas. Los países que estructuran la entrada de inmigrantes en torno a requisitos claros de productividad y de integración económica y cultural obtienen mejores resultados en nivel de vida y crecimiento.

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