The Objective
Ricardo Hernández Mogollón

Almaraz sí, apagón no

«Sería un suicidio eléctrico y económico para España y para Extremadura. En resumen, Almaraz es una joya tecnológica y energética, y de equipo humano»

Opinión
Almaraz sí, apagón no

Central nuclear de Almaraz (Cáceres). | Consejo de Seguridad Nuclear (CSN)

El título se refiere al municipio, Almaraz, de 1.594 habitantes, una histórica villa de origen árabe (significa «encuentro») marcada por su ubicación estratégica junto al río Tajo. Destacan por su patrimonio arqueológico (romano y celtíbero), el Castillo de Almaraz (siglo XV), la iglesia de San Andrés. Está muy próximo al pueblo de Belvís de Monroy, (Los 12 apóstoles —frailes franciscanos, OFM., que salieron, en el s. XVI, para evangelizar la Nueva España, actual Méjico—). Tiene, pues, un entorno maravilloso, en el que destacan el Orchydarium, el Embalse de Arrocampo y el Parque Ornitológico de Arrocampo, el Puente de Albalat de la época del emperador Carlos V, el circuito de cros, etc. Está situada en el noreste de la provincia de Cáceres, comunidad autónoma de Extremadura, cercana a la vertiente sur de la Sierra de Gredos, en la mancomunidad de Campo Arañuelo. Aún están vivos los recuerdos de una sangría emigratoria de la región extremeña, que llevó a más de 850.000 habitantes, en las décadas de los 50 a los 80, a trabajar por el desarrollo industrial de Cataluña, País Vasco, Madrid, no por capricho, sino por una decisión de la dictadura de aquella época, INI mediante. Sin olvidar los hijos de esta tierra que fueron a Alemania, Suiza o Francia. Porque Extremadura no daba trabajo industrial. 

Almaraz Sí es una plataforma ciudadana creada para defender el futuro de Almaraz y su comarca. Su lema es «Contra el cierre de la central y por un desarrollo próspero y sostenible». Está presidida por el alcalde de Belvís de Monroy. D. Fernando Sánchez Castilla. Sus lemas son elocuentes: Alianza por Almaraz. Sin energía no hay futuro. Sí a la continuidad. Está formada por los habitantes, alcaldes y entidades de los municipios del entorno de la Central. Lleva tiempo alzando su voz, justa y necesaria, por toda Extremadura, Madrid, Bruselas, etc. La manifestación del 18 de enero de 2025 marca un hito en la historia de la Central Nuclear de Almaraz (CNA). Contó con un amplísimo apoyo político y social: Junta de Extremadura con la Presidenta Sra. Maria Guardiola a la cabeza y todo su gobierno, PP, PSOE tanto de la provincia de Cáceres, el presidente de la Diputación de Cáceres, Sr. Miguel Angel Morales Sánchez, como a nivel regional, el entonces secretario regional Sr. Miguel Angel Gallardo, cargos y militantes de Vox de Extremadura y de otras zonas de España, Cámara de Comercio de Cáceres, Asociaciones Empresariales, alcaldes de la zona, miembros de la Sociedad Civil (Club Senior de Extremadura, Asociación Pensando Extremadura), catedráticos y profesores de la Universidad de Extremadura), ayuntamientos, pueblos de la Extremadura Rural, en definitiva, contó con una mayoritaria participación y con un apoyo unánime dentro de las instituciones, mundo empresarial, de Extremadura y de toda la zona. 

El panorama al que se enfrenta cada día la CNA, tanto empresa como empleados, mandos intermedios y directivos, realizando las tareas de operación, mantenimiento, controles, rutinas, recargas, nuevas inversiones, todo ello hecho de manera excelente, con fiabilidad, riguroso control interno y externo y estabilidad, incluyendo el almacenamiento de residuos radioactivos. Junto con esto y a la vez, sigue en marcha el proceso de preparación para el cese y el desmantelamiento, que comenzó en septiembre de 2023. Almaraz elaboró un Plan de Transición al Desmantelamiento que recoge todas las actividades a realizar hasta la Transferencia de Titularidad a ENRESA. 

Esto ocasiona una incertidumbre enorme, frente a nuevos posibles apagones peninsulares, sobre todo si se cierra la CNA, confusión en inversores, empresas, el pueblo de Almaraz, la comunidad autónoma de Extremadura y el área de influencia de la central, los trabajadores implicados, etc., etc. En fin, el Gobierno de España, responsable del sistema eléctrico y de la política eléctrica, ha de tomar una decisión, urgente, que debería ser de prórroga, como se está haciendo en todo el mundo. Un aspecto que no es baladí es que este dilema, esta situación en que vive el parque nuclear español, se sigue con atención por el sector eléctrico y energético a nivel mundial, así como por los países de todos los continentes y por la prensa especializada. 

¿Por dónde va el mundo en la energía nuclear? (Informe de Contexto —LLyC—): «El cierre de nuestros siete reactores nucleares según el calendario previsto por el Gobierno (2027-2035) sería un grave error estratégico. Entre otras cosas, porque seríamos el único país del mundo en hacerlo y nos colocaría en desventaja frente al resto de países que trabajan para duplicarlos: de los 413 reactores que hay en operación en todo el mundo, se contempla pasar a los casi mil en pocos años, empezando por los 59 reactores ya en construcción y los más de cien aprobados». En el caso de la CNA (estudio de Metroscopia 2025) la amplia mayoría de los extremeños (78%) considera que el cierre de Almaraz es una mala noticia para Extremadura: una opinión ideológicamente transversal, compartida por la mayoría de los votantes del PP, PSOE, Vox y Unidas por Extremadura. Un casi unánime 96% cree que ha tenido un impacto positivo en la creación de empleos en Almaraz y sus alrededores. El 81% opina que ha favorecido el comercio local. El 77% percibe efectos positivos en la actividad industrial. el 71% estima que ha contribuido a la formación en investigación y generación de energía en la región. Y un 67% cree que ha propiciado la atracción de inversiones. 

Lo que aporta la CNA al Sistema Eléctrico Nacional y al objetivo estratégico de Descarbonización ecológica. En el año 2025, la CNA ha evitado la emisión de más de 5 millones de toneladas de CO2 a la atmósfera. Esta planta tiene una producción de energía eléctrica bruta acumulada desde su origen (1983) hasta el 31 de diciembre de 2025 que supera el umbral de 640.000 GWh. que la convierte en la instalación de mayor aportación al sistema eléctrico nacional a lo largo de la historia. Así, la CNA colabora en la descarbonización de forma directa con su producción y, además, evita el consumo de gas natural, que sí contamina, del que no disponemos en España y que tenemos que importar, casi en su totalidad, con un precio más elevado, provocando inflación. Almaraz cubre el 7% de la demanda eléctrica anual española, generando, cada año, el equivalente al consumo de 4 millones de hogares españoles. Por lo tanto, la CNA es clave para la garantía de suministro debido a su alta disponibilidad de funcionamiento 24/7, 365 días al año, en cuestión de calidad, ya que garantiza la estabilidad de suministro, (lo que evita apagones) y también es clave para el desarrollo e implantación, tanto de otras energías verdes como de I+D+i de almacenamiento de energía; es decir, es necesaria para el proceso de transición energética en el que estamos inmersos en la UE. Y, como el resto de los 7 reactores, en el contexto actual geopolítico, garantiza la independencia energética de España, y, por ende, en la UE. 

En el aspecto, clave, de las inversiones realizadas en el año 2025, aproximadamente son de 50 m. de € relacionadas con seguridad, requisitos regulatorios y modernización tecnológica de la planta, la mejora de la seguridad personal y nuclear, cumplimiento de requisitos regulatorios, así como actualización y modernización de los equipos de acuerdo con las últimas tecnologías de cara a maximizar la fiabilidad de la planta.

Importante: se invierte, cada año, para actualizar y modernizar la planta de la CNA, lo que garantiza la continuidad técnica de la operación industrial, por lo que está preparada para operar a largo plazo. 

Genera energía eléctrica síncrona, a tensión constante, que es la mejor para el funcionamiento de la Red Eléctrica. En definitiva, la CNA, como el resto de las CCNN españolas, es un entorno muy técnico, puntero a nivel mundial y muy exigente, con un equipo técnico y humano de una excelencia demostrada. 

Seguridad de la CNA: personas e instalaciones. 

La Central Nuclear de Almaraz ha recibido, a lo largo de sus 42 años de funcionamiento, numerosas evaluaciones positivas por su desempeño y seguridad, tanto por parte de organismos internacionales como de expertos independientes. Se destaca su excelente desempeño en la industria nuclear mundial y su cumplimiento de los estándares de seguridad más altos. La Asociación Mundial de Operadores de Centrales Nucleares (WANO) ha situado a la instalación en el selecto grupo de centrales «con desempeño excelente». De esta forma, la CNA es una referencia a nivel mundial, ya que se sitúa en el nivel 1 de WANO y está entre las 11 con esa calificación. La central nuclear extremeña es un referente internacional: ya cumple con 5 de los objetivos de la industria nuclear mundial fijados para 2030. Los expertos internacionales que trabajan en este organismo han tenido en cuenta que la planta extremeña no ha registrado ningún suceso significativo ni ninguna degradación o declive no esperado en su desempeño, y que se mantiene en un WANO Index superior al 80%, que incluye indicadores como paradas no programadas, disponibilidad, tasa de dosis, accidentabilidad, etcétera. 

La Central Nuclear de Almaraz ha mantenido un desempeño estelar en el Índice WANO tanto en 2025 como en años anteriores. 

Almaraz I: Este reactor es un auténtico crack. Desde 2021, ocupa el primer puesto del Índice Combinado de WANO París, que evalúa 134 reactores de Europa, Latinoamérica y algunos en China. Su fiabilidad y seguridad lo colocan como el más seguro de toda Europa. Incluso en 2025, tras una evaluación exhaustiva por expertos internacionales en febrero, volvió a obtener la máxima calificación (WANO 1), reafirmando su posición como referencia mundial. 

«La energía es cara, hace falta más nuclear, y el sistema nervioso de la energía, la red eléctrica, está muy obsoleta, así como las interconexiones»

Almaraz II: Aunque no llega al nivel de su hermano mayor, sigue estando en el top mundial, ocupando el décimo puesto en el ranking WANO en años anteriores.

Punto de vista estratégico. Si cierra la CNA, en el año 2027 tal y como está previsto: 

∙ Desaparece un ahorro de 1.400 millones de euros anuales para la industria que existe si las centrales nucleares siguen operativas. Este sector, en clara recesión en la UE, ha manifestado recientemente que la UE ya no es invertible. La energía es cara, hace falta más nuclear, y el sistema nervioso de la energía, la red eléctrica, está muy obsoleta, así como las interconexiones. Da la alerta de que los costes energéticos son insostenibles; el gas es 4,6 veces más caro que en EEUU. Hay que pensar en la competitividad de la UE, que tiene el 6% de la población mundial y aporta el 20% del PIB mundial, todo ello, en decrecimiento. Pragmatismo, como señala el profesor Dragui.  (Monitor Deloitte 2026, sobre energía nuclear e industria) (European Industry Summit 2026). 

∙ Al ser la mayor industria de Extremadura, a la que aporta un 5% de su PIB, y más de 4.000 empleos, directos, indirectos e inducidos, se vería muy mermado el PIB general e industrial de esta comunidad autónoma y el empleo industrial. 

∙ Generaría desempleo e inmigración en la zona afectada. Otro apagón, más inmigración en Extremadura, ahora, por decisión del Gobierno.

Como señala el Sr. Jordi Sevilla, Director de Contexto, unidad de Inteligencia de la consultora Llorente y Cuenca, una política de Estado conllevaría adoptar tres decisiones: 

a) Prorrogar diez años la vida activa de nuestras instalaciones nucleares, exigiendo las inversiones necesarias para, en su caso, seguir garantizando la máxima seguridad. b) Revertir la excesiva carga fiscal que actualmente soporta esta fuente de energía. c) Definir las condiciones en que se autorizará la instalación de nuevos minireactores SMR. Esto alinearía a España con la nueva política energética europea y mundial, manteniendo empleo y el conocimiento y know how acumulado en el sector, reforzando nuestra lucha contra el cambio climático, reduciendo nuestra dependencia energética exterior y evitando riesgos innecesarios en el suministro eléctrico.

Como reconocía la candidata española a vicepresidenta de la Comisión Europea, hoy COMISARIA, Sra. Teresa Ribera, en el cuestionario de idoneidad realizado por el Parlamento Europeo (2020), el uso de la nuclear en Europa es necesario y los nuevos SMR «garantizan una sólida cadena de suministro». Si es necesario para Europa, ¿por qué no lo va a ser para España? 

El informe Draghi (2024) viene a respaldar la tecnología nuclear porque puede ayudar a reducir las carencias que afectan a Europa, reforzando la competitividad, avanzando en innovación tecnológica y logrando todo ello sin dejar de ser ambiciosos en los objetivos de descarbonización. En definitiva, el informe es, en líneas generales, una petición de pragmatismo y realismo a los Estados miembros en distintos aspectos. En la cuestión nuclear, el país que debería darse más por aludido es España, ya que Draghi indica la dirección contraria a la que se está moviendo nuestro país con su política energética. 

Fiscalidad de la energía nuclear en España 

En España, el coste de la fiscalidad de la energía nuclear está gravado a unos niveles increíbles en ninguna parte del mundo. En pos de facilitar la continuidad de la CNA, la presidenta de la Junta, María Guardiola (PP), anunció en otoño de 2025 que su Gobierno reducirá progresivamente la ecotasa para esta central. El objetivo declarado es favorecer la continuidad operativa de Almaraz más allá de las fechas inicialmente previstas de cierre y con ello, los puestos de trabajo. Según el plan, la rebaja se desarrollará entre 2027 y 2029, con una disminución de la cantidad que pagan las eléctricas propietarias (Endesa, Iberdrola y Naturgy):

∙ 2027: alrededor de 15,5 m. € menos. 

∙ 2028: alrededor de 27 m. € menos.

∙ 2029: más de 45 m. € menos.

Esta rebaja es gradual y no una supresión inmediata del impuesto. La CNA aportará en el año 2025, 435 m. de € en tasas y tributos, lo que supera todos sus costes operativos y de mantenimiento juntos, algunos de ellos redundantes según la consultora PWC (el impuesto sobre la producción de combustible nuclear gastado y las Ecotasas son redundantes con la Tasa Enresa, puesto que no se destinan a actividades relacionadas con el parque nuclear al que va dirigido), discriminatorios sobre otras tecnologías e inexistentes en el resto de los países con centrales nucleares, ni en otros subsectores de generación eléctrica españoles.A esto se añade la subida injustificada de la tasa ENRESA destinada a la custodia de los residuos que fue fijada en 7,98 euros/MWh en el año 2020, y que en 2024 se incrementó un 30%, hasta los 10,36 €/MWh, sin que haya cambiado la cantidad de residuos que se van a generar. En síntesis, la fiscalidad soportada por el parque nuclear ha aumentado más de un 70% en el último quinquenio, y entre 2025 y 2035 supondrá más de un 40% de sus costes totales.

El parque nuclear tendrá unos costes de alrededor de 66,9 €/MWh de media en el periodo 2025-2035. Las expectativas actuales del pool (OMIP) a largo plazo se sitúan en 56,3 €/MWh (2025-2035), por lo que la viabilidad económica del parque nuclear está seriamente amenazada. Esta circunstancia de agravio fiscal hay que resolverla, urgentemente, retrotrayendo el contexto fiscal al que había en el año 2019. Sin las cargas no justificadas, la operación del parque nuclear sería viable. 

a) Contribución fiscal de la CNA a Almaraz y a su zona de influencia: (Metyis 2025, datos del Ministerio de Hacienda). 

La CNA es un pilar clave para la economía local y regional de Extremadura. De los 435 m. de euros que tributa anualmente, unos 100 m. de euros anuales corresponden a Extremadura, de los que 82 m. de euros (19%) se destinan a la Junta de Extremadura. Cerca de 12 m. de euros (3%) benefician directamente a los municipios más próximos al área de influencia (Almaraz, Saucedilla, Serrejón y Romangordo). En Almaraz, cuyo presupuesto municipal asciende a 9,8 m. de euros, la aportación anual de la CNA (IBICE) representa su principal fuente de ingresos (97%), asegurando estabilidad financiera y capacidad de inversión en servicios públicos. 

«El descenso de la recaudación fiscal impactaría en Almaraz, Extremadura y España, limitando los recursos para bienes y servicios públicos»

Impacto fiscal del cese de actividad. El cierre de la CNA supondría una grave pérdida de ingresos fiscales, afectando el empleo, los servicios públicos y la economía local. El descenso de la recaudación fiscal impactaría en Almaraz, Extremadura y España, limitando los recursos para bienes y servicios públicos. Esto supondría una caída del VAB (424 m. de euros) y la pérdida de 8.270 empleos. El gasto medio por habitante en Almaraz es 6.075 euros, muy superior a la media provincial y de la Zona I-C, en concreto, 8 veces mayor que en la Zona 1C del Plan de Emergencia Exterior de la Central Nuclear de Almaraz (Belvís de Monroy, Casas de Miravete, Casatejada, Higuera de Albalat, Mesas de Ibor, Millanes, Romangordo, Saucedilla, Serrejón, Toril, Valdecañas de Tajo) que es de 725 euros y 13 veces el de la Diputación de la provincia de Cáceres (445 euross). 

Además, el cese de actividad provocaría la pérdida de otros ingresos fiscales relevantes, como los provenientes de ENRESA, afectando aún más la estabilidad económica de la región. 

La actitud del Gobierno frente al sector eléctrico y más en concreto del pool nuclear español no se queda en descalificaciones y acusaciones del Presidente del Gobierno, de ministras de Transición Ecológica o de la Presidenta de REE. Hay cambios fiscales de carácter meramente confiscatorio, que atentan contra la necesaria viabilidad económica de las empresas, que no dejan dudas de la inequívoca voluntad del Gobierno de cerrar el pool nuclear y de privar a España de esta fuente de generación de energía eléctrica. Todo esto a pesar de saber, estos representantes públicos, que sería un gran error, y un suicidio eléctrico y económico para España y para Extremadura. 

Aún tenemos en la memoria los españoles el colapso eléctrico ibérico y sus consecuencias del pasado 28 de abril de 2025. Red Eléctrica, como operador responsable del sistema eléctrico, está obligada a revelar si el posible cierre de la central de Almaraz pone en riesgo la garantía de suministro en España, y el buen funcionamiento de la red eléctrica o las consecuencias del citado fin de operación. No hay limitación ni técnica ni social para la continuidad de la CNA, cuya solicitud de prórroga por parte de las empresas propietarias está pendiente, en primer momento del preceptivo informe del CSN, y, posteriormente, de la decisión del Gobierno. Todo parece indicar que se estirarán los plazos todo lo posible. 

«A corto y medio plazo, la energía nuclear, por su naturaleza síncrona y verde, es imprescindible si se quieren evitar apagones en la península ibérica»

Por la importante ventaja en coste que tiene el parque nuclear español (ya están amortizadas, por lo que solo hay que amortizar el coste de las recargas) y porque las gemelas de las CCNN españolas se han prorrogado hasta los 80 años (caso de la gemela de la CNA, la de North Anna, Virginia, EEUU) porque en todo el mundo se construyen nuevas CCNN, porque es energía verde es decir, que no emite CO2, porque la energía que produce es síncrona que favorece la estabilidad de la Red Eléctrica, porque es básica para la estrategia competitiva española, porque es esencial para la estrategia competitiva industrial y social de Extremadura, la CNA debe prorrogar su vida activa, HASTA 2063. 

Porque, además, a corto y medio plazo, la energía nuclear, por su naturaleza síncrona y verde, es imprescindible si se quieren evitar apagones en la península ibérica como el histórico sucedido el 29 de abril de 2025 y culminar el proceso de descarbonización ecológica con éxito. Otros países de la UE, que cometieron el error imperdonable de cerrar todo su parque de energía nuclear, lo tienen mucho más difícil que España

Si se cierra la CNA, Extremadura tendría todos los riesgos, puesto que los residuos nucleares seguirán estando en la CNA en el municipio de Almaraz durante muchas décadas, y no habría los valores añadidos que el funcionamiento de la CNA genera en la actualidad: empleos de calidad, fiscales, actividad para más de 100 pymes y autónomos, desarrollo local, etc. Sería un suicidio eléctrico y económico para España y para Extremadura. En resumen, Almaraz es una joya tecnológica y energética, y de equipo humano, que sigue liderando el sector nuclear en España, en seguridad, fiabilidad y producción, siendo fundamental tanto para Extremadura como para el sistema energético nacional, y para el éxito en el proceso de descarbonización, y evitará apagones en la península ibérica. Y una recomendación final, la última pero no la menos importante. No se duda, en estas primeras décadas del siglo XXI, que la empresa tiene una responsabilidad social corporativa, más allá de cumplir sus objetivos empresariales y obligaciones fiscales, así como su estrategia empresarial. Que hay grupos de interés, más allá de los propietarios, las AAPP, los clientes o los proveedores. En ese ámbito, sugerimos actuar en el precio del KW/hora, en Extremadura, incluso sirviendo la energía eléctrica a coste cero. Teniendo en cuenta los costes y mermas que ocasiona el transporte de la energía producida en esta comunidad autónoma, que exporta energía de origen nuclear, fotovoltaica, hidráulica, termosolar y eólica, las propietarias de estas industrias, que localizan sus plantas y sus riesgos y economía externas en Extremadura, deberían colaborar, de esta forma, a su desarrollo económico, industrial, social y cultural. Esto ya se hace en otras zonas del mundo.

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