Pedro e Irán
«¿Para qué se lanzan ataques contra Netanyahu y Trump? Para que Pedro exhiba su izquierdismo antinorteamericano. Su elección nos va a costar cara a los españoles»

Ilustración de Alejandra Svriz
Todo demócrata piensa —y con muchas razones— que el régimen de los ayatolás que gobierna en Irán es totalitario y asesino, y que acabar con él será una buena obra para la humanidad, sean cuales sean los métodos que se usen para ello.
Además, ese régimen totalitario no para de machacar a países próximos y de alimentar a todos los grupos terroristas que vienen destruyendo varios países de Oriente Próximo. Pondré un ejemplo de ataque desde Irán a un país vecino: Arabia Saudí. Marc Español nos ha recordado (El País, 4-III-2026) algo de aquello.
En 2019, la mayor planta de procesamiento de crudo y el segundo mayor yacimiento de petróleo de Arabia Saudí fueron alcanzados por misiles de origen iraní, que interrumpieron más de la mitad de la producción. Dos años más tarde, los rebeldes hutíes de Yemen, apoyados por Teherán, golpearon con un dron una gran terminal de almacenamiento en el puerto de Ras Tanura, en el este del país. Y en 2022, el grupo atacó otro depósito en Yeda.
El lunes pasado, Arabia Saudí revivió la tensión de aquellos sucesos al verse obligado a cerrar la planta de Ras Tanura, la mayor refinería del reino, por los daños causados por los restos de dos drones interceptados cuando se precipitaban hacia sus instalaciones. En la madrugada del martes, la Embajada de Estados Unidos en Riad fue alcanzada por otros dos drones, que ocasionaron un incendio y varios desperfectos.
Los primeros ataques se dieron en un periodo muy hostil entre ambos países, pero los últimos se han producido tras tres años de distensión. Por lo tanto, el ataque que han realizado Israel y los Estados Unidos contra Irán está más que justificado, y así lo han entendido la mayoría de los Gobiernos occidentales con pocas excepciones, entre las cuales está Pedro Sánchez. Grecia, Francia y Reino Unido ya han enviado cazas, helicópteros y buques a Chipre.
«¿A quién benefician estas discusiones con Trump? Desde luego, a los españoles y a sus empresas, no»
Donald Trump acusó a España de ser un aliado «terrible» en una intervención en la que volvió a criticar la negativa del Gobierno español de elevar el gasto militar hasta el 5%. «Podríamos utilizar sus bases si quisiéramos. Podemos volar hasta allí y utilizarlas. Nadie nos va a decir que no las utilicemos. No tenemos por qué hacerlo», afirmó el mandatario estadounidense, quien añadió: «Vamos a cortar todo el comercio con España».
Y uno se pregunta: ¿a quién benefician estas discusiones con Trump? Desde luego, a los españoles y a sus empresas, no. Entonces, ¿para qué se lanzan ataques contra Netanyahu y contra Trump? Al parecer, para que Pedro exhiba su izquierdismo antinorteamericano. Pues me temo que su elección nos va a costar cara a los españoles.
Según el analista Rubén Amón, Sánchez ha evocado la imagen de Aznar en las Azores y aquel grito de entonces: «¡NO a la guerra!» Y es que Sánchez solo habla ya para sí mismo dentro de una democracia introvertida. Por ello, y por otras muchas cosas, millones de españoles pensamos que lo mejor que le puede pasar a nuestro país es que Sánchez se vaya.