The Objective
Maite Rico

Voto útil en tiempos de 'hodio'

«El bipartidismo ha mejorado las expectativas y los extremos se ven obligados a replantear sus estrategias»

Opinión
Voto útil en tiempos de ‘hodio’

Imagen creda por inteligencia artificial.

Quién iba a pensar que unas elecciones en teoría previsibles, y hasta aburridas, como las de Castilla y León, acabarían sacudiendo el tablero político. Resulta que el bipartidismo ha mejorado las expectativas y los extremos se ven obligados a replantear sus estrategias. Al final, el voto útil se ha abierto paso. El PP canta victoria, el PSOE salva la cara y evita otra humillación, Vox se ve emplazado a dejar el juego del bloqueo institucional y Podemos y Sumar se quedan boqueando como pez fuera del charco.

Los socialistas, capitaneados por un candidato ajeno al Gobierno, han fagocitado los sufragios de la izquierda radical y del regionalista Soria ¡Ya! El resultado no deja de ser engañoso: ganan dos escaños, pero mantienen el mismo porcentaje de voto que en 2022 (30%). Al menos no han batido récords a la baja, como ya es costumbre. Dudo que resucitar el mantra del «no a la guerra» y desempolvar a Miguel Ríos haya tenido una influencia decisiva. Las manifestaciones convocadas ad hoc la víspera de la votación fueron un fracaso rotundo. 

Los populares sí han tenido un resultado relevante: otros dos escaños, pero con cuatro puntos más (del 31% al 35%) y la victoria en el mayor número de municipios desde 2019. Y eso a pesar de llevar casi cuatro décadas al frente del Gobierno autonómico. 

«Dudo que resucitar el mantra del ‘no a la guerra’ y desempolvar a Miguel Ríos haya tenido una influencia decisiva»

El PP no ha logrado su propósito de gobernar sin depender de Vox, objetivo fuera de la realidad, pero Alberto Núñez Feijóo sale sin duda reforzado. Recibió en abril de 2022 un partido hecho unos zorros y lo ha llevado, discretamente, a un círculo virtuoso: este año ha ganado tres elecciones autonómicas consecutivas, después de las europeas de 2024, las generales de 2023 y las municipales de ese año. El PP gobierna en 11 comunidades y dos ciudades autónomas, cuatro de ellas con mayoría absoluta. Todas esas victorias tienen su reverso en Pedro Sánchez, convertido en un lastre que lleva al PSOE y a sus bases podemizadas de derrota en derrota.

En Castilla y León, los populares respiran además aliviados al ver cómo pinchaban las expectativas de Vox: un escaño más sabe a poco. Las broncas y purgas internas, y el agotador tira y afloja en Extremadura y Aragón han podido pasar factura al partido: algunos sondeos venían registrando una caída leve desde finales de febrero, que coincide con el portazo de Vox a la mano tendida del PP. 

Es obvio que el electorado de ambos partidos espera un entendimiento mínimo. En febrero, Feijóo tomó la iniciativa, cambió de estrategia, decidió poner orden en su gallinero y asumir personalmente la negociación y ofreció un pacto formal… que recibió el rechazo sobreactuado de Santiago Abascal («¡Nos tratan como salvajes!»). Es cierto que un paracaidista llamado Alvise Pérez le ha comido terreno a Vox en Castilla y León y, según algunos cálculos, ha «regalado» hasta tres escaños al PSOE. Pero cabe preguntarse qué habría pasado si Abascal hubiera asumido un papel más institucional, en lugar de actuar como la Gata Flora, siempre insatisfecha. Tanto tacticismo, con la que está cayendo, es agotador. 

«En Vox algunos culpan a los medios del gatillazo. Podemos seguramente culpará a Mercadona»

De momento, algunos en Vox culpan del gatillazo a los medios. Podemos seguramente culpará a Juan Roig y a Mercadona. Ione Belarra volvió a arremeter contra el empresario valenciano en el cierre castellanoleonés (yo creo que le está impulsando el negocio). Fue un fin de campaña glorioso: el candidato podemita denunció una agresión y exhibió en redes al hombre «que le había tirado un cristal». Pablo Echenique lo llamó «basura humana». El peligroso fascista era una persona con discapacidad y una edad mental de seis años. Su familia, destrozada, ha pedido la retirada de las fotografías. El hodio produce fantasmas.

Alvise triplicó en votos a Podemos, que se quedó sin representación. Como bien se ha señalado, tiene ya más tertulianos televisivos que escaños. Y más que va a tener ahora que Movistar ha abierto sus puertas a Pablo Iglesias y al Partido Comunista Chino, amable patrocinador de su canal. El Movimiento Sumar se fue también de vacío.

Ahora todos tienen la vista puesta en Andalucía. Feijoo ha endurecido el tono y pide a Vox que «respete a la mayoría» y facilite la gobernabilidad sin más excusas. Abascal mostraba ayer su disposición a llegar a acuerdos, tras la ruptura de 2024. No es tan difícil: en Baleares funciona razonablemente bien. Los resultados de las sucesivas elecciones son testarudos: ambas fuerzas suman una holgada mayoría absoluta. Podemos y Sumar, mientras, quieren reflexionar para «construir una izquierda alternativa, fuerte y potente», dicen unos, o para «articular un proceso de reencuentro», dicen otros. Y el PSOE mira con desmayo a María Jesús Montero, que debe de sentirse como un cordero camino del sacrificio mientras Sánchez toca la lira en la Moncloa.

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