The Objective
Tadeu

También lo de Irán pasará

«Este conflicto bélico en Irán también pasará, como el que sucedió hace dos décadas en Irak y que mantuvo también al mundo y a los mercados en vilo»

Opinión
También lo de Irán pasará

Ilustración de Alejandra Svriz.

Vuelven los debates sobre si Trump sabe lo que busca con su guerra en Irán, si ha sido manipulado por Netanyahu (que sí sabe lo que busca) y la duda de si los ayatolás podrán algún día dejar de responder con misiles y aceptar una derrota, pactada o no, a cambio de seguir en el poder. De su terrorismo en Occidente anunciado, de momento nada. Gracias, servicios de inteligencia.

Nadie sabe cómo acabará, pero esta guerra también pasará. Al contrario de lo que vaticinó aquel historiador japonés con nombre de central nuclear, no hay nunca final de la Historia… sino History as usual. Este conflicto bélico también pasará, como el que sucedió hace dos décadas en Irak y que mantuvo también al mundo y a los mercados en vilo. Esperemos que no acabe del todo mal para los menos malos… 

Hoy casi nadie sabe quién gobierna en Bagdad, por dónde andan los kurdos, cómo viven las mujeres iraquíes o quién se beneficia mayormente del petróleo. Siguen allí los cascos azules, y eso ya es buena noticia. Más reciente es el caso de Siria, una dictadura sanguinaria, con una larga guerra civil a cuestas entre una tiranía y unos exterroristas muy religiosos que han acabado tomando el poder, pero entendiéndose con EEUU. Podría ser peor.

En Irán puede aún pasar de todo y nadie puede preverlo: desde la caída del régimen criminal hasta una revuelta popular, o incluso una guerra civil entre facciones; pero también una transición, ¡ay!, a la venezolana, o el regreso del hijo pródigo del sah con un programa de reformas y hasta un gobierno de transición tutelado. Que haya una democracia se antoja harto improbable a corto y medio plazo, más que nada porque democracias, lo que se entiende por democracias, son la excepción cultural, y no las hay prácticamente en ningún país musulmán. 

Pero esta guerra en Oriente Próximo, que los atacantes no previeron que acabaría desbordándose por toda la región, tiene la extraña y cruel virtud, una vez más —como en Ucrania—_, de dejar al descubierto las debilidades de Europa, que oscila entre un papel de comentarista y otro de (ensoñados) buenos oficios. Y significa el regreso más que nunca a la realpolitik. Gigante económico, enano político; conviene que al menos Europa se rearme moral y militarmente. La OTAN está en muerte cerebral; al final tenía razón Macron y Trump la está acabando de desconectar. Pero el eje Londres, París, Berlín parece activarse por fin. El miedo a la recesión. Entienden poco a poco que no puede haber equidistancia, por mucho que se llenen la boca de legalidad internacional y se hagan fotos con Guterres, el de la ONU con derecho a veto de rusos y chinos. (A Sánchez ni se le espera).

De momento, y como dice Ana Palacio (calienta, esperemos que salgas pronto), a lo máximo a lo que puede aspirar Europa es a «no dictar lecciones tardías, sino componer intereses, blindar mercados y rutas, aguantar el frente ucraniano y actuar como potencia antes estratégica que reguladora».

Coda 1) Por un partido de fútbol. Retroalimentar el populismo-victimismo mexicano es peor que un crimen, es un error, como decía aquél. Lo primero, porque el victimista (estado ontológico), por definición, nunca se dará por satisfecho y, como el chantajista, exigirá más y más. Lo segundo, porque alimentar la leyenda negra solo hará que se reedite otra vez el long-seller de Elvira Roca Barea. La diferencia entre la renta memorial de la que viven aún países como Argelia, o en su día la India o el ex-Congo belga (QDMP), es que sus colonos lo eran de explotación y fueron expulsados; no eran colonos de mestizaje. Fueron estos los que se independizaron de la madre patria España. Sintagma políticamente incorrecto hoy, pero preñado de sentido. La herencia española en América es una historia de legado vivo y compartido. Claro que conquistar siempre fue —y es— un ejercicio de fuerza, pero la conquista española supuso también un proceso civilizacional. De ese paraíso ilustrado viven hoy sus herederos. Mejor harían en mejorar su presente y tener a España como aliado preferencial en Europa.

En cuanto al parlanchín, si tantas ganas tenía de ir al partido mundialista entre España y Uruguay en México y de que México venga a la cumbre iberoamericana, haberle pasado recado donde procede.

Coda 2) Vuelve el mulo al trigo. Desesperadas han de estar las izquierdas irredentas para seguir imaginando (ahora se anuncia un encuentro de Rufián con Irene Montero) imaginativos frentes populares antifascistas con vistas a las generales, sean en 26 o en 27. Ni la coleta cortada de Yolanda Díaz, ni la tristeza ojerosa de Pablo Bustinduy, ni un regreso afantasmado de Pablo Iglesias van a propiciar un pacto electoral entre los indignaos y los separatistas catalanes, gallegos… y tal vez vascos (ERC y Bildu y BNG, cuando salen de su terruño, siempre van de la manita, como en las Europeas, donde su papeleta está teñida de sangre inocente). La razón es bien sencilla: sus públicos son distintos. No es lo mismo ser confederal que federal, ni odiar a España y luego a Abascal que odiar a Abascal y luego a España. 

«De momento y como dice Ana Palacio, a lo máximo a lo que puede aspirar Europa es a no dictar lecciones tardías, sino componer intereses, blindar mercados y rutas y actuar como potencia antes estratégica que reguladora»

Coda 3) Ardillas que no quieren ser esquiroles. Alvise Pérez, el agitador líder de SALF (Se acabó la fiesta, tres eurodiputados en 2024 con más de 800.000 votos), multicondenado y capaz de hacérselo perdonar por sus ardillas, ha propuesto algo inédito y muy teórico en la política española: no presentarse para favorecer teóricamente a los partidos con los que teóricamente comparte un propósito principal y enemigo común: el sanchismo. Para ello les pide a Vox y al PP un reconocimiento cifrado en cinco puntos programáticos teóricamente compartibles (reforma electoral, cierre de chiringuitos, fin de los sobresueldos a los diputados, medidas en pro de la vivienda y fin a las guerras «que paga el currante»). Naturalmente, sus plegarias no serán atendidas, y los desagradecidos serán castigados con la participación de Alvise en las andaluzas. No sabemos todavía qué es o puede llegar a ser Alvise y su movimiento unipersonal, pero ya sabemos que la mercadotecnia es lo suyo.

Coda 4) Municipales francesas a la antigua. Este domingo se deciden las alcaldías francesas, con el mejor sistema jamás inventado: la segunda vuelta, en la que unas listas se retiran y otras fusionan con el fin de hacer frentes comunes a la contra. Pues siempre se vota a la contra en democracia. Esa es la gracia. Según sondeos, al movimiento macronista le va a ir fatal, pues su implantación municipal es casi nula. A los de Le Pen, peor de lo que quisieran y muy alejados de su inmejorable intención de voto en las presidenciales. Paradójicamente, en el país de los extremos, los mejor parados podrían ser los socialistas (que han hecho pactos por detrás con los insumisos) y los conservadores, beneficiarios del voto macronista: el viejo bipartidismo. La política depende siempre de la escala.

Coda 5) Y Silvio Rodríguez cogió su fusil. El viejo trovador tronado que puso música al crimen revolucionario ha pedido a las autoridades castristas que le entreguen su kalasnikov por si hay que ir a matar a los yankis (aquí). Los hay que se empeñan en estar sistema y sistémicamente, en el lado incorrecto de la Historia.

Cuestionario con Mostaza

Una semana más conversamos con el especialista en demoscopia Manu Mostaza Barrios, tras la resaca electoral de Castilla y León y Andalucía a los lejos.

1.- Vistos los resultados, ¿cómo se comportaron las encuestas privadas esta vez en Castilla y León? ¿Y la del CIS?

Cada vez que haya unas elecciones, hay que pensar en los árbitros de fútbol al final de la jornada: si nadie habla de ellos, es que ha ido todo bien. Las encuestas han vuelto a hacerlo bien y se han cumplido todas las grandes líneas de las estimaciones: victoria abrumadora de la derecha, el PP primera fuerza, el PSOE segundo, Vox tercero, hundimiento de la izquierda radical… Hablo de las encuestas que intentan describir la realidad, las del sector privado. Las que intentan cambiarla, como la gubernamental, no merecen mayor comentario.

2.- ¿Qué opina de los gurús tipo Iván Redondo (aquí un tuit vaticinio del 12 de marzo en que veía muy nervioso al PP y dando a entender que Vox iba a ser la fuerza más votada en Ávila?

Hay que ser cuidadosos con los gurús, en este sector y en cualquier otro. La industria de los expertos es una industria con mucho fraude y está llena de impostores. La realidad social es compleja y en tiempos de cambio, más aún. Y nunca debe olvidarse que un reloj parado colgado en la pared da bien la hora dos veces al día.

3.- ¿Sale reforzado el bipartidismo tras estas elecciones?

Yo creo que sí. Es verdad que mi tierra es más proclive al bipartidismo por cultura política y distribución demográfica de la población, pero creo que está claro que sale reforzado. En 2022, los dos principales partidos agruparon en torno al 61% de los votos, y cuatro años después han subido al 66%. Dos tercios de los votantes apoyan pues en el bipartidismo en la región.

4.- ¿Hasta qué punto tiene sentido atribuir a Vox, como hacen algunos, los votos al partido extremista de Alvise, que dobló en votos a Podemos, pero no cristalizaron en procurador alguno? ¿De no haberse presentado «por patriotismo», como ha ofrecido ahora Alvise en Andalucía, habría esto permitido superar a Vox la barrera psicológica del 20% dándole dos o tres diputados más, y ahora estaríamos haciendo otro postanálisis?

Tiene un cierto sentido, pero hay que ser prudente con este tipo de planteamientos. Me parece razonable plantear como hipótesis que, por ejemplo, en torno a un tercio de esos votos podrían haber ido a Vox, yo no lo subiría mucho más. Y con esos datos, es verdad que Vox le hubiera arrebatado dos escaños al PSOE y ahora estaríamos hablando de otra historia… En cuanto a lo de no presentarse en Andalucía, es más un tema de Vox que del PP; no tengo la sensación ahora mismo de que Alvise le esté arrebatando demasiado voto al PP, al menos en comicios de primer orden, no como ocurrió en las europeas. El problema es que, a la hora de plantear un acuerdo entre Vox y Alvise, no tengo muy claro que Alvise tenga una estructura o un programa que negociar más allá de su propia persona y personalidad. 

5.- ¿Hasta qué punto tienen validez las extrapolaciones de los resultados para el reparto de escaños en una generales? Vox pasaría de uno a siete diputados nacionales en Castilla y León según esta extrapolación.

Las extrapolaciones no tienen ningún sentido, más allá de que permiten rellenar hueco en los espacios de infoentretenimiento y en los periódicos. Pero una cosa sí es cierta: el sistema electoral penalizará al PP en muchas provincias de la España vacía —casi un tercio— si Vox se consolida en torno al 20%.

6.-Oteemos ya el horizonte electoral en Andalucía, ¿qué sentido tiene para Sánchez enviar a inmolarse a su vicetoda, que podría obtener los peores resultados de la historia para el socialismo andaluz? ¿Qué son esos microdatos en que se basan dichas hipótesis?

Tengo la sensación de que al presidente no solo no le preocupan, sino que le convienen estos resultados desastrosos. Por un lado, evita que le surjan o se consoliden baronías territoriales que puedan pedirle cuentas por su gestión y, por el otro, va forjando una narrativa de cara a las generales que a Sánchez le recuerda al verano de 2023: si gran parte de la España regional está teñida de azul, el único contrapeso a esa marea es mantener al presidente en el Palacio de la Moncloa.

Los microdatos son los datos brutos de las encuestas; la materia que se utiliza para construir la intención de voto. Pero de la misma materia prima se pueden derivar interpretaciones diferentes, porque éstas dependen del analista que los estudia, ya que no hay una fórmula universal para ver cuánto se pondera la simpatía, cuánto el recuerdo de voto… Por eso es posible que esos datos, bien analizados, den una información que no es la que publican organismos como el CIS…

7.- ¿En qué medida la guerra de Irán puede influir en las intenciones de voto? Realmente beneficia tanto a Sánchez su ‘no a la guerra’?

No es fácil saberlo porque creo que va a depender de la duración de la guerra pero, en cualquier caso, para la izquierda no es lo mismo capitalizar esa posición con el PP en el gobierno que cuando el PP está en la oposición y no tiene apenas nada que decir sobre la posición de España. Por eso creo que va a tener menos repercusión de la que imagina la factoría de Moncloa encargada de lanzar los señuelos cada mes…

8.-Parece que a Vox, que pasa una grave crisis interna, no le queda más remedio que negociar fuerte y entrar en los tres Gobiernos autonómicos… eso puede determinar su estrategia para las generales? Puede haber ya tocado techo, como Podemos y Cs en su día en torno al 20%?

Seguro que eso determinará su estrategia, porque no te presentas igual desde la oposición que desde el gobierno. Aquello que decía el desaparecido Errejón de «cabalgar las contradicciones» cuando llegas al Gobierno. ¿Puede haber llegado adonde podía llegar? Es posible: a la nueva política le cuesta superar un techo de cristal relacionado con el tipo de país que somos. Los nuevos son partidos urbanos y de gente joven, y España es un país con una presencia aún relevante de los territorios rurales y envejecido. Lo cual no es malo en sí, por cierto: demuestra que es una sociedad en la que las personas llegan a mayores es una sociedad con calidad de vida…

9.- Vuelve a la carga Rufián (sin el aval de Junqueras) para hacer un frente común de izquierdas ahora con Podemos. ¿Tiene visos de prosperar? 

No termino de verlo. Es difícil pedir el voto desde la extrema izquierda en Zamora o en Córdoba con una lista en la que está el secesionismo catalán o gallego. No es sencillo articular una lista con partidos con los que no compartes la idea de lo que ha de ser el demos electoral. ¿De verdad a alguien de Esquerra en Gerona le importa lo que le pase con la financiación en los servicios públicos en Almería?

10.-¿Puede penalizarle al PSOE el hecho de que no haya Presupuestos Generales del Estado un año más?

En realidad, le podría seguir penalizando. Creo que una parte de los malos resultados del PSOE desde el verano de 2023 está relacionado con la dificultad de gobernar que tiene el partido al intentar seguir adelante sin el aval del parlamento. Sin presupuestos es imposible gobernar y debería de plantearse una reforma seria que disolviera las Cortes tanto si no se presenta proyecto presupuestario como si se produce más de una prórroga. Es una pena tener que ponerlo por escrito en una norma, pero más peligroso es normalizar que todo lo que no está prohibido se puede hacer, tal y como parece pensar el Gobierno. 

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