Raquel Sastre

Sólo con hielo

'Just rocks!' Con esta frase no me refiero a lo único que debería sonar en las emisoras de radio

Opinión

Sólo con hielo

‘Just rocks!’ Con esta frase no me refiero a lo único que debería sonar en las emisoras de radio

‘Just rocks!’ Con esta frase no me refiero a lo único que debería sonar en las emisoras de radio, (no, Melendi, por mucho que quieras, lo tuyo no es rock… Ni música, tampoco), sino a la expresión usada en Estados Unidos para referirse a una bebida SÓLO con hielo.

La humanidad ya ha pasado por varias etapas, la Edad de Piedra, Edad de Bronce, Edad Moderna, pero ahora hemos evolucionado a la ‘edad de los adornos’. Ya no nos vale lo simple. Como ya tenemos las necesidades básicas cubiertas, sólo nos queda adornar lo que tenemos, nuestras casas, nuestro físico, incluso los objetos, véase las diferentes fundas para el teléfono móvil, olvidándonos de que lo único que necesita, es cobertura. Pero nunca imaginé que los adornos llegarían a sitios tan innecesarios como a las bebidas. Lo único sólido que debe llevar un combinado es el hielo, pero nuestro afán de adorno nos ha llevado a echarle cosas a los «cubatas» consiguiendo sólo enmascarar el sabor original y encarecerlos diez euros. No sé de qué se queja mi madre conque no tomo fruta, ¡si me he tomado 3 gintonics!, que ahora llevan más fruta que una macedonia. Cuando veo en un local que el camarero va a echarle pepino a mi gintonic, me dan ganas de decirle que haga un mejor uso de ese pepino, sin cortarlo, todo entero para él…

Miedo me da que a Ferrán Adriá le dé por meterle mano a la bebida. Me veo tomando un ron cola de la siguiente forma: espuma de ron sobre virutas de coca cola con esencia de limón humificada a través de cigarrillo electrónico. Y tú indignado exclamando: ¡Si yo sólo lo quería con hielo! En ese momento, es cuando te dan la cuenta y por fin consigues lo único que deseabas, quedarte helado. 

Más de este autor

Las dos caras de la tecnología

Siempre he pensado que la tecnología y las redes sociales facilitan las cosas a la gente, pero a los que tienen (tenemos) la mente perversa, más aún. Da igual que seas un ladrón, un bromista o un infiel, siempre puedes sacarle provecho.

Opinión

Envidia de Fatwa

Cada vez que escribo un texto de ficción humorística me encuentro siempre con lo mismo: con la envidia de fatwa. Da igual si en el texto hay chistes sobre cristianismo, veganismo, homeopatía o ser de Murcia; siempre hay un grupo de personas que responden, cual energúmenos, a la ficción como si lo escrito fuese un dogma.

Opinión

Más en El Subjetivo

Jordi Amat

La causa de la democracia

«’Hoy celebramos el triunfo no de un candidato sino de una causa: la causa de la democracia’, afirmó ayer en su discurso el presidente Joe Biden. Bellas palabras. Defender esa causa de manera práctica, concreta y arriesgada, es lo que hizo Goodman hace apenas dos semanas»

Opinión

Ferran Caballero

Monopolyos

«El problema de limitar la libertad de expresión es que no sólo nos quita el derecho a equivocarnos, sino el derecho a rectificar»

Opinión