Francisco Pou

Un atentado con etiqueta

Si me hubieran hecho objeto sería objetivo, pero me han hecho sujeto

Opinión

Un atentado con etiqueta

Si me hubieran hecho objeto sería objetivo, pero me han hecho sujeto

“Si me hubieran hecho objeto sería objetivo, pero me han hecho sujeto”, decía Bergamín. El objetivo de las cámaras de agencias captaba en Washington la imagen del drama del asesinato de 13 inocentes. Quiero hablar de ‘otra’ foto:  la de los titulares de los medios informativos en su (otro drama) supuesta lucha por la objetividad. En España se tituló en grandes medios al asesino como “ex-militar”. Resultó que había sido ‘contratista’ del ejército. En medios en Estados Unidos y Latinoamérica,  se resaltó que “un hombre de raza negra” había cometido el atentado. Finalmente, algunos menos más comprometidos con la objetividad, hablaban de “hombre con problemas mentales y que oía voces”. 

En España, las crónicas de sucesos acostumbran titular una etiqueta: “Rumano agrede…”  Etiquetas de localismos, nacionalidades, sexualidad, profesión (incluso “ex” profesión), filiación política o futbolística etiquetan en titulares señalando una “causa-causae”. El colmo del ridículo, hace dos días, en las agencias: “un supuesto cazador” secuestra a 3 personas en Austria. Llegando al límite del ridículo veremos el robo de un banco “por un aficionado a los toros”.

No es una reflexión teórica. En España estamos viviendo la triste transformación de la supuesta prensa independiente (de subjetividad independiente) en una oferta de boletines partisanos donde el prejuicio del medio preestablece la causa de los hechos que narra. Los análisis de las causas: raza, nación, sexualidad, profesión. Ideología. Los lectores compran su cabecera para confirmar sus prejuicios, el fruto letal de la ideología.

Empezar hoy a colaborar con este medio es para mi un bello desafío para poder primero “mirar”, después narrar,  y juntos, con subjetividad de sujetos plenamente humanos juzgar lo relevante que nos ocurre. El cuarto poder es reto de buscar la verdad con una mirada libre de prejuicios, de ideología.

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