Guardias civiles advierten sobre las balizas: «Se van a disparar las estafas de grúas pirata»
Ya hay mapas que permiten comprobar la ubicación en tiempo real de cada vehículo averiado o necesitado de ayuda

Un mapa con todas las balizas V16 activas en España en tiempo real.
Las balizas V16 son un foco de polémicas para la DGT y el Gobierno de Pedro Sánchez. Además de las sombras y dudas que rodean a parte de las empresas que las suministran al mercado español —el único europeo que las ha hecho obligatorias—, estos dispositivos también tienen una parte negativa. Así lo explican fuentes de la Jefatura de Tráfico de la Guardia Civil a THE OBJECTIVE. Preocupa, especialmente, que la posición de cada baliza que se active se pueda consultar libremente en internet. Es decir, que cuando un conductor encienda el dispositivo, un potencial delincuente podrá ver la localización exacta del vehículo en problemas. «Es una herramienta de lujo, por ejemplo, para las grúas pirata», señalan en referencia a los falsos vehículos de ayuda que pululan por las carreteras españolas. El riesgo de exposición a otros delitos más graves, como robos o asaltos violentos, también aumenta con la geolocalización.
Cualquier persona puede conocer la ubicación, en directo, de un vehículo averiado o accidentado cuyos ocupantes hayan tenido que activar su baliza V16. Es la propia DGT la que recoge esa señal y la plasma en su mapa de movilidad e incidencias de tráfico. Tráfico mezcla esa información con otras de servicio como tramos con obras, presencia de servicios de emergencia o incidencias climáticas. Pero ya han surgido páginas web que separan las señales de geolocalización de las balizas V16 y generan un mapa en el que se reflejan los vehículos en problemas por toda España en tiempo real. Una información muy valiosa para la seguridad vial… y también para los delincuentes.
Basta un ejemplo para comprobar el alcance de estos datos. Este pasado sábado, en torno a las diez de la mañana, había un total de 115 balizas activas en toda España (Canarias y Baleares incluidas). Entre ellas, un vehículo detenido en el kilómetro 136 de la A-6, orientación sureste en sentido decreciente, próximo al municipio de Palacios de Goda (Ávila).

Toda esa información compartida al instante es útil para los servicios de emergencias, los vehículos de asistencia y la Guardia Civil. Pero también, como recuerdan fuentes de la Benemérita, para potenciales delincuentes y estafadores como las conocidas grúas pirata.
El agosto de las Grúas pirata
Este tipo de camiones de asistencia son habituales en las carreteras españolas en momentos de concentración de tráfico, como la operación salida del verano o los momentos de incidencias climatológicas del invierno. Patrullan las carreteras y se mantienen a la escucha, esperando ver un vehículo en apuros o interceptar un aviso de asistencia para aparecer rápidamente, adelantándose a la ayuda oficial, y rescatar al necesitado. Al ser trasladado a un taller cercano, el conductor se encontrará con una sorpresa en forma de factura por un servicio que ni ha solicitado ni que cubre su seguro. Una actividad que roza la estafa, pero que en muchas ocasiones deja a los conductores indefensos al encontrarse en un limbo legal.
Para una actividad de este tipo, la información mostrada por las balizas, recopilada por la DGT y ofrecida por terceros, es de gran valor. Permite localizar al instante a un vehículo en apuros, pese a que no aporta información sobre si se trata de un accidente, una avería o una emergencia médica —otro de los escenarios para los que está previsto el uso de las balizas V16—.
«Es una herramienta de lujo para esta gente. Se van a disparar estafas de este tipo, pero también es previsible que aparezcan problemas de seguridad más graves. En los últimos años, se ha actuado duramente contra bandas criminales del Este especializadas en robar a vehículos averiados. Ahora sabrán donde están sus potenciales víctimas en un momento de especial vulnerabilidad, cuando estás tirado en una carretera», explican a TO fuentes de la Guardia Civil de Tráfico.
Multas por no tenerla
A pesar de los rumores sobre posibles prórrogas, la DGT ha sido tajante: no habrá tiempo extra. La normativa, incluida en un Real Decreto de 2021, ha otorgado a ciudadanos y empresas cuatro años para adaptarse, y posponer la obligación solo retrasaría el problema sin resolverlo.
El director de la DGT, Pere Navarro, aseguró que la firmeza en los plazos es esencial para modernizar el parque móvil y salvar vidas mediante la tecnología. Con el cambio de año, la baliza V16 se va a consolidar como estándar único y obligatorio, aunque desde Interior ya asumen que se podrá seguir utilizando los triángulos, pese a que fueron precisamente el motivo por el que se instauraron las balizas. El presunto peligro que suponía para los conductores el hecho de tener que salir de su vehículo sigue ahí.
Aunque el temor a sanciones económicas preocupa a los conductores, la DGT ha señalado que no habrá una campaña recaudatoria inmediata. Los agentes actuarán con flexibilidad durante los primeros meses, priorizando la información y concienciación sobre la imposición de multas. Según Navarro, «no van a parar coches para ver si llevan la V16», y la sanción será un recurso secundario, destinado a garantizar la integración efectiva de la tecnología y la protección de los usuarios.
