Interior no multará todavía si no llevas la baliza V-16: dará un «plazo razonable» al conductor
La DGT y la Guardia Civil primarán la información sobre las sanciones pese a que su uso es obligatorio desde el 1 de enero

La baliza V-16 en un vehículo. | EP
La Dirección General de Tráfico (DGT) y la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil aplicarán un «un periodo razonable de tiempo» para que los conductores obtengan y se informen sobre el uso obligatorio de la baliza V-16 para señalizar averías y accidentes en el vehículo antes de comenzar a multar a los mismos que no dispongan del dispositivo, según ha señalado el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska este jueves. Cabe recordar que desde el 1 de enero esta baliza luminosa es el único dispositivo legal para alertar de problemas en carretera en sustitución de los triángulos de emergencia, aunque estos últimos se pueden seguir utilizando de manera complementaria.
El Gobierno aprobó la obligatoriedad de este elemento en una norma de 2021, con el objetivo de salvar más vidas, pues, según explican, cada año mueren de media 25 personas cuando salen de su vehículo para señalizar una incidencia. De esta forma, el riesgo disminuye al poder colocar la baliza en el techo sin la necesidad de bajar del vehículo. Además, también lo geolocaliza en una nube de la DGT. En 2025, los atropellos en carretera causaron la muerte de 103 peatones, representando casi el 10% del total de las 1.119 víctimas mortales del año.
Confusión entre los conductores
El problema es el que el uso obligatorio de esta baliza ha pillado por sorpresa a muchos ciudadanos y, además, ha generado confusión, habida cuenta de que no todos los dispositivos que están a la venta están homologados por la DGT. En este sentido, Tráfico ha admitido errores en la comunicación sobre este cambio en la seguridad vial, para el que ni siquiera se ha realizado una campaña, como sí ha ocurrido con otras medidas. Por este motivo, desde Interior pretenden ser un poco más flexibles todavía con las sanciones.
Es lo que ha trasladado Grande-Marlaska a los medios de comunicación, tras presentar junto al responsable de la Dirección General de Tráfico, Pere Navarro, el balance de siniestralidad de 2025. «La baliza es obligatoria desde el pasado 1 de enero, pero tanto la Guardia Civil como el resto de las policías de tráfico serán flexibles y primarán la información sobre la sanción durante un periodo razonable de tiempo. Nuestro objetivo no es sancionador o recaudatorio, lo que nos mueve es la obligación de salvar vidas», ha explicado el ministro, que no ha concretado cuánto tiempo se extenderá el citado periodo.
Grande-Marlaska ha enfatizado que el Gobierno ha apostado por la V-16, convencido de que ayudará a reducir esta mortalidad por varias razones: evita el riesgo que supone bajar del vehículo; incorpora iluminación visible a un kilómetro de distancia y se integra en el sistema de vehículo conectado para hacer llegar información de la incidencia a los navegadores de los vehículos que circulan por esa carretera, y a las pantallas y paneles de información variable.
Primer país europeo
España es el primer país en implantar esa medida creada por dos ex guardias civiles gallegos hace más de una década. No obstante, ha apuntado el ministro, algunos países europeos están a la espera del resultado de la iniciativa española para ponerlo en marcha en el futuro. En este sentido, Reino Unido y Luxemburgo han suspendido el uso de los triángulos en autopistas por su peligrosidad.
Preguntado sobre quienes cuestionan la privacidad de la V-16 o las supuestas publicaciones de mapas que informan de las balizas activadas, tal como publicó THE OBJECTIVE, el ministro ha asegurado que no iba a entrar en ningún debate sobre esta medida ajena a la seguridad vial y que, no obstante, no hay ningún tratamiento de ningún dato geolocalizado.
Preocupa, especialmente, que la posición de cada baliza que se active se pueda consultar libremente en internet. Es decir, que cuando un conductor encienda el dispositivo, un potencial delincuente podrá ver la localización exacta del vehículo en problemas. «Es una herramienta de lujo, por ejemplo, para las grúas pirata», señalan fuentes de la Guardia Civil a este periódico, en referencia a los falsos vehículos de ayuda que pululan por las carreteras españolas. El riesgo de exposición a otros delitos más graves, como robos o asaltos violentos, también aumenta con la geolocalización.
