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Renovables, mascarillas y ahora balizas: una empresa 'fantasma' se abona a los 'pelotazos'

Esta firma de Valencia fundada en junio de 2018 ha vendido sus dispositivos a través de la red de Correos

Renovables, mascarillas y ahora balizas: una empresa ‘fantasma’ se abona a los ‘pelotazos’

Una caja de mascarillas.

Oversun Energy, una sociedad que nació en Valencia en junio de 2018 —pocos días después de la moción de censura que aupó a Pedro Sánchez— ha registrado un periplo interesante de aventuras empresariales: de estrenarse en el sector de las energías renovables en un momento político que auguraba subvenciones a convertirse en broker de material sanitario en plena pandemia del covid. Ahora, olvidadas ya las mascarillas —y eliminado cualquier resto de ellas de su web—, la firma valenciana se lanza al mercado de las balizas V16 con la fabricación de hasta seis marcas —aunque del mismo modelo— que se han vendido a través de las oficinas de Correos. La firma, que dice no tener empleados, declaró en sus últimas cuentas unas ventas de 1,7 millones de euros.

En junio de 2018, cuando nace Oversun Energy, la empresa señalaba que su objeto social era la «consultoría energética, instalación y mantenimiento de equipos de energía renovable». «Optimizar los costes de energía es nuestra especialidad». Tan sólo dos años más tarde, la sociedad modifica sus estatutos para incluir un nuevo objeto social: la importación, exportación y distribución de productos sanitarios. «Somos una empresa española ubicada en Valencia y nos dedicamos a importar y distribuir productos sanitarios y Equipos de Protección Personal», se definía en su web por aquel entonces, en plena pandemia, esta empresa con sede en Paterna.

Aquellas dos primeras páginas web han sido eliminadas, pero TO ha podido acceder a una copia de seguridad. En ellas podía verse cómo suministraban mascarillas FFP2, guantes de nitrilo y otros productos de gran demanda en aquellos momentos.

Estado de la web de este fabricante de balizas en diciembre de 2020.

En la actualidad, bajo el nombre comercial de Neoway By OSE (Oversun Energy), la empresa declara dedicarse a «la fabricación y diseño de productos electrónicos, la venta al por mayor, representación y distribución de productos electrónicos, circuitos, chips y otros productos electrónicos, la fabricación de vehículos de motor, así como sus componentes, piezas y accesorios». La empresa, en su nueva web —ha eliminado las anteriores— señala que «en OSE desarrollamos soluciones innovadoras para la movilidad, y nuestra baliza V16 conectada es el mejor ejemplo: homologada por la DGT, lista para 2026».

En esencia, la empresa, que antes profundizó en el terreno abonado a subvenciones de las renovables y luego en el millonario de las mascarillas, ahora se dedica a fabricar —o importar de China— balizas V16. Concretamente, uno de los modelos que se ha vendido ampliamente a través de la red comercial de Correos y sus más de 2.000 oficinas repartidas por toda España.

El T-912, modelo de esa baliza supuestamente fabricada en España, se vende con seis marcas comerciales diferentes. Presuntamente, está hecha en España, tal y como aseguran sus certificados oficiales de la DGT, pero en las cajas de los dispositivos pone Made in China.

Una empresa fantasma

No es la única firma que se ha lanzado al lucrativo y polémico mercado de las balizas V16 pese a no disponer de una gran estructura o historial en el sector. TO ya ha informado de que la empresa pública Correos ha ofrecido a sus clientes, a través de sus miles de oficinas, una de las balizas V16 más extrañas del mercado. No por el dispositivo en sí, similar a todos los otros casi 300 que ha homologado a toda prisa la Dirección General de Tráfico (DGT), sino por la empresa que lo suministra.

Se trata de una sociedad que cerró 2024 al borde de la quiebra, con sede en una zona residencial de Madrid, con sólo dos empleados y cuyo administrador es una mujer que no ‘existe’ en los registros públicos. Su rastro llega hasta el paraíso fiscal de las Islas Vírgenes. Mientras, la DGT recuerda que quien no haya comprado este cuestionado dispositivo se expone a ser multado.

De todas las balizas disponibles en el mercado hay una que llama especialmente la atención. Se trata de Grandisor Internacional S.L., una firma que fue señalada por primera vez por el usuario de X @InigovanEyck en un extenso hilo en el que exponía las innumerables sombras que rodean a esta empresa. La principal incógnita es por qué Correos la incluyó entre las balizas cuya compra ofertaba en sus más de 2.000 oficinas distribuidas por toda España.



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