La Guardia Civil, contra Marlaska por la «falsa» prórroga de la V16: «Tenemos que aplicar la ley»
El anunció del ministro de flexibilizar las sanciones a los conductores ha dejado en un limbo la actuación de los agentes

Una baliza V16. | Europa Press
Las declaraciones del ministro del Interior -el anuncio del pasado jueves sobre la aplicación de «un periodo razonable de tiempo» para no poner multas a los conductores sin baliza V16 en el vehículo- ha dejado en un limbo la actuación de los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil. Es lo que denuncian a THE OBJECTIVE distintas voces de la Benemérita, habida cuenta de que la Dirección General de Tráfico (DGT) no ha elaborado ninguna instrucción que recoja la citada prorroga ni ha comunicado nada nuevo sobre este dispositivo, obligatorio desde el pasado 1 de enero para señalizar un accidente o avería en la carretera.
«No hay nada, ni comunicación ni instrucción. Lo único que tenemos los guardias civiles es el Boletín Oficial del Estado (BOE), que señala que es una infracción no señalizar un accidente y que el elemento que debe utilizarse es la baliza V16 desde que quedaron derogados los triángulos, y quien no lo hace se enfrenta a una sanción. De lo contrario, el agente se enfrenta a un problema que puede derivar en un expediente o incluso comisión de un delito. Nosotros nos debemos al principio de legalidad, a cumplir la ley», revela Juan Diego Madrazo, de la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), en la que están afiliados alrededor de 6.000 agentes de Tráfico.
Grande-Marlaska señaló esta semana que la DGT y la Guardia Civil primarían la información sobre las sanciones por la obligatoriedad de la V16 durante un periodo de tiempo que en ningún caso concretó, pese a ser preguntado por los periodistas. Unas declaraciones que Madrazo considera «totalmente irresponsables» al no ir acompañadas de una normativa. «No hay periodo de gracia. Ni siquiera define ese periodo temporalmente. Tenemos a muchísimos agentes que no saben si aplicar el principio de legalidad o no, y ciudadanos aún más confundidos que, tras escuchar al ministro, nos van a decir con razón que no podemos multarlos», advierten desde la AUGC.
Error en la comunicación
Juan Diego Madrazo explica que un agente puede matizar una sanción, ser flexible en algunos aspectos, pero no evitar denunciarla. «Primero sería inexactitud en el cumplimiento del servicio y nos arriesgaríamos a una sanción disciplinaria. Y segundo, podríamos incurrir en una prevaricación administrativa», explica este guardia civil. Las palabras del ministro suponen el enésimo escándalo relacionado con las balizas V16, cuyo uso obligatorio ha pillado por sorpresa a numerosos ciudadanos. «Ha faltado mucha labor pedagógica, las lagunas en la comunicación las han suplido los agentes de Tráfico. Al final, la DGT y Guardia Civil han tenido muchas idas y venidas…», señalan las mismas fuentes.
El Gobierno aprobó la normativa que hace obligatoria la V16 en 2021 para sustituir los triángulos y reducir así las muertes en carretera que se producen cuando los conductores salen del vehículo para señalar una incidencia. Unas 25 de media al año, según datos de Tráfico. El riesgo disminuye al poder colocar la baliza en el techo sin necesidad de bajar del vehículo. Además, también lo geolocaliza en una nube de la DGT. Una justificación que no ha sido anunciada ni promocionada en ninguna campaña efectiva como acostumbra a hacer el departamento dirigido por Pere Navarro. Muchos conductores aún no saben nada sobre la baliza, e Interior improvisa ahora con esta mayor flexibilidad en las sanciones.
Los triángulos de emergencia
Por si no hubiese habido suficiente confusión, en diciembre varios mandos de la Agrupación de Tráfico pusieron el grito en el cielo por la prohibición del uso de triángulos de emergencia con la llegada de las balizas. A su juicio, los antiguos dispositivos resultaban mucho más útiles —en términos de visibilidad— en determinadas condiciones: carreteras sinuosas, cambios de rasante… Tras esta denuncia, la DGT decidió recular y seguir permitiendo el uso de los triángulos de forma complementaria a la V16, eliminando la multa que conllevaba emplear ese antiguo dispositivo. De esta forma, la principal causa esgrimida por el Gobierno para la llegada de la baliza dejó de tener sentido.
«En este caso, Tráfico sí elaboró una instrucción eliminando las multas por el uso de los triángulos y escuchó las demandas no solo de los guardias civiles, de bomberos y de otros colectivos. Pero sobre las multas, lo único que tenemos son las declaraciones del ministro, que inducen a confusión a los agentes y a la ciudadanía», advierte Madrazo. Este extremo lo confirman también otras organizaciones de agentes como Justicia Guardia Civil (Jucil) y la Asociación Española de Guardias Civiles (AEGC). «No hay ninguna instrucción oficial sobre las multas, lo único que sabemos es por los medios de comunicación».
«Ninguna seguridad real»
Jucil advierte además de que, tras la entrada en vigor de la baliza, «la operatividad de estos dispositivos es pésima y, lejos de aportar una seguridad superior a la de los triángulos, estamos comprobando que no aportan ninguna seguridad real porque, sencillamente, no se ven». «Consideramos que solo son aceptables como un simple complemento, pero nunca como un sustituto, ya que por sí solas no son efectivas. En tramos de carreteras sinuosas, su uso es especialmente inútil: mientras que el triángulo avisa con antelación suficiente antes de llegar al obstáculo, la baliza —al ir colocada sobre el vehículo— queda oculta por el trazado de las curvas, impidiendo que el resto de conductores vean lo que se van a encontrar más adelante», señalan a este periódico fuentes de la organización de guardias civiles.
La DGT también ha generado confusión porque no todos los dispositivos a la venta están homologados por Tráfico y el departamento de Pere Navarro ha estado cambiando sus listas hasta el último momento. Fue lo que ocurrió el pasado 29 de diciembre, apenas tres días antes de que la V16 fuese obligatoria. El organismo dependiente de Interior decidió retirar la licencia a cuatro balizas que la tenían hasta el día anterior, sin dar mayores explicaciones. Uno de los grandes problemas es que en los últimos años han convivido en el mercado dos tipos de balizas: las homologadas y no conectadas, y las admitidas por la DGT, homologadas y conectadas. En un momento se permitió su uso, pero al ser obligatorias, Tráfico exige que sean geolocalizables.
