Proliferan los robos de balizas V16 en vehículos para venderlas en el mercado negro
La Policía Nacional detuvo el lunes a un ladrón que perpetró 30 robos con fuerza para hacerse con estos dispositivos

Baliza V16 para la DGT. | EP
Los delincuentes han encontrado en las balizas V16 una nueva oportunidad de negocio. La Policía Nacional ha detectado que la sustracción de estos dispositivos en los vehículos se ha disparado durante las últimas semanas y que los ladrones están introduciéndolos en el mercado negro, habida cuenta de la gran demanda que existe sobre estos dispositivos luminosos desde que la Dirección General de Tráfico (DGT) los hizo obligatorios el pasado 1 de enero para señalizar cualquier avería o accidente en la carretera. Fuentes policiales descartan que se trate de bandas especializadas, sino más bien de delincuentes dedicados al robo con fuerza en el interior de los vehículos que ahora han añadido a su botín las V16.
«Los robos en los coches son recurrentes porque resulta difícil pillar a los ladrones in fraganti o atribuirles posteriormente el hecho delictivo, y además es un delito que conlleva penas muy bajas. En cualquier caso, cuando se producen, los delincuentes se llevan los objetos de valor del vehículo para luego venderlos ilegalmente. Roban bolsos, carteras, joyas… ¿Qué es lo que ocurre ahora? Que las balizas están ya en casi todos los coches, tienen cierto valor, no están personalizadas y pueden darles salida sin problema en el mercado ilegal», explican las citadas fuentes.
30 robos con fuerza en León
Buena prueba de esto es lo que ha ocurrido recientemente en León. La Policía Nacional detuvo el pasado lunes a un hombre como presunto autor de más de 30 robos con fuerza en vehículos estacionados en garajes comunitarios de la capital leonesa, en el marco de una operación que los agentes han denominado V16. Los hechos se investigaban desde el inicio de la Navidad, cuando se detectó un aumento inusual de robos con un patrón común, la fractura de ventanillas mediante apalancamiento y la sustracción, entre otros objetos, de la polémica baliza de la DGT.
La Policía revisó numerosas cámaras de seguridad y tomó declaración a distintos testigos hasta que localizó al sospechoso, que contaba con antecedentes por delitos similares. Finalmente, los agentes le detuvieron in fraganti, cuando se disponía a asaltar otro garaje en el centro de León. Tras pasar a disposición judicial, el juez decretó su ingreso en prisión. Fuentes policiales explican que la rápida salida de estas balizas luminosas al mercado ilegal, a precios muy inferiores a los oficiales, está provocando esta oleada de robos. «Al final, el problema es que todo el mundo busca la mejor oferta», aseguran.

En La Coruña, según recoge un diario local, los robos en el interior de los vehículos también se han disparado y, con ellos, la sustracción de las V16. Distintos vecinos han denunciado destrozos en sus coches y han alertado de que este tipo de delitos está en auge en la zona. «En Navidad entraron en tres días dos veces en el mismo garaje, afectando a 30 coches en dos plantas», revela un vecino al citado medio. La situación ha llegado a tal punto que el Ayuntamiento de La Coruña ha reforzado la vigilancia policial, incluso con agentes de paisano, para evitar que se produzcan más robos.
Polémica entre la Guardia Civil y la DGT
La baliza que la DGT ha hecho obligatoria para los 30 millones de vehículos que hay en España no para de protagonizar polémicas. La última se produjo la pasada semana, cuando el ministro del Interior anunció una prórroga para sancionar a quien no la llevase en el vehículo. Este plazo, sin embargo, ha dejado en un limbo la actuación de los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, tal y como explican a THE OBJECTIVE distintas voces de la Benemérita, habida cuenta de que la Dirección General de Tráfico (DGT) no ha elaborado ninguna instrucción que recoja la citada prorroga ni ha comunicado nada nuevo sobre este dispositivo.
«No hay nada, ni comunicación, ni instrucción. Lo único que tenemos los guardias civiles es el Boletín Oficial del Estado (BOE), que señala que es una infracción no señalizar un accidente y que el elemento que debe utilizarse es la baliza V16 desde que quedaron derogados los triángulos, y quien no lo hace se enfrenta a una sanción. De lo contrario, el agente se enfrenta a un problema que puede derivar en un expediente o incluso en la comisión de un delito. Nosotros nos debemos al principio de legalidad, a cumplir la ley», revela Juan Diego Madrazo, de la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), en la que están afiliados alrededor de 6.000 agentes de Tráfico.
Grande-Marlaska señaló esta semana que la DGT y la Guardia Civil primarían la información sobre las sanciones por la obligatoriedad de la V16 durante un periodo de tiempo que en ningún caso concretó, pese a ser preguntado por los periodistas. Unas declaraciones que Madrazo considera «totalmente irresponsables» al no ir acompañadas de una normativa. «No hay periodo de gracia. Ni siquiera define ese periodo temporalmente. Tenemos a muchísimos agentes que no saben si aplicar el principio de legalidad o no, y ciudadanos aún más confundidos que, tras escuchar al ministro, nos van a decir con razón que no podemos multarlos», subraya la AUGC.
