La Guardia Civil inmoviliza un vagón del Iryo y peina kilómetros de vía en busca de más roturas
La investigación baraja que los 30 centímetros de vía rota localizados el lunes pudieron ser la causa del siniestro

Vagones del tren Iryio siniestrado en el accidente ferroviario de Adamuz. | Jorge Zapata (EFE)
Los trabajos de investigación de la Guardia Civil sobre las causas del accidente ferroviario de Adamuz, Córdoba, se centran ahora en el coche seis del tren Iryo, que fue el que descarriló provocando que el final del convoy invadiese la vía opuesta y chocase frontalmente segundos después con el Alvia. Un siniestro que ha dejado un balance de 41 fallecidos y 122 heridos, mientras la cifra de desaparecidos aún se desconoce. Agentes del Servicio de Criminalística, que siguen sobre el terreno, han solicitado que no se levante el citado coche, habida cuenta de que deben seguir tomando muestras, según ha explicado este martes el ministro de Transportes, Óscar Puente.
En paralelo, especialistas del Equipo Central de Inspección Ocular, encargados de reconstruir el accidente mortal y, con ello, de revisar en las próximas horas todos los detalles del primer vagón que descarriló, peinan también kilómetros de vía de Aldamuz en dirección a Madrid en busca de más tramos de vía rotos, según revelan a THE OBJECTIVE fuentes próximas a las pesquisas. Los agentes barajan como principal hipótesis que la rotura de unos 30 centímetros en una parte de raíl que localizaron el lunes pudo ser la causa que provocó el descarrilamiento, y por este motivo, están buscando más daños en las vías de este tipo. No obstante, también cabe la posibilidad de que estas aberturas sean consecuencia del propio siniestro.
Tras el impacto frontal entre los dos trenes, el Alvia recorrió una distancia de más de 180 metros por la gran velocidad que alcanzaba en ese momento; y el otro tren también siguió su recorrido, con los dos últimos vagones descarrilados, por lo que las aberturas en las vías podrían haber sido provocadas también por el propio tren siniestrado. «Es todavía pronto para saber si esa rotura fue el origen», precisan fuentes próximas al caso, que será dirigido por la jueza Cristina Pastor Recover, recién nombrada titular del Juzgado de Montoro de la Sección 2 Civil y de Instrucción, según han confirmado fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA).
Marcas de frenado y cableado
La Guardia Civil desplegó a un gran número de especialistas de Criminalística en la zona cero de la tragedia desde primera hora de lunes. Hasta ahora, los agentes han analizado todas las marcas de frenado y han inspeccionado todo el cableado de las vías. Según apuntan también las primeras pesquisas técnicas, esto es, de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios, dependiente del Ministerio de Transportes, la clave del descarrilamiento estaría en el desgaste de la junta entre secciones y el cambio de aguja que se encontraba en la zona del siniestro, en Adamuz.
Los investigadores de esta especie de CSI ferroviario han descubierto que esa junta creaba una separación entre las secciones del raíl y esta se ensanchaba a medida que los trenes continuaban circulando por la vía, algo que el Iryo pudo agravar a su paso. En este sentido, los vídeos grabados por los drones de la Guardia Civil tras el accidente mortal en Adamuz refuerzan esta hipótesis, la de un problema en la infraestructura en ese tramo de la vía de alta velocidad.
Fuentes de Renfe consultadas por THE OBJECTIVE ya advirtieron en la noche del domingo que el accidente se pudo producir en un punto de la vía que daba problemas «desde hace unas semanas». Varios maquinistas habían alertado previamente de que los trenes de alta velocidad pegaban un «golpetazo» cada vez que circulaban por la citada estación de Adamuz, por lo que tras el descarrilamiento se planteó como primera tesis la rotura de algún elemento del cambio de vía que provocó la tragedia.
Sin acceso a los dos vagones del Alvia
Casi dos días después del siniestro, los servicios de emergencia siguen tratando de acceder con ayuda de maquinaria pesada a dos de los convoyes del Alvia que quedaron atrapados en un talud tras impactar con los vagones del Iryo, y en los que se espera haya más víctimas. Al parecer, según precisan fuentes desplegadas en la zona, los bomberos han estado trabajando toda la noche para «asegurar los vagones e ir excarcelando poco a poco para que los que entren a los mismos no sufran ningún accidente». De este modo, se espera que puedan acceder a los vagones a partir de esta tarde.
Según ha informado la Agencia de Emergencias de Andalucía, durante la noche y la madrugada se ha trabajado en apuntalar los vagones del tren Iryo y la maquinaria pesada ha realizado labores de compactación del terreno. Por otro lado, continúa también el trabajo en el Puesto de Mando Avanzado (PMA), desplegado junto al Edificio Técnico de Adif en Adamuz, donde en las próxima hora está prevista una nueva reunión de coordinación entre operativos.
