Un alcalde se vuelve viral en TikTok por su lucha contra el narco: «El Gobierno nos ignora»
El primer edil de Pulpí pide medidas más severas contra el auge de las mafias: «Los chavales están cayendo»
Su vídeo de denuncia del auge del narcotráfico en las costas de Almería desde un acantilado a escasos metros de cuatro lanchas rápidas se hizo viral en cuestión de horas en TikTok. Juan Pedro García, alcalde de Pulpí, una localidad de 12.000 habitantes, decidió dar un paso al frente hace unas semanas para intentar revertir un problema cada vez más enraizado en la zona: el tráfico de drogas. Un asunto contra el que las fuerzas de seguridad, según denuncia en una entrevista con THE OBJECTIVE, no pueden enfrentarse por la falta de recursos y la laxitud de las leyes. «El principal problema es que los chavales están cayendo en esas mafias. La sociedad tiene que despertar y el Gobierno tiene que actuar ya».
El mal tiempo de las últimas semanas, con fuertes vientos costeros, permitió observar desde varios puntos del litoral almeriense este tipo de embarcaciones. En la cala en la que se puede ver a García, en San Juan de Los Terreros, las narcolanchas llevaban varios días fondeadas. «Se habían convertido incluso en un reclamo turístico, todo el mundo iba a verlas, pero nadie hacía nada para que se fueran», cuenta, con estupefacción, el alcalde del municipio. Así que no lo pensó dos veces y decidió grabar un vídeo para denunciar públicamente lo que estaba ocurriendo.
«Nos encontramos en Honduras, en San Juan de Los Terreros, y como veis aquí están las narcolanchas, los señores que trafican con la droga y con los seres humanos, y esto es lo que tenemos día a día en nuestro municipio. Estamos cansados de pedir al subdelegado del Gobierno que mejore nuestra situación. La Guardia Civil hace una gran labor pero no tiene efectivos y sin efectivos esto no es posible, hay que cambiar las leyes y que todos nos sintamos más seguros», reclamó este alcalde del PP. El hecho de que la gente creyese que comparaba la situación de impunidad con la del país de América Central hizo que el vídeo se difundiese aún más. La realidad, sin embargo, es que Honduras era el nombre del acantilado, cuenta García entre risas.
El negocio del petaqueo en Almería
«Yo hice el vídeo para la gente del pueblo, que sabe que estábamos en Honduras. No pensaba que lo iba a ver tanta gente. No me refería a ese país, pero la situación no es tan diferente». El alcalde de Pulpí cuenta que el narcotráfico ha extendido sus tentáculos por las costas de la provincia en los dos últimos años. Antes no se veían apenas estas embarcaciones. Ahora es común verlas en Terreros, Mojácar, el Cabo de Gata… «Lo peor es la impotencia que uno siente cuando llama a la Guardia Civil y te dicen que lo único que pueden hacer es vigilar y controlar el tema del petaqueo».
Con esto último, Juan Pedro García se refiere a la actividad ilícita consistente en el suministro de combustible para las narcolanchas, y que el Ministerio del Interior pretende endurecer ahora con la ley que castiga la multirreincidencia, aprobada recientemente el Congreso de los Diputados. Lo que preocupa realmente a este alcalde es que las redes criminales están captando a los más jóvenes de su municipio para ese negocio ilícito. «Es un trabajo fácil y muy bien pagado. Que los chavales caigan en este mundo es algo gravísimo».
Los datos de criminalidad
Ante la gravedad de estos hechos, el primer edil se ha reunido recientemente con el subdelegado del Gobierno en Almería para tratar de buscar sin éxito una solución, según cuenta. «Cuando le comento lo alarmante de la situación con el narcotráfico, me responde que los índices de criminalidad no han subido respecto a otros años… Vamos a ver, luchar contra las mafias es muy difícil, pero si un Estado no es capaz de hacerlo, es un Estado fallido. La gente tiene que darse cuenta de esto porque vamos a llegar a una situación límite; no podemos acostumbrarnos a vivir en compañía de las mafias».
La Guardia Civil «se siente impotente», dice, porque los medios del crimen organizado son superiores y en la plantilla de Pulpí hay 16 agentes, de los que trabajan una docena. «Esto no puede seguir así. El Gobierno nos ignora, mientras el crimen organizado campa a sus anchas por las costas. Hay que endurecer las leyes, tener más mano dura y sobre todo que haya más efectivos», insiste Juan Pedro García. En Pulpí, la Policía local está tratando de frenar la caída de los más jóvenes en el narcotráfico, pero, según el alcalde, se están empezando a formar bandas para que unos no les quiten el trabajo a otros.
El regreso de OCON Sur
El escenario que pinta este alcalde en el litoral andaluz no le es ajeno al instituto armado. El asesinato de dos guardias civiles tras ser embestidos reiteradamente por una narcolancha en el puerto de Barbate en febrero de 2024 ha supuesto un punto de inflexión. En los últimos años se ha producido un deterioro grave y progresivo de la seguridad ciudadana asociado directamente con el incremento de la actividad del narcotráfico. Ya no se trata de episodios aislados, sino de la implantación estable de organizaciones criminales en toda la costa de la comunidad autónoma. Con un alto poder económico, acciones cada vez más violentas y una gran sensación de impunidad.
La población vive esta realidad: narcolanchas visibles, agentes recibidos con armas de fuego, coacciones a vecinos, captación de menores y presión sobre el entorno social, lo que deteriora el principio de autoridad y genera miedo real entre los ciudadanos. Un incremento de la criminalidad que coincide temporalmente con el desmantelamiento en 2022 de OCON Sur, la unidad de élite especializada en la lucha contra el narcotráfico. Por este motivo, la mayoría de asociaciones de agentes reclaman su regreso.
La última fue la Unión de Oficiales, la organización que representa a todos los mandos del cuerpo. «Se considera imprescindible la restitución urgente de esta unidad de élite, con dedicación exclusiva al narcotráfico en el litoral andaluz. Solo mediante una presión operativa continua sobre las organizaciones criminales podrá recuperarse el control efectivo del territorio, proteger a los agentes y devolver a la ciudadanía la seguridad perdida que tanto anhelan», señalaron el pasado 7 de febrero.
