Interior asciende por tercera vez al mando del 'Delcygate' y lo blinda hasta 2030
Grande-Marlaska ha promovido a David Blanes al empleo de general de división, el segundo rango más alto del Cuerpo

Marlaska, junto al general de división David Blanes. | Ministerio del Interior
El mando que estuvo a cargo del operativo policial del Delcygate sigue sumando ascensos en la Guardia Civil. El Ministerio del Interior ha promovido al general de brigada David Blanes, al frente del Gabinete Técnico de la Dirección General del Instituto Armado, al empleo de general de división, según publicó el pasado miércoles el Boletín Oficial del Estado (BOE). Se trata de la tercera vez que el departamento dirigido por Fernando Grande-Marlaska asciende a Blanes, que ha protagonizado una carrera meteórica en el Cuerpo desde la polémica noche, en enero de 2020, en la que la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, llegó al aeropuerto madrileño, pese a que tenía prohibido pisar suelo europeo.
Entonces, David Blanes era teniente coronel y responsable de la Unidad Fiscal y Aeroportuaria de Barajas. Ahora, este mando ha alcanzado el segundo grado más alto dentro de la jerarquía de la Guardia Civil y es, desde octubre de 2024, la mano derecha de la directora, Mercedes González. Con este último movimiento, según explican a THE OBJECTIVE fuentes del Instituto Armado, Interior blinda al mando en la cúpula del Cuerpo hasta julio de 2030. De esta forma, el general de división permanecerá en el servicio activo pese a que haya un cambio de Gobierno tras las próximas elecciones generales, previstas para 2027. Si Blanes hubiese seguido de general de brigada, advierten las mismas fuentes, habría pasado a la reserva justo el año de los comicios, al cumplir los cuatro años máximos en el empleo. Al ascender, se le permite continuar tres años más.
El salto de David Blanes ha creado malestar en el seno de la Guardia Civil, sobre todo en la escala de oficiales. Distintas fuentes critican la falta de méritos para su ascenso a general de división, al igual que ocurrió con el anterior. De hecho, el Tribunal Supremo tumbó en 2024 el nombramiento de Blanes como general de brigada al considerarlo «ilegal» porque Interior no lo motivó y se saltó a otros mandos, en este caso, del recurrente, el coronel Diego Pérez de los Cobos, que habían obtenido mejores calificaciones para conseguir la promoción en el escalafón. A juicio de estas fuentes, la historia se repite de nuevo. «No hay nadie en todo el Cuerpo que piense que ese nuevo ascenso es merecido», denuncian.
Un «precedente peligroso»
En la Guardia Civil señalan que el caso de Blanes es «un precedente peligroso» y preocupa que «lo que comenzó siendo una excepción, se convierta en una regla». «Es el premio a quien está dispuesto a hacer lo que sea para servir a los intereses de sus superiores, justo lo contrario de lo que debería ser un guardia civil», critican las mismas fuentes. «En el Instituto Armado se presumía de que, a diferencia de lo que ocurría en la Policía Nacional, el acceso a la cúpula uniformada se regía siempre por criterios estrictamente profesionales, de mérito y capacidad».
«Ahora, está claro que esa diferencia ya no existe. El sistema es exactamente igual: asciende quien quiera el ministro y amén, tenga méritos o no tenga ninguno, como este caso», censuran estas fuentes. Al margen de esta última promoción, fuentes del Instituto Armado advierten de que este tipo de ascensos tiene «una grave repercusión» en el funcionamiento interno del Cuerpo. En primer lugar, para la autoridad de los generales ante los subordinados, «muy mermada cuando todos saben a qué se debe su ascenso»; y en segundo, «para el mantenimiento del Estado de derecho en España» con un Instituto Armado que «tenía muy interiorizado que su servicio era al Estado, no al Gobierno de turno».
La maniobra de Interior
En cualquier caso, no es la primera vez que el Ministerio del Interior blinda a este mando en la Guardia Civil. En octubre de 2024, en previsión del varapalo judicial del Tribunal Supremo sobre su ascenso a general de brigada, Interior sacó a Blanes de la Jefatura del Servicio de Protección de Naturaleza (Seprona) y lo colocó en el único puesto de la cúpula en el que no era un requisito obligatorio tener el rango de general: el Mando del Gabinete Técnico. De este modo, tal como reveló THE OBJECTIVE, cuando el Alto Tribunal dio la razón a Pérez de los Cobos y tumbó la promoción de Blanes, Interior no se vio obligado a destituirlo y pudo mantenerlo en ese puesto como subdirector y principal asesor de la máxima responsable del Cuerpo, Mercedes González.
En la sentencia, a la que tuvo acceso este periódico, los magistrados señalaron que el informe de la Dirección General de la Guardia Civil no aportaba una «justificación válida de la actuación conducente a la postergación en la clasificación del coronel Pérez de los Cobos». Es decir, que no argumentaron las razones por las que se relegó de la primera a la tercera posición en el proceso al recurrente, beneficiando con ello al general de brigada David Blanes. «No es una mera irregularidad de carácter no invalidante, como dice en sus conclusiones el abogado del Estado, sino un defecto esencial en cuanto que priva al recurrente de la posición preferente que, sin la modificación, habría conservado y altera el sentido que ha de darse al informe», señalaba el Alto Tribunal.
Interior no degradó a Blanes
Con este fallo, el departamento dirigido por Fernando Grande-Marlaska se veía obligado a degradar a coronel a David Blanes y a justificar debidamente en otro real decreto su ascenso a general de brigada. Esto, sin embargo, nunca ocurrió. Según revelan fuentes judiciales, el mando del gabinete técnico mantuvo su escalafón tras sacar rédito jurídico de una decisión que tomó Pérez de los Cobos tras vencer en el TS a Interior en otras promociones de mandos irregulares. El coronel y exjefe de la Comandancia de Madrid no solo recurrió el ascenso de Blanes, sino que también llevó a los tribunales todos aquellos que consideró que no habían respetado el sistema establecido en la Guardia Civil y le perjudicaron. Sin excepción, los tribunales le dieron la razón en todos los casos.
Con la última sentencia favorable, que anulaba otros tres ascensos a general de brigada -en concreto, de los coroneles Francisco Javier Sánchez Gil, Arturo Prieto Bozec y Antonio Rodríguez Medel-Pérez de los Cobos solicitó al TS que no se ejecutase. Según explicó su equipo de abogados, del despacho Milans del Bosch, el coronel quería evitar «un daño irreversible» en la carrera de los tres generales perjudicados «que no habían sido responsables del ilegal proceder de la Administración». Finalmente, el Supremo aceptó su petición. La sorpresa llegó poco después, cuando, pese a que esa decisión no le afectaba, el general David Blanes pidió que, al encontrarse en una situación similar, se extendiera a él también la no ejecución de la sentencia. El Supremo accedió a ello.
