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Un tercer testigo de los pagos al PSOE llevó 400.000 euros a casa de Pano en una mochila

‘Lolo’, «mano derecha» de Claudio Rivas, fue el emisario que portó en cuatro ocasiones el dinero entregado en Ferraz

Un tercer testigo de los pagos al PSOE llevó 400.000 euros a casa de Pano en una mochila

Manuel de Las Heras con Claudio Rivas durante una montería. | TO

Su nombre es Manolo de las Heras, alias ‘Lolo’, y es el tercer posible testigo de los pagos de la empresaria Carmen Pano en la sede del PSOE en la calle Ferraz. Según ha podido saber THE OBJECTIVE, este hombre es la «mano derecha» del cabecilla de la trama de los hidrocarburos Claudio Rivas y fue el «emisario» que portó hasta 400.000 euros en cuatro entregas distintas al domicilio particular de la empresaria en la calle Girasol de Las Rozas, en Madrid. De ahí salieron los dos pagos de 45.000 euros que Pano entregó en la calle Ferraz en octubre de 2020, tal y como desveló en dos entrevistas exclusivas a este periódico.

Los fondos provenían directamente de Claudio Rivas, quien residió en 2020 en la misma urbanización en Las Rozas, concretamente en la calle Fresno, a apenas cinco minutos de la casa de Pano. La misión de ‘Lolo’ era llevar los fondos desde la residencia de Rivas a la de Pano para que ésta ejerciera de ‘mula’ o transmisora del dinero del cabecilla del entramado interesado en la obtención de una licencia de hidrocarburos para la empresa Villafuel SL. Y lo hacía en bolsas de plástico, llenas de fajos de billetes de 50 y 100 euros, en el interior de una mochila de deportes. La entrega del dinero por parte de este emisario se repitió hasta en cuatro ocasiones, elevando el montante entregado a Pano hasta los 400.000 euros. A ello se suman otros 200.000 euros que entregó un segundo familiar de Claudio Rivas, y que llegaron al despacho de Aldama, en la calle Antonio Maura de Madrid.

En total, el dinero recibido por Carmen Pano procedente del «director» de la trama del fuel fueron 600.000 euros, exactamente la cantidad que exigió Koldo García como pago por la concesión de la licencia, según lo desvelado por Pano en exclusiva a THE OBJECTIVE, junto a la compra encubierta del chalé de La Alcaidesa en Cádiz. Los dos primeros pagos se corresponden con el dinero entregado en la sede del PSOE a cambio de las gestiones realizadas por Transportes para agilizar los trámites en la concesión de la licencia. El dinero venía de los fondos de Claudio Rivas, y se entregó en dos pagos de 45.000 euros cada uno, con una diferencia de una semana.

Álvaro Gallego, el segundo testigo

Como adelantó en exclusiva THE OBJECTIVE hace un año, existía un segundo testigo de todos estos movimientos: Álvaro Gallego García, socio y amigo personal de Pano y la persona que le trasladó en su coche particular a la sede del PSOE en la calle Ferraz. Un año después de la disponibilidad para prestar declaración, Gallego García prestó declaración la semana pasada ante la Audiencia Nacional, ratificando punto por punto la versión de Carmen Pano en sede judicial, tanto en la Audiencia Nacional como en el Tribunal Supremo.

Según su testimonio, a finales de 2020 condujo en una ocasión a la sede del PSOE en la calle Ferraz, donde Carmen Pano se bajó del coche y depositó unas bolsas de plástico con «fajos de billetes de 50, en montones de 5.000 euros» en su interior, dentro de una bolsa de cartón. El mismo relato de los hechos que ofreció en exclusiva Pano a este diario en dos ocasiones, tanto de incógnito como a cara descubierta.

A preguntas de la acusación particular de Hazte Oír sobre una información de este periódico a propósito de ‘Lolo’, Álvaro Gallego García confirmó que Manolo De las Heras fue la persona que acudió al domicilio particular de Carmen Pano a entregar 100.000 euros por orden de Claudio Rivas para trasladarlos al despacho de Aldama. También ratificó haber sido él quien llevó en su coche a Pano, Claudio Rivas y dos técnicos procedentes de Córdoba a la reunión en el Ministerio de Industria en diciembre de 2020, desvelada por TO, y a la que él no quiso asistir. Su nombre figuró, sin embargo, en el registro de acceso, así como la matrícula del coche, un Audi Q3 blanco matrícula 2408 LKT, que conducía él mismo.

Hace un año, este periódico se puso en contacto con Álvaro Gallego, que confirmó ser testigo de la entrega de los pagos de 45.000 euros en bolsas de plástico en Ferraz, de la entrega previa del dinero por parte de ‘Lolo’ en casa de Pano e incluso de las reuniones en el despacho de Aldama en las que Koldo García les informó de que la licencia de hidrocarburos: «Os va a costar 600.000 euros».

Aldama lo niega

En su declaración judicial en la Audiencia Nacional, el comisionista Víctor de Aldama se refirió al tildado de ‘conductor’ como «Alvarito», el hombre que «conducía el coche que llevaba Carmen». No dio más señas de este segundo testigo ni confirmó lo desvelado por este periódico: fue Álvaro Gallego quien presentó a Claudio Rivas y Carmen Pano y esta última quien introdujo a Aldama y Rivas. El empresario Aldama admitió que recibió dinero de Pano con el compromiso de entregárselo al exministro José Luis Ábalos y su asesor Koldo García. Aldama negó la entrega de dinero en bolsas a Ferraz, llegando a calificar de «ridículo» y «absolutamente falso» esa entrega, pero sí confesó que «Carmen me estaba dando cantidades de dinero que yo estaba entregando al señor Koldo y al señor Ábalos para el expediente de Have Got Time».

La versión del empresario es que ese dinero, en torno a 40.000 o 50.000 euros, era para tramitar el expediente de la empresa administrada por la hija de Pano, Leonor González Pano, y no para Villafuel, administrada por la hermana de Claudio Rivas. Sin embargo, no consta ningún documento de que Have Got Time realizara la solicitud de inicio del expediente que sí solicitó Villafuel en las fechas en que se produjeron las entregas de dinero a Ferraz, octubre de 2020, y en que tuvo lugar la reunión en el Ministerio de Industria.

Lolo, «una relación estrecha» en el origen del fuel

Rivas y De las Heras se conocieron en 2015 en una de las comercializadoras que compraba combustible a Gaslow, la primera operadora de petróleo que logró controlar Rivas entre 2019 y 2021 y que ahora está siendo investigada en una pieza distinta en la Audiencia Nacional. Allí también conoció Claudio Rivas a la que posteriormente se convirtió en su esposa, Stella Duarte, también investigada por el Instituto Armado por su relación directa con la trama de los hidrocarburos. Los tres trabajaban inicialmente realizando las órdenes de carga del combustible. La figura de ‘Lolo’ es clave en la medida en que se trata de una «persona de confianza», a quien conoce desde hace diez años y a quien le confía tareas especialmente sensibles.

Su nombre afloró en el primer informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil porque se trata además del administrador de RV Global Fuels SL, una mercantil que declara adquirir petróleo a seis de las siete suministradores de combustible de Villafuel SL. De ese informe constan diferentes imágenes procedentes de los dispositivos de seguimiento de la UCO a Rivas. El 11 de junio de 2024 Rivas, ‘Lolo’ y Aldama mantuvieron una reunión en el restaurante Maura Wines a Food,  cercano al despacho de Aldama, en la calle Antonio Maura de Madrid, por espacio de 50 minutos, justo después de que Aldama entregara una documentación en una sucursal del Banco Santander junto a dos de sus llamados ‘mosqueteros’, César Moreno y Javier Serrano.

La UCO confiere notable importancia a esta reunión entre los «máximos dirigentes de la organización criminal y la persona que se sitúa al frente de una de las empresas que ejercería papel de comercializadora, Manuel De las Heras», porque determina «la anuencia, conocimiento de los partícipes y reafirmando vinculaciones e integración de los diferentes escalones necesarios para el acometimiento del fraude».

En concordancia con lo que relatan las fuentes consultadas por este periódico, los investigadores destacan la «relación personal que une a Manuel de Las Heras con Claudio Rivas, que se alojaron juntos el 19 de enero de 2024 en el hotel Leo, situado en la localidad de Monesterio (Badajoz)». Como publicó hace meses THE OBJECTIVE, el objeto de esos viajes era la afición a la caza de ambos, motivo por el cual Rivas adquirió una finca de grandes dimensiones en Cilleros, entre las provincias de Cáceres y Badajoz. Este coto privado de caza era uno de sus lugares preferidos para organizar monterías en las que ‘Lolo’ era una presencia habitual.

Su papel como testigo y emisario del dinero es clave porque podría ser el tercer testigo que ratifique parte del testimonio de Carmen Pano sobre los pagos en negro en la sede del PSOE a cambio de agilizar gestiones con la Administración, y que podría constituir un presunto delito de cohecho y tráfico de influencias.

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