El DAO de la Policía maniobró para mandar a la víctima a un destino dorado en el extranjero
El ex director operativo pidió ayuda a la jefa de división internacional para que le buscase una plaza bien remunerada

El ministro, junto al exdirector operativo. | EP
El exjefe de la Policía investigado por una presunta agresión sexual no solo utilizó a su asesor y hombre de confianza, el comisario Óscar San Juan, para comprar el silencio de la víctima, tal como revelan las pruebas incluidas en la querella admitida a trámite por el Juzgado de la Mujer número 8 de Madrid. Según revelan fuentes policiales, el ex-DAO maniobró para mandar a la agente a un destino dorado en el extranjero para que no denunciase los hechos. Para ello, le hizo el encargo a la comisaria principal Alicia Malo, jefa de la división de Cooperación Internacional y miembro de la Junta de Gobierno del Cuerpo.
El ex director operativo, José Ángel González Jiménez, le expuso los hechos y le pidió que buscara una plaza para la denunciante, que acababa de ascender recientemente a inspectora. La comisaria accedió a ello y en cuestión de días le facilitó distintas opciones a elegir, entre ellas un puesto como asesora en una embajada extranjera o un cargo en la Escuela Europea de la Policía (Cepol, por sus siglas en inglés). En ambos casos, puestos muy codiciados entre los agentes: según el destino, los sueldos oscilan entre los 10.000 y 15.000 euros al mes. Pese al ofrecimiento, la víctima rechazó la propuesta.
Esta gestión prueba que los hechos denunciados por la víctima no quedaron encapsulados, sino que trascendieron entre más mandos de la Policía. En cualquier caso, estas mismas fuentes aseguran que no era la primera vez que el ex-DAO recurría supuestamente a esa división para destinar al extranjero a agentes con las que había mantenido relaciones sentimentales previamente. Tiempo antes de que el comisario principal González Jiménez gestionase un puesto para la víctima, lo hizo presuntamente también para otra funcionaria policial, finalmente destinada a un puesto en Budapest (Hungría).
La llamada del asesor
Meses después de la supuesta agresión sexual y tras la negativa de la víctima a contestar sus incesantes llamadas, el mando operativo le insistió en varias ocasiones a la inspectora para que «le fuese a ver y viese qué le podía dar», en relación con puestos de trascendencia o bien remunerados, o ambas cosas, expone el escrito. Ante su falta de éxito, sin embargo, el ex-DAO recurrió a su hombre de confianza, el comisario Óscar San Juan, para que le ofreciese indirectamente «dádivas profesionales derivadas del poder institucional del querellado». El departamento dirigido por Grande-Marlaska decidió relevarlo de su puesto el miércoles, mientras investiga internamente hasta dónde alcanza su implicación en los hechos.
En la denuncia, la agente asegura que tiene un audio en el que el comisario San Juan le dice que «elija a qué destino de trabajo quiere ir y que cuando lo tenga pensado se lo mande por wasap [sic]». La víctima señala que el exasesor del ex-DAO le llamó en cinco ocasiones el 7 de julio de 2025 después de recibir previamente también varios mensajes intimidatorios del supuesto agresor, que se negó a responder en todos los casos. Finalmente, seis días después, el 13 de julio, recibió otra llamada del asesor en la que le hizo el ofrecimiento laboral, al que ella se negó y tras el que le advirtió que denunciaría todo lo ocurrido.
Una medalla pensionada de la Policía

El comisario San Juan contestó «que no sabía de lo que hablaba y solo llamaba para saber sus intereses». Y ella respondió: «Tú me llamas porque él —refiriéndose al ex-DAO— te ha dicho que me llames». Tres meses después de esta presunta sucesión de llamadas, en octubre, con motivo del patrón de la Policía, el asesor del exdirector operativo fue el único comisario condecorado con la medalla de plata al Mérito Policial, tal como figura en la documentación a la que ha tenido acceso este periódico. Una distinción que lleva aparejado un incremento extra del 15% en la nómina de por vida.
Fuentes policiales explican que, aunque el ministro firma las condecoraciones, siempre son a propuesta de los mandos más directos de quienes las reciben. En este caso, el número dos de la Policía propuso que a su principal asesor, al que en el Cuerpo se le conoce amigablemente como «mini DAO», se le concediese la medalla de plata. Una distinción algo singular en este caso, habida cuenta de que el Ministerio del Interior siempre suele otorgar estas medallas a mandos jubilados, cuestión por la que los sindicatos han llevado a los tribunales al departamento en distintas ocasiones.
A raíz de su participación en los hechos, la víctima ha solicitado al juez este miércoles que el comisario San Juan declare como testigo en la causa que ha abierto el juez y que investiga al ex-DAO por delitos de agresión sexual, coacciones, lesiones psíquicas y malversación de caudales públicos. Este último delito, debido a todos los medios oficiales que utilizó el mando para «fines privados y espurios».
