El Gobierno pagó 250.000 euros a la Policía dominicana el año que Bono la asesoraba
La subvención fue concedida por el Ministerio del Exteriores directamente al cuerpo policial dominicano en mayo de 2021

José Bono. | Europa Press
El Ministerio del Exteriores, Asuntos Europeos y Cooperación concedió en mayo de 2021 una subvención directa de 250.000 euros a la Policía Nacional de República Dominicana. Lo hizo mientras el exministro de Defensa socialista José Bono participaba como asesor en el proceso de reforma estructural del cuerpo impulsado por el presidente Luis Abinader. La ayuda, financiada con fondos públicos españoles, se aprobó en pleno despliegue del plan de transformación institucional diseñado por el Gobierno dominicano tras una grave crisis de credibilidad que había erosionado la imagen de su principal institución policial.
Los datos de la subvención, a los que ha accedido THE OBJECTIVE, figuran en el Sistema Nacional de Publicidad de Subvenciones y Ayudas Públicas (Snpsap), el registro oficial del Ejecutivo, donde consta como una subvención y entrega dineraria sin contraprestación concedida el 28 de mayo de 2021. El órgano responsable fue el Ministerio de Exteriores. Para el desembolso utilizó su programa de cooperación internacional en materia de seguridad. La ficha oficial identifica de forma expresa a la Policía Nacional dominicana como beneficiaria directa de los fondos, aunque no detalla el destino operativo concreto ni el proyecto específico financiado dentro de la estructura del cuerpo.
La subvención se concedió mediante el mecanismo de entrega dineraria directa, un instrumento previsto en la normativa española que permite transferir fondos públicos sin necesidad de licitación ni concurrencia competitiva cuando concurren razones de interés público, social o institucional. Este tipo de ayudas se utiliza habitualmente en el marco de la cooperación bilateral con terceros países para reforzar instituciones consideradas estratégicas, como cuerpos policiales o sistemas judiciales.
Las empresas de Bono
La concesión del Gobierno de Sánchez coincidió con el desarrollo de la reforma policial dominicana. Esta modernización era uno de los principales proyectos políticos del Ejecutivo de Abinader tras su llegada al poder en agosto de 2020. Solo tres meses después, Abinader concedió la nacionalidad dominicana a José Bono. El plan fue diseñado para reorganizar el funcionamiento del cuerpo tras varios escándalos que habían puesto en cuestión su eficacia y sus mecanismos de control. La transformación incluía la revisión de la cadena de mando, la modernización de los protocolos operativos y la incorporación de asesoramiento internacional. El objetivo era alinear la institución con estándares comparables a los de otros países.
En ese contexto, José Bono participó como asesor dentro de ese proceso de reforma. El exministro se integró en el entorno institucional que acompañaba el rediseño del cuerpo policial. Su presencia lo situó en una posición relevante dentro de uno de los principales proyectos de reorganización del aparato de seguridad dominicana, coincidiendo con el periodo en el que el Estado español aprobaba la financiación directa a esa misma institución.
Ese mismo periodo coincidió con la implantación societaria de José Bono en República Dominicana. El exministro constituyó y participó en varias sociedades patrimoniales radicadas en Santo Domingo, utilizadas como vehículos de inversión inmobiliaria y energética. Parte de estas compañías fijaron su domicilio en la misma sede que otras mercantiles vinculadas a empresarios españoles y dominicanos con los que comparten proyectos. Esta coincidencia de direcciones sociales sitúa sus estructuras dentro de un mismo entorno empresarial implantado en la capital dominicana.
La sede dominicana
Entre esas sociedades figuran patrimoniales creadas a partir de 2020 y 2021, coincidiendo con el inicio de la reforma policial y con el refuerzo de sus relaciones institucionales en el país. Estas empresas fueron constituidas con el objetivo de adquirir activos inmobiliarios y participar en el desarrollo de proyectos energéticos, especialmente en el sector fotovoltaico, uno de los ámbitos que más inversión extranjera ha concentrado en los últimos años en República Dominicana.
Los registros mercantiles dominicanos muestran además que algunas de estas sociedades comparten sede con compañías vinculadas a empresarios que participan en grandes proyectos solares en el país, lo que sitúa la implantación empresarial del exministro dentro de un ecosistema inversor más amplio. Este tipo de estructuras patrimoniales son utilizadas habitualmente como instrumentos de gestión de activos inmobiliarios o de participación en proyectos energéticos en mercados emergentes.
La creación de estas sociedades se produjo en paralelo al despliegue de la reforma policial dominicana y en el mismo ciclo temporal en que el Ministerio del Exteriores aprobó la subvención de 250.000 euros al cuerpo policial. En ese tiempo, Bono se consolidaba como asesor del Gobierno dominicano y de empresas privadas.
Un destino atractivo
República Dominicana se ha convertido en uno de los principales destinos de inversión española en el Caribe, impulsado por el crecimiento del turismo, el desarrollo inmobiliario y la expansión de las energías renovables. La estabilidad jurídica y el régimen fiscal favorable han favorecido la implantación de sociedades vinculadas a inversores extranjeros, entre ellos empresarios y expolíticos españoles, entre ellos el exministro Bono y el exdiputado de la Asamblea de Madrid, Juan Segovia.
