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Los golpistas del 23-F atribuyeron el fracaso de la asonada a «dejar al Borbón libre»

Un documento de 23 páginas desclasificado por el Gobierno señala a Juan Carlos I como «objetivo a batir»

Los golpistas del 23-F atribuyeron el fracaso de la asonada a «dejar al Borbón libre»

El rey Juan Carlos I comparece el 23-F de 1981.

Un documento elaborado por los golpistas del 23-F libera a Juan Carlos I de cualquier responsabilidad. El manuscrito de 23 páginas sostiene que el primer fallo del fracaso del golpe de Estado de 1981 fue «dejar al Borbón libre y tratar con él como si fuese un caballero». Los militares le señalan como «objetivo a batir y anular» en las «acciones sucesivas» a desarrollar. El texto forma parte de la remesa de documentos desclasificados este miércoles por el Gobierno de Pedro Sánchez a los que ha tenido acceso THE OBJECTIVE.

Los golpistas del 23-F elaboraron unas conclusiones tras su fiasco. «Panorámica de operaciones en marcha», destaca el autor en un esquema. Divide esas actividades en tres, las operaciones civiles, las militares y las mixtas. Es uno de los cientos de documentos desclasificados por el Gobierno al cumplirse 45 años de los hechos, cinco antes del máximo que establece la Ley de Secretos Oficiales (1968).

El documento comienza relatando unos acontecimientos desde noviembre de 1980, momento en el que parece enmarcarse la preparación del pronunciamiento. A esta empresa dedica siete páginas en las que se alude a diferentes líderes políticos del momento como el padre de la Constitución Miguel Herrero de Miñón. También se otorga «muy escasa» viabilidad a una posible moción de censura contra Adolfo Suárez. El golpe tuvo lugar el mismo día en el que su sustituto, Leopoldo Calvo-Sotelo, iba a tomar posesión como presidente del Gobierno.

Documento elaborado por los golpistas.

Documentos del 23-F

La segunda parte del documento, elaborado tras el fracaso del golpe y con letra diferente, subraya el «juicio crítico», como se denomina en el mundo castrense al análisis de los fallos y aciertos de una operación. Bajo el título «¡¡ Militares españoles !!! Consignas sobre qué hacer después del 23-F». Pide superar lo sucedido, indica correcciones y ofrece «sugerencias» para «actuaciones sucesivas», lo que denota que los militares tenían pensado insistir en sus intenciones.

«Que no estén decepcionados por los acontecimientos del 23-F y que no es el momento de hacer crítica de lo que debieron hacer los heroicos camaradas de armas», señala las conclusiones de los golpistas. El escrito plantea dos alternativas: reaccionar como soldados o plegarse a la demolición de España. El autor planteaba la necesidad de continuar con la operación corrigiendo algunos fallos.

El primero de ellos habría sido «dejar al borbón (Juan Carlos I) libre y tratar con él como si fuese un caballero». E insiste: «El Rey seguirá adelante con su intento suicida de tener un gobierno con los socialistas, no pudiendo ser considerado ni como símbolo a respetar». Concluye que el Emérito sería «un objetivo a batir y anular».

Tras evaluar distintos escenarios de Gobierno para asegurar el triunfo del levantamiento, los autores concluyen que la única opción viable era una operación «civil con complemento militar». Proponen situar en la presidencia a un general de perfil liberal, citando a Manuel Gutiérrez Mellado, José Antonio Sáenz de Santamaría y Manuel Díez Alegría.

La victoria de Felipe González

El tono del documento hace concluir que pese al fracaso del golpe, los militares no tenían pensado abandonar su empeño de volver a tener un gobierno militar en España. De ahí la necesidad de «introducir dispositivos de seguridad que garanticen que los comprometidos actúen en la forma prevista». El autor del texto recomienda «reactivar con los camaradas de armas» la confianza, organizar centros de recepción de información y adoptar medidas de máxima discreción e incluso, de simulación.

De hecho, la planificación para tomar el poder continúa con los detalles del llamado golpe de los coroneles, que los propios militares denominaron Operación Halcón. Estaba prevista que se ejecutara antes del 28 de octubre de 1982, fecha programada para las elecciones generales que ganó el PSOE de Felipe González por mayoría absoluta.

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