El exDAO, sobre la víctima: «Todo lo ha hecho por odio, por no conseguir sus pretensiones»
El ex mando policial ha negado la agresión sexual a una subordinada y ha manifestado que le «han destrozado la vida»

El exDAO de la Policía, a la salida del juzgado. | Sergio Pérez (EFE)
«Lo único que veo aquí es maldad, ruindad y odio. Odio por no haber conseguido las pretensiones que ella quería, profesionales y personales». Han sido las palabras que el ex director adjunto operativo de la Policía, José Ángel González, ha pronunciado a la salida del juzgado tras declarar durante más de una hora por una presunta agresión sexual a una subordinada. El ex mando policial ha negado estos hechos ante los medios de comunicación y ha asegurado que todo se trata de una vendetta de la denunciante por no haber satisfecho sus aspiraciones profesionales en el Cuerpo.
«No he hecho ninguna declaración pública hasta hoy. Por fin he podido dar mi versión sobre los hechos ante el juez y demostrar mi inocencia. Como se pueden imaginar me han destrozado la vida personal, familiar y profesional por algo que no he hecho en absoluto. Muchos de ustedes me han juzgado y condenado sin ninguna prueba, porque la prueba principal es el audio y esperemos que los hechos se puedan esclarecer», ha expresado Gonzalez. La defensa del ex mando policial ha asegurado que el audio no prueba la presunta violación. «Si la gente conociese el contenido, cambiaría radicalmente de opinión», ha asegurado el letrado Jose Carlos Velasco.
El juez ha rechazado adoptar medidas cautelares contra el ex director adjunto operativo (DAO) José Ángel González Jiménez por la supuesta agresión sexual. El abogado de la víctima, Jorge Piedrafita, ha avanzado que recurrirá la decisión. El letrado reclamó que le prohibiera comunicarse con su clienta. La Fiscalía, en cambio, no lo vio necesario al considerar que ya no existe una relación laboral ni de subordinación. Durante sus declaraciones, ambas partes han dado una versión totalmente opuesta de lo sucedido el 23 de abril del año pasado. Mientras la inspectora ha ratificado este martes la violación, el antiguo número dos de la Policía Nacional ha negado los hechos.
«Se puso como una loca»
La inspectora ha relatado ante el Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 8 de Madrid durante casi dos horas la presunta violación que sufrió en la vivienda oficial del exjefe policial en abril del año pasado. La defensa del exDAO enmarca este capítulo en un episodio de celos de la agente, con la que su cliente había mantenido una relación sentimental en el pasado. González Jiménez ha asegurado que la inspectora se querelló contra él «por odio» y por «no conseguir sus pretensiones» profesionales.
Según fuentes jurídicas, el ex jefe policial ha llegado a calificar a la víctima de «histérica» durante su declaración. «Se puso como una loca, fuera de sí, era muy ambiciosa», habría justificado Gonzalez ante el juez, tras ser preguntado por la violación en su domicilio. El exDAO ha señalado que fue una relación sexual consentida en todo momento y que aunque en el audio se escucha la negativa hasta en tres ocasiones de la víctima «sus gestos decían lo contrario» y fue ella quien le provocó.
Más de 300 preguntas
La inspectora que se querelló contra el exDAO ha respondido a más de 300 preguntas de todas las partes, según informan fuentes jurídicas. Contrasta con la decisión del exDAO, que se ha negado a responder a Piedrafita. El interrogatorio se ha centrado en los hechos ocurridos el pasado 23 de abril. La inspectora ha relatado su versión con todo lujo de detalles, incluso aclarando cuestiones que el magistrado consideró innecesarias. Durante las declaraciones se han podido escuchar algunos extractos de las grabaciones, prueba en la que pilota la acusación contra González Jiménez.
González Jiménez ha reconocido su voz en las grabaciones aportadas por la acusación. No obstante, ha explicado que solo se dieron «besos y abrazos» y que siempre existió consentimiento. Sobre el acoso y las presiones que la víctima recibió posteriormente para que no denunciase los hechos, el exDAO ha manifestado que simplemente «quería saber cómo estaba». En la querella, la inspectora relata un acoso continuado durante los tres meses siguientes a la agresión sexual mediante llamadas telefónicas tanto de González Jiménez como de su mano derecha, el comisario Óscar San Juan, que supuestamente llegó a ofrecerle un puesto a cambio de comprar su silencio.
La dimisión del DAO
La noticia saltó el pasado 17 de febrero, cuando trascendió que el entonces número dos de la Policía Nacional estaba siendo investigado por una presunta violación a una subordinada. La inspectora también le atribuye los delitos de coacciones, lesiones psíquicas y malversación de caudales públicos. González Jiménez dimitió horas después de que el juzgado aceptara a trámites la querella, que se presentó en enero, abriendo una de las mayores crisis institucionales a las que se ha enfrentado la Policía.
El proceso judicial gira en torno a la principal prueba aportada por la denunciante: 40 minutos de grabación sobre una presunta agresión sexual en la vivienda oficial del exDAO que habría tenido lugar el pasado 23 de abril. Ese día, González Jiménez ordenó a la inspectora que fuese a buscarle en un coche camuflado a un restaurante, le invitó a subir a su casa para «hablar» y ella aceptó. Una vez en la casa, le sirvió dos cervezas e inició «de forma inmediata un acercamiento físico de naturaleza sexual hacia la víctima».
A lo largo de la grabación, el investigado hace alusión a su cargo en la Policía. «Oye, que yo soy el DAO», le dice a la presunta víctima. La subordinada había mantenido una relación amorosa con él en el pasado que «estuvo caracterizada desde su inicio por una asimetría de poder institucional manifiesta», asegura la inspectora. Por este motivo, la víctima decidió poner fin, algo que González Jiménez supuestamente nunca aceptó.

